Wednesday, July 30, 2008

Un tiburón y un jaguar, altruismo humano

La historia de este Ginglymostoma cirratum me da esperanza. El veterinario australiano David Blyde, tras capturar al escualo, le retiró un arpón trabado en su sistema digestivo. Se cree que de esta especie sólo restan unos 300 ejemplares, tras haber sido pescados hasta casi llevarlos a la extinción. ¡Qué se repita!

Ya en estas tierras, hará unos meses, fuimos un amigo y yo invitados a una finca de crianza de caballos en Tecpán. Los corceles peruanos son hermosos, robustos y, como siempre con el ganado equino, atractivos. Uno de los socios nos contaba, mientras comíamos con glotonería frijoles, queso chancol y carne asada, cómo en una de sus fincas en Petén desaparecían sus ovejas. Investigando descubrió a una hermosa jaguar preñada, cazándolas. "¿Qué hizo?", le preguntó mi amigo, un hombre interesado en la conservación. "Nada", respondió el finquero, "dí órdenes de no tocarla, no atacarla y no acercarse a ella. Estaba preñada, tenía que comer para criar". "Pero -apuntó mi cuate con voz algo lenta-, allí vive gente". "No importa, de todos modos los tigres no se meten con uno y en cambio nosotros reducimos su hábitat cada vez más". Para mí, fue una bella historia. ¡Que se repita!
Imágenes: Yahoo! News y Panthera onca en el zoo de Toronto, por Markus Obal, Wikipedia.

2 comments:

Pau said...

Que se repita! Que bueno que todavía haya gente así!

Leon said...

Me dio gusto hablar con aquél finquero, de aspecto rudo pero buen corazón. Me quité algunos prejuicios de encima.