Saturday, April 30, 2011

Yuri Gagarin, 1961

Foto: SpaceFacts.
Pocas imágenes evocan tanto sobre el lado más romántico de la Guerra Fría, como las de un joven soviético con una casco que parecía quedarle grande. Yuri Alekseyevich Gagarin (Smolensk Oblast, 1934 - 1968) alcanzó una altitud que varió entre 181 y 327 kilómetros, habiendo sido lanzado desde Baikonur el 12 de abril de 1961 a las 06:07 horas UTC y habiendo aterrizado a las 07:55 horas UTC de ese mismo día.

Fue un vuelo corto, pero cambió la historia para siempre. Algunos de los científicos que preparaban el lanzamiento temían que debido a la ingravidez él perdería la conciencia. También, el fracaso, aunque no se hubiese publicado nunca, habría sido un terrible revés para el programa espacial soviético que pensó incluso en el desarrollo de autómatas, para evitar arriesgar vidas por las duras condiciones que impone un vuelo fuera de la atmósfera terrestre.

Gracias a ese corto vuelo se supo que un ser humano podía volver vivo del espacio, que el programa espacial de cualquier nación tenía futuro y que la ciencia ficción daba paso a una pasmosa realidad: las estrellas estarían a la mano del ser humano algún día. Para el Estado Soviético, además, el hecho de que un joven de raigambre popular se convirtiera en héroe significaba que allí cualquiera podía llegar a ser alguien.

Luego vendría la era dorada de la era espacial con cohetes enormes como el Saturno V (imposible de fabricar hoy por falta de infraestructura), con caminatas espaciales y la llegada a la Luna: "One small step for a man...". Estamos por llegar a Marte, misión que anhelan completar chinos, japoneses, estadounidenses y europeos. Pero aquel primer paso estelar lo dio Gagarin en 1961, hace 50 años. ¡Salut, gran cosmonauta!
Nota publicada en Revista Mundo&Motor # 161.

Wednesday, April 27, 2011

Lúcido y creativo Juan de Dios compone y escribe

Foto: klavaza, 2011.
Juan de Dios Montenegro Paniagua no debería necesitar una presentación formal. Por lo menos no entre melómanos, intelectuales e intelectualoides. Su vida la ha dedicado al piano con una pasión inextinguible por los romáticos, Chopin y Liszt en especial. Sus interpretaciones de la Barcarola, de San Francisco sobre las aguas o de la Fantasía-Impromptu son inolvidables. Por la falta de infraestructura y el poco interés por la música clásica en este país, no hay grabaciones profesionales de las mismas, salvo tal vez una (no la he podido evaluar, creo que es un LP). Sin embargo, tuve el gusto de escuchar su versión de la Fantasía Cromática y Fuga, de Juan Sebastián Bach: extraordinaria, tanto que la comparo con la de Tatiana Nikolayeva (en términos afectivos, no académicos, informados de la época, aclaro).

Cercano ya a la octava década de la vida, Juan de Dios recibió nuestra visita el Domingo de Resurrección. Cuantro personajes, tres humanos y una perruna, le caímos cual paracaídistas. Tenía casi una década de no verlo y me lo encuentro tal cual, como si ayer hubiésemos platicado. Sigue en la docencia y aunque ya no toque, ahora se vuelca en la composición y en otra de sus pasiones: la escritura. Nos regaló sus dos obras más recientes: El Ángel Conspirador, narrativa, y Tánatos, poesía. Son obras editadas por cuenta propia, así que no esperen verlas en los puntos de venta de libros y aunque en este blog, como ya se habrán dado cuenta quienes lo visitan con regularidad, no reseño libros (porque entonces no dejaría de escribi nunca), los de Juan de Dios probablemente sean una de las excepciones.

"Ya toqué bastante", nos comentaba, a la vez que nos prometió publicar un anecdotario sobre su vida. Anecdotario, estima, porque sus memorias serían demasiado extensas. Lo esperamos con ansias Juan de Dios.

Toque de Queda

Una de las secuelas del terremoto de 1976 que asoló a Guatemala, fue poner de relieve el temor, el pánico, que infunde el otro, el distinto, al que se percibe como más numeroso, menos civilizado y sin controles. Donde vivía entonces se pretendió crear un comité de vigilancia, ante la seguridad de que habría un ataque de masas que caería sobre todos como si de langostas se tratara.

Otro ejemplo de lo mismo me lo dio un policía la noche cuando quise volver a casa del trabajo. Había huelga de transporte por aumento al pasaje. El guardia de la empresa me advirtió que no pasaría de El Tesoro-Banvi. "Ahí lo agarran, seguro", me dijo. "Vos te imaginaste que estarías en una escena de zombís si pasabas por allí", se burlaba un amigo después, cuando le conté la anécdota.

Este tema es el corazón de Toque de Queda. Una producción que combina con habilidad al retrato de una colonia clasemediera muy chapina, tanto que se llama Villas de La Esperanza, con cierta elaboración de sus habitantes: sus dobles vidas, hipocresías, carencias y disfunciones. Pero más, sobre su habilidad para señalarse mutuamente defectos. Hasta que surge la amenaza externa, de quienes califican como animales. Y ante la falta de una autoridad efectiva, a la Policía le va mal en este filme, pronto surge un líder negativo que organiza una patrulla de vigilantes, minirrambos caricaturescos pero dispuestos a reprimir, golpear e imponer.

A caballo entre el típico realismo del cine chapín, siempre necesitado de justificar sus argumentos como si de documentales se tratara, y el cine fantástico, Toque de Queda ofrece un interesante refresco al incursionar en el simbolismo y el terror con ciertos homenajes a clásicos como Night of the Living Dead. Más de 200 extras participaron en esta película que cuenta con buenos efectos especiales y un excelente diseño de producción.

Dadas ciertas carencias, faltan más actores para el cine guatemalteco, algunos nombre se empiezan a repetir en los elencos. A pesar de tal limitante, las actuaciones de Edgar Arriola, Jorge Asturias, Cesia -La China- Godoy, Roberto Díaz Gomar, Brenda Lara Markus, Flora Méndez, Enrique Monroy, Juan Pablo Olyslager y Julio Serrano convencen con facilidad. Kunti Shaw, como una adolescente jodida, la pesadilla de cualquier madre, debuta como actriz, mientras Miriam Monterroso despide su trayectoria con gran denuedo.

Otro as de Toque de Queda es su pista musical, con canciones de Virus Bélico (Guatemala, Metal), Trinky (Ska Punk Metal,Guatemala), Misss LILITh (Rock, Guatemala) y Pablo León (de La Gran Calabaza, partitura original para la cinta). Elías Jiménez Trachtenberg y Ray Figueroa, directores y el segundo, guionista, nos dejan una lica que vale la pena ver, en mi caso, dos veces por lo menos.

Tuesday, April 26, 2011

Entrevista con Alejandro Rigalt, de FLiSOL

Foto: klavaza, 2011.
El cuarto sábado de abril de cada año, se lleva a cabo el Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre -FLISoL- que en Guatemala se realizó este año en 10 sedes y en, la capital, en Intecap. Con una nutrida agenda que incluyó instalación de software a usuarios, conferencias y soporte, se promovió al Software Libre. Uno de sus organizadores, Alejandro Rigalt, quien ha estado detrás de este movimiento durante estos años, platicó con la klavaza acerca de este evento y sus expectativas a futuro.

¿Cuánta gente vino?
Más que el año pasado. Esta es la segunda vez cuya sede es el Intecap, pero Flisol se ha venido realizando desde 2005.

¿Qué te motivó a unirte al movimiento del software libre?
Su filosofía: compartir el conocimiento.

¿Siguiendo a Richard Stallman?
En algunas cosas sí, pero otras es a Linus Torvalds.

Ví al escritor Julio Serrano ofreciendo una charla aquí. ¿Toman en cuenta otros aspectos, no puramente tecnológicos?
Esa es la parte de cultura libre . Lo que pasa es que tal vez el movimiento de software libre se originó en la tecnología, pero crea la necesidad de compartir a todos los componentes de la cultura. Se conserva el mismo espíritu que se idealizó con el software, pero llevándolo a otras instancias como sería el arte. La Wikipedia es un buen ejemplo de cómo voluntarios van creando un contenido que sirve para todos, que es para el bien común.

¿Cuál distro, Ubuntu, RedHat, Debian, por ejemplo, es la más popular en Guatemala?
La comunidad más grande es de Ubuntu con 400 personas registradas, pero hay muchas instalaciones en Linux Mint. Sin embargo, los usuarios aprovechan la lista de Ubuntu para preguntar por otras distros, lo cual dificulta saber cuál es la lista más grande.

¿Cómo ves el comportanmiento del movimiento, ha crecido o se ha estancado?
Ha crecido. El año pasado el Flisol se realizó en siete ciudades, este año lo hicimos en más. Si calculamos una ciudad por departamento estamos hablando de la mitad de Guatemala: 11 ciudades. Lo ideal sería que el año entrante se unan aún más localidades.

¿A nivel emprsarial, cómo lo ves?
Un ejemplo es el de un colegio que recién se cambió a software libre. Para él ya noy tal cosa como Windows y Office. Imagináte, ¿cómo es posible que los colegios te enseñen a programar en .NET, para darte un ejemplo, cuando la licencia cuesta USD $5,000? ¿Qué está promoviendo ese colegio? A la piratería, porque sus alumnos tienen que hacer sus tareas en casa y sus padres no van a gastar esa suma en una licencia que usarán un par de años. En cambio, si se les enseña Java, que es libre, u otras alternativas, el concepto de programación lo aprenden muy bien y podrán migrar a otros lenguajes sin gastos o piratería por parte de los papás.

Las licencias a granel, ¿no son más baratas?
Cierto que las licencias para usos institucional son más baratas, pero ya para instalarlas en casa no hay muchas opciones. El software privativo promueve la piratería, mienteras el libre evita caer en ella. Aparte, hay muchas empresas cuya tecnología de punta usa software libre como Twitter o Google. Tecnologías nuevas que están haciendo grandes booms y grandes millonarios, lo cual demuestra que sí es rentable. Por ejemplo, PHP es el lenguaje más usado en Internet. Pero también hay que considerar que libre no equivale o significa gratuito.

¿A qué te dedicás?
Soy progrmador en PHP y MySQL para desarrollo de aplicaciones web.

¿Estudiaste a nivel académico?
Sí, Ingeniería en Sistemas en la Marro, pero me considero de corazón Galileo porque todos mis maestros son de la Galileo, pero mi papel (título) dice que egresé de la Marro.

¿Qué edad tenés?
33 años.

Sunday, April 24, 2011

Sri Sathya Sai Baba (1926 - 2011)


En los años 70 del siglo pasado existía una tienda en la 5a. Avenida de la Zona 1, La Casa del Banderín y del Escudo. Aparte de banderines y escudos su dueño vendía también objetos traidos de India y era devoto de Sai Baba, fue de sus primeros en Guatemala. Por él supe del gurú, porque pregunté al ver los afiches que en abundancia se exhibían allí. Se veía a un gordo moreno y sonriente, con peinado afro, de vestiduras color azafrán, cuyo retrato iba acompañado siempre con una foto de sus pies.

No tardé mucho en toparme con un libro británico de un investigador quien se había dedicado a examinarlo, ya que se convertía a toda velocidad en un fenómeno de dimensiones planetarias. El autor, a quien no recuerdo, informaba de los milagros de Sai Baba, como materializar objetos tan vulgares como relojes o diamantes cortados, así como cenizas que se generaban en su retrato, las vibhutis. Aplicadas a la frente o ingeridas diluídas en agua se les tenía como una panacea. Pronto también surgió un culto organizado, liderado por un señor de apelido Mishaan, si mal no recuerdo. El hombre dirigía viajes al ashram del gurú. Los pasajes aéreos comprados con él salían más baratos. Un día regresó con uno de los famosos diamantes.

Rodrigo Fanjúl y yo pedimos ver la piedra o que alguien del culto nos acompañara para llevarla al Icaiti (Instituto Centroamericano de Investigación y Tecnología, ya desaparecido) o con don Bruno Hahmann, valuador certificado por el GIA (Gemmological Institute of America), para determinar si era auténtico o si se trataba de una simple CZ (Cubic Zirconia, ZrO2). Nunca obtuvimos respuesta, sólo se nos informó con cierta cortesía que el objeto estaba a resguardo en una cajilla bancaria.

Pocos de mis amigos fueron miembros de su culto. Uno de ellos incluso viajó a India en busca de salud, solicitud que Sai Baba declinó, alegando que no podía intervenir en su karma personal. En vez del milagro le aconsejó volver a Guatemala en busca de un médico calificado para su caso. Un filósofo, un ingeniero de IBM, una ama de casa enamorada de India y otros personajes de altas calificaciones académicas lo seguían de cerca, ya para investigarlo, ya para denostarlo. Algunos de ellos, sin embargo, ayudaron a montar la sede de su culto en Guatemala, que pronto se bifurcaría, el karma que parece perseguir a todos estos movimientos.

La era hippie quedó atrás y con ella la notoreidad de Sai Baba. Sus viejos seguidores también se han bifurcado, dejaron de creer o cambiaron de creencia. Controversias a un  lado o alegatos en su contra por acoso sexual (lo mismo dijo Lennon de Maharisihi), su movimiento sigue creciendo aunque a paso menos acelerado. Rodrigo y yo nos quedamos con ganas de valuar la piedra preciosa que se dijo había materializado de la nada.

Mientras Maharishi anunció su muerte con tiempo, Sai Baba dejó este mundo en uno de los hospitales patrocinados por su Fundación, asistido por aparatos y rodeado por médicos de escuela occidental. No tomó sus vibuhtis, por lo visto. Pero no lo critico, para entendero, algo que no pudo comprender Lennon de Maharishi, hay que nacer en India y crecer allá. ¿Materializar objetos? Nada  fuera de lo común, si Pramahansa Yogananda, en su Autobiografía de un Yogui, afirma que su maestro materializó para él y por pedido suyo un palacio construido por completo de oro. Y que era real y que habitó en él.

Fantasía en Occidente pero realidad en India, tan real como los milagros que hacía Tarzán López por diez mil pesos en las iglesias a donde lo llamaban, porque era muy milagroso con la imposición de manos...

Adiós Sai Baba, te veremos en tu próxima reencarnación.

Saturday, April 23, 2011

Sucker Punch

Zack Snyder me deja perpelejo, no porque su filme sea complicado o ininteligible, sino porque concita dos estadios de entendimiento en mi: El de un regular moviegoer y el de un geek que vuelve a sus mejores días de lector de cómics y jugador de FPS, casi a un jubiloso retorno a cuando estaba dispuesto a ser cómplice del narrador mediocre o incapaz, para darle sentido a su propuesta. En otras palabras, despertó al fan de la Serie B (aunque difícilmente se podría catalogar así a Sucker Punch, dados sus USD $82 millones presupuestados).

Entonces, al moviegoer le ha parecido que este debut de Snyder como guionista lo reprueba como tal, pero que lo sigue afirmando como a un Midas de la imagen, capaz de encerrar a los más inverosímiles mundos en la cáscara de una nuez. Hay filmes de minimalista argumento (Night of the Living Dead, Alien, Tron) de maestra factura. Hay extremos visuales inoperantes y fallidos (DOA, al cual algo le debe Snyder en este filme, o Hannibal, por ejemplo). Es más, si me propusiera investigar tal vez llegaría a encontrar la génesis de la historia en algún capítulo de series viejas de televisión, como Alfred Hitchcock Presents o Naked City. Si uno no comprende una narrativa que no esté estructurada en principio, medio y fin, no se debería tomar la molestia de ver este filme. No entenderá nada, el aburrimiento abatirá y será pérdida de tiempo. Salvo su magnífico soundtrack (Lennon, Annie Lennox, Mozart, Iggy Pop, Queen, Pergolesi).

Al geek within, en cambio, le pareció estar frente a un tolerable sucedáneo visual de 300 o de Watchmen, infestado de fetiches de nerdo, sexismo vestido de feminismo, exploitation y WiP, aderezado con fuertes escenas de acción bélica y mitología. No importa si en algo se recuerda a los Charlie's Angels (chicas dirigidas en msisiones discretas por un hombre-narrador, quien funge como hilo conductor), las cuales ni se despeinan a pesar del frenesí en la cinta. No hay sexo, lesbiniamo, nudity o profane language. Bueno, no más allá del estilo impuesto por la revista Maxim. La historia, sín embargo, más que trillada, es fuerte: una chica bien es internada en un manicomio por un tío abusivo, para despojarla de su herencia cuando queda huérfana. La acción se da dentro de un círculo atemporal mientras sucede una grosera mutilación, digna de los peores experimentos del Nacional Socialismo y del cine de la estofa de un Jess Franco o un Herschell Gordon-Lewis.

Para el geek, además, ver a Vanessa Hudgens fue el pináculo de esta fiesta visual en la cual también participan Abbie Cornish, Jena Malone, Jamie Chung, Carla Giugino y, para que no me acusen de perro, el chapín Oscar Isaac.

Wednesday, April 13, 2011

La Red y la anfisbena

Anfisbena, según Jinny.
Los recientes sucesos islámicos subrayan la importancia de la comunicación para la disidencia. Según reporta el diario Al-Ahram, Jamal Ibrahim, un egipcio veinteañero, nombró a su hija recién nacida Facebook como homenaje al papel que desempeñó esa red social en la revolución que forzó la renuncia del gobierno de Hossni Mubarak.


Cuando debutó Internet para el gran público a finales del siglo pasado, muchos pensaron que se trataba de un artilugio de la CIA, la punta de lanza del Big Brother. Otros crearon toda clase de teorías de conspiración alrededor de ella y no faltaron los crédulos que la vieron como un antecedente del advenimiento de la Bestia del Libro de Revelación.


A los dictadores siempre les ha preocupado que la gente se comunique con libertad. Stalin soñaba con establecer un sistema de escuchas que le permitiera acceder a todas las llamadas telefónicas que tuvieran lugar en territorio soviético. Hitler planeaba un sistema de inteligencia similar en su Germania de posguerra, cuando se estableciera el Reich de los mil años.


Controlar la información no es nada nuevo. Sin ir muy lejos, Manuel Estrada Cabrera y Jorge Ubico Castañeda descansaron sus dictaduras sobre redes de ciudadanos que se encargaban de informales lo que sucediera, sobre todo si era potencialmente peligroso para sus fines. Rudimentarias si se quiere, pero efectivas, llevaron a la muerte a muchas personas, disidentes o no.


Básicamente, se podrían establecer dos maneras de control. Una es negar el derecho a expresarse y la otra, otorgarlo plenamente. En la primera se trata de reprimir por medio de prohibiciones, regulaciones y censuras. Por ejemplo, durante la Liberación se quemaron libros calificados como rojos en la plaza pública. Similar barbarie hicieron los nazis y no sólo contra libros, sino contra obras de arte. La Unión Soviética reprimió también la libre expresión, con la excusa de evitar que la decadencia de occidente contaminara a sus ciudadanos.


En la segunda, el control es más sutil. Se permite publicar, decir, leer. Pero el fin es dejar que el mismo ciudadano, por medio de sus actividades, señale cuáles son sus preferencias. El resultado son bastas bases de datos, secretas, por medio de las cuales se puede ejercer control, represión y censura.


Internet ha supuesto un canal abierto para todos. Por eso desde un tiempo acá se ha intentado controlarla de manera compulsiva. El cuerpo responsable de ella es el Icann (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers), entre cuyas responsabilidades está resolver controversias, como cuando se usurpan nombres de dominio. Como cabe esperar, ciertos gobiernos, instituciones o comunidades has solicitado que el control pase a las Naciones Unidas. Entre ellos están Arabia Saudita, Corea del Norte y, por supuesto, China, porque a través de este organismo podrían solicitar que se eliminen ciertos contenidos de la Red (referencias contra el Profeta o a favor de la independencia de Tíbet, por ejemplo).


El caso de China es importante porque, a pesar de su reconocida vocación tecnológica y de su afán por estar al frente en esos campos ejerce un feroz control interno sobre el uso de la Red. La revista Technology Review, publicada por el MIT, analiza por qué Google decidió entablar una querella contra ese gobierno. En vez de valerse de su derecho soberano para censurar, permitido por sus leyes, el gobierno chino opta por utilizar servidores invisibles o proxies transparentes para alterar el funcionamiento de ciertos sitios, de manera que al usuario le parecerá que su proveedor, en este caso Gmail, enfrenta fallas técnicas. Por ejemplo: Al tratar de enviar un correo, el botón correspondiente no funciona.


Tales proxies no son nada nuevo. Se usan en forma rutinaria para sustituir anuncios que vienen de fuera, por los de la empresa en donde esté situado el usuario. Google afirma haber realizado profundas revisiones, sin que reportaran fallas. Se trata, entonces, de un bloqueo cuidadosamente diseñado por parte de tecnócratas chinos, al servicio de su gobierno.


Tal tipo de ataque, también conocido como “man in the middle” en inglés (hombre en medio) se ha registrado en otras partes, como Túnez. Volviendo a China, se sabe que allí se instala una aplicación Java que intercepta cada tecla que se presiona cuando se envía un correo. Así que todo lo escrito estará registrado por la inteligencia oficial.


En Internet no hay secretos. Lo que se diga, escriba o transmita por su medio es casi equivalente a gritarlo a los cuatro vientos. Mientras algunos intentan controlar sus contenidos, otros optarán simplemente por espiarla de la manera más discreta posible. Me recuerda a la anfisbena, aquella criatura mitológica que surgió de la sangre de la Gorgona. Tenía dos cabezas, podía dirigirse en ambas direcciones y también morder y envenenar con ellas.
Publicado en Plaza Pública, de la Universidad Rafael Landívar, el 28/03/2011.

Friday, April 01, 2011

Un amigo, un vicks, dos brujas y yo

Imagen: Public Domain Pictures.
Tres años y medio de traidos, ya en pláticas promatrimoniales, y LILITh decidió echarme vicks. Así de simple la mujer dijo que mejor debía pensarlo porque sentía que yo la llevaba como en un carrito cuesta abajo, hacia el matrimonio. Como corresponde en esos casos fingí demencia y recordé aquél consejo impreso en un manual de IBM: "If program crashes, stop procedure, correct and CONTinue".

Sí pues. Las primeras dos noches fueron de perros, de insomnio, autorrecriminaciones y despecho. Una ranchera no me hubiera ganado. Al tercer día, como la visita y el pescado, ya hedía: se me miraba lo hecho mierda que estaba. Enters Enio para salvarme de tan anegado estado de conciencia. "¿Qué putas tenés vos, te dejó tu traida?" Muy en contra de mi buena voluntad me vi en la obligación moral de reconocerlo.

Y a pesar de que él también le llevaba ganas a la susobicha, me ofreció sus buenos oficios para arreglar el clavo. Pero antes, ya había pasado frente a mi aquella larga y tediosa, estereotipada, tripa de frases de consuelo: "Las mujeres son como las camionetas, una se va pero viene otra. Todas las mujeres son iguales, hoy es esta, mañana será otra", etc. "¡Nos reunimos mañana, te voy a llevar a un lugar en donde te arreglarán así este clavo!", y chasqueó los dedos.

Tardó siglos en llegar el día siguiente, pero llegó. A las tres de la tarde pasó por mi para llevarme a una casa que merodea al Cerrito del Carmen, situada a un medionivel más bajo que la banqueta. Tocó la puerta y no tardó mucho en abrirla una señora vestida de negro. Entramos y al hacerlo viajamos dos o tres décadas atrás en el tiempo.

Para empezar, por el aspecto de las señoras. Eran dos hermanas, bien entradas en las seis décadas, rigurosamente vestidas de negro con un traje de dos piezas. Las faldas caían bien debajo de la rodilla, usaban medias terapéuticas y los zapatos, de discreto tacón, ostentaban como único adorno una hebilla dorada de considerable tamaño. Mitones de encaje, cofia y velo oscuro frente al rostro remataban el atuendo. Las cejas estaban rasuradas por completo y en su lugar las pintaban con crayón café oscuro. Encima del excesivo maquillaje blancuzco, colorete rosado destacaba sus mejillas. La boca se la pintaban de rojo intenso en forma de corazón, para aparentarla de menor tamaño. Una de ellas estilaba un lunar pintado cerca del labio superior.

Y para seguir, por la decoración del domicilio: muchas flores de muchas especies, sobre mesas, el vano de la única ventana y repisas que colgaban de las paredes. El olor del ambiente era intenso, acentuado por las flores y subrayado por un leve rastro de Agua de Florida. Además mantenían velas encendidas. "Muy buenas tardes joven", se acercó la que aparentaba más años. "¿Me dice don Enio que está apesarado porque lo dejó la noviecita?". "Sí, viera que la chava me cortó de un día para otro...".

"No se apene, no se apene...", replicó la otra con un suave demán que parecía destinado a reconfortar fieras desbocadas. "Siéntese acá" y señaló a una silla que estaba al lado de una antigua mesa de madera. Tomó una baraja española, la frotó con Agua de Florida, musitó oraciones ininteligibles y me leyó mis destinos. Nada halagüeños en cuanto a romances, según me dijo. Una bola estaba cubierta con un trapo morado, pero se adelantó explicándome que no sería útil para los menesteres que me llevaron a ellas. En su lugar, afirmó que lo mejor sería leer las hojas del té.

Metió la mano bajo la mesa y tomó unas cuantas, bien secas. Las bañó con alcohol, las encendió con un fósforo y las apagó lo antes posible con papel húmedo de periódico. Todavia chispeantes, las levantó y sentenció con voz solemne, sin quitarles la mirada: "La mujer vuelve, de eso no cabe duda. Las hojas no mienten. Mire aquí -y señaló la orilla quemada-, se ve perfectamente el contorno de una mujer que suplica de rodillas". "Así que tenga paciencia, es cuestión de tiempo para que ella se hinque ante usted y reconozca su error. Pero no desepere jovencito. ¡No! Cuando llegue esa hora, ¡hágase el difícil, qué le cueste, qué pague por lo que le hizo!". Luego, dijo que para asegurar el buen exito del augurio sería ncesario que colocara tales días, tales flores, en cada uno de los puntos cardinales de mi dormitorio y que rezara ciertas oraciones.

Tras pagarles 10 quetzales salimos, no sin antes agradecerles sus servicios, para visitar a una de las novias de mi cuate. Una asombrosa morenaza. Por supuesto, LILITh vivía en mi mente, fija, sin tregua y a toda hora. En una reunión que tuvimos después le conté lo acaecido y por supuesto también, con más ganas todavía, me terminó de mandar a la mierda. Y ahí hubiese terminado la historia, si no es por otro encuentro, pero televisivo, con las dos agoreras.

Una noche estaba viendo Aquí El Mundo, hoy de infame recordación. Para mi sorpresa, mientras el presentador aullaba que habían detenido a dos estafadoras porque le habían prometido algo a alquien, sin cumplirle, pero habiéndole cobrado, ví en la pantalla a las dos sexagenarias grabadas en su casa. Un judicial de aquella época les decía algo así como: "Señoras, las vamos a conducir por mentirosas y estafadoras". "¡Ah sí! -le dijo una- las cartas no mienten señor, se lo puedo demostrar". " A ver pues, quiero ver", contestó con desafío el judicial. La señora, con toda dignidad y parsimonia, tomó su mazo de naipes y sin más se puso a leerlo: "¡Mire señor! ¡Aquí dice claramente que usted se tiene que cuidar, porque debe mucho, y ya le va a llegar la hora!". El hombre, con voz quebrada y ademanes que delataban temor le preguntó: "¿Qué más dice allí, me va a pasar algo?".

Nunca volví a saber nada de aquellas señoras, ni siquiera supe sus nombres. Hubiese querido entrevistarlas, pero la idea me llegó tarde. Muy tarde.