Saturday, November 10, 2007

Un perro llamado dolor

Imágenes: Paraninfo, 2007.

El cantautor español Luis Fernando Aute presentó ayer, en Guatemala, esta película dirigida por él, galardonada por los Premios Goya en 2001. Antes de iniciar la proyección advirtió que la hizo de forma artesanal con unas 4 mil imágenes a lápiz, posteriormente animadas con tecnologías 2D y 3D. Que tomó casi cinco años hacerla, que casi siempre algún espectador abandona la sala antes de 17 minutos (de 90 totales) y que la animación es bastante ruda. Es más, comparó, "no se trata de la Guerra de la Galaxias".

Es obra de autor, dividida en 7 segmentos, cada uno dedicado a un pintor y a sus modelos: Haberlas... haylas (Francisco de Goya); Un espejismo inmortal, falso (Joaquín Sorolla); Un perro llamado Dolor (Frida Kahlo y Diego Rivera), Striptease o caracruz andaluz (Julio Romero de Torres y Pablo Picasso), Can-con-quinqué o la estrellada luz de Rose Sélavy (Marcel Duchamp y Pablo Picasso), Cada quien es... en Cadaqués (Salvador Dalí) y Entre bastidores (Diego Velázquez). La pista musical incluye composiciones de Aute, Silvio Rodríguez, Suzo Saiz y Moraito Chico.

Así presentado, luce como un suculento platillo cinematográfico. Sin embargo, la advertida rudeza, la música que se repite como de joyero suizo, la duración tan larga y la insistencia del director en regodearse sobre sus propios temas visuales, me lo hicieron aburrido (sólo Marat Sade me ha resultado peor), con dos excepciones: los segmentos dedicados a Goya y a Dalí.

El primero es un sentido homenaje al pintor, a su entorno y a sus creaciones, adornado con uno de sus personajes más emblemáticos, la bruja sobre escoba, que Aute reinterpreta de manera magistral. El segundo, es una crítica despiadada contra Salvador Dalí, sus retorcidas relaciones homoeróticas y con Gala, su cantada musa. El hilo conductor de las historias, omnipresente como la esfera verde en Heavy Metal, es un perro, así como las relaciones entre los pintores y sus modelos. También debo considerar a la crítica contra el stalinismo dogmático en el de Kahlo (en cuyo perro se inspira el título).


Allá por los años 80, recuerdo, el fotógrafo Diego Molina recomendaba al grupo Dimaxion que un audiovisual no debería exceder los 20 minutos, sopena de perder la atención del auditorio. Eran tiempos pre MTv. Hoy, tal vez se pierda a los 10 minutos. La obra de Aute es más un audiovisual que una película, y experimental además. Es obvio que le hizo falta un editor, "de garra, de fuste", como diría Borges y que, como es de Aute, hay que adorarlo (de otra manera no me explico el premio mencionado).

En suma: el audiovisual tiene arte, y mucha, y de alta calidad; pero cinematografía, no. Si me lo hubiese topado en algún canal de cable, sin saber de quién es, sin duda en un rato corto lo hubiese cambiado sin piedad.
A Claudia Navas, Carmen Rosa de León y Sergio Quemé.

6 comments:

CHC said...

Fijate que segun yo, habia comentado, pero nel....jajajaja, no salio.

Te decia, que al final, cual sera la onda de este señor? Exponer arte, o sugerir una nueva forma de montaje audiovisual?

O simplemente, cumplir un sueño, aunque sea como caiga?

Leon said...

Más bien, pienso, fue exponer un sueño. Lo que pasa es que, como me comentó un fotógrafo que también lo vio, "en el audiovisual se refleja la edad de Aute".

marielos said...

Yo no pude ir a verlo, y eso que teía muchas ganas.
Me dio mucha risa lo de Marat Sade, pues me acuerdo haber ido a verla, y salir con cara de signo de interrogación.

Leon said...

Yo soy tan masoquista que, encima, conseguí el DVD de Marat Sade. El clavo de esa lica es que sólo filmaron la obra de teatro, no la adptaron al cine y sucede lo mismo que con El perro de Aute: La gente salía con cara de signo de interrogación del cine, pero ladrando a los cuatro vientos que era una obra maestra (a pesar de que, a algunos, los había visto dormidos mientras la proyectaban).

Anonymous said...

Pues yo estaría por Guate cuando la presentó acá en España. Me descubres algo nuevo...No tenía ni idea de que este cantautor hubiera incursionado en cine...Aburrida, pues?

Clau

Leon said...

De hecho empezó siendo una serie de dibujos. Por consejo de un amigo, que les encontró un hilo conductor, lo convirtión en película. Cuando estaba termianda, otro amigo le dijo que era necesario rehacerla para presentarla en salas de cine. Y así nació Aute como cineasta. ¿Aburrida?, no, aburridísma.