Thursday, November 15, 2007

Cucas y ratas de gusto exquisito

Está tan buena la noticia como para compartirla completa:

"Nueva York: Mientras serendipidad puede ser el arte de encontrar cosas placenteras por casualidad, lo que hallaron inspectores de salud en el restaurante Serendipity 3 no fue muy agradable.

Los oficiales cerraron el restaurante el miércoles (hoy) porque no aprobó una segunda inspección en un mes. Uno de ellos vio a un ratón vivo, deposiciones de ratón, moscas de la fruta, moscas comunes y más de 100 cucarachas vivas. ‘Ambas inspecciones revelaron roedores e infestación de moscas, así como condiciones que conducen a plagas, incluso con agua estancada en el sótano’, afirmó el departamento.

La gente espera horas haciendo cola fuera de este restaurante de Manhattan, conocido por sus extravagantes y caros postres. Su Frrrozen Haute Chocolate, de USD $25,000, contiene cocoa de la más alta calidad, oro comestible y gajos de trufa de lujo; declarado por Guinness como el postre más caro del mundo. El lugar también ofrece un sundae de USD$1,000, el Golden Opulence, que requiere solicitarlo con 48 horas de antelación".
Nota: Yahoo! News (¡qué raro!), foto: Sitio web de la película.

10 comments:

Pau said...

que asco!! con todas las normas de los gringos... imáginese las cocinas de nuestros restaurantes chapines aaahhgggg! mejor ni ponerle coce eh?

Leon said...

No, mejor no. Como decía una guía de viajes, "cuando esté en Pekín encontrará una gastronomía deliciosa, pero nunca, nunca, entre a las cocinas de los restaurantes"... En otro sitio de la Red encontré a un chef quien dice que Ratatouile no lo sorprendió para nada, porque todo chef sabe que en su cocina hay más de alguna rata aspirante al puesto... Sinco... sin comentarios...

Ah! y porque tienen controles los gringos es que cayó el restaurante. Aquí solo han caído, aquél que vendía sanates por palomas (un chino, una viejita se dio cuenta) y los clásicos que venden boquitas de carne de chucho y tamales de lo mismo. Jajajajaja.

CHC said...

Creo, que hasta que uno vive en o cerca de la esta gran urbe, se da cuenta de lo shuca que es. Por todos lados ves bolsas de basura. En mero en frente del Madison, las montañas de basura son parte del la foto diaria.

Y si bajas al subway, facil ves cucas y advertencias de ratas. Uy, es un asco.

Con decirte que el año pasado, se escucho de una plaga de chinches de cama, en los barrios nuyorkinos. Puchis, solo para que veas que esto es una calamidad.

Leon said...

Como NY es un puerto y es caliente en vernao, me imagino, será el paraíso para todo tipo de bichos. Además, la concentración humana... vos comprendés...

Billy Quijada said...

shhh si vieran como cocinan en los lugares de antojitos aqui en mi pueblo les da un infarto jajajaja... son casacas... la cosa es comer y no ver como cocinan (no es cierto)...

Leon said...

No dejás de tener razón Billy, resulta que cuando vi cómo mataban a una gallina para cocinarla, salí huyendo de la cocina y dejé de comer pollos y gallinas por un buen tiempo.

CHC said...

Vieras Leon, que a NY eso de Costa calida no le queda mucho, porque solo un par de meses al año hace mucho calor, el resto del tiempo es casi siempre con un frio de la fregada...jajaja.

Saludos!!

Leon said...

El resultado del cambio climático, qué horrible. Pero prefiero el frío. Lo único es que, entonces, ya no se verán chicas en bikini en las calles, jajaja...

Sergio Quemé said...

Cuando yo era un pobre estudiante, con ingresos mínimos y poco efectivo en mis bolsillos (parece que fue esta mañana), solía ir a comprar comida preparada a un supermercado cerca del parque Morazán. Servían un pollo exquisito (a la casatore) hasta que me dí cuenta del ingrediente secreto... qué creen?? eso... una "Periplaneta americana" (su nombre científico)...
Qué mas da... sabía riquísimo...
Saludos Radford!!!

Leon said...

Puut...z Quemé, vida de artista que le dicen. Está jodido, dieta de pollo con cucas, cabal, la receta favorita de una tribu africana (solo que allí las susobichas no salían de los tragantes, porque no habían), jajajaja. Mejor, digamos que son cuitas de la vida urbana. Además, ya cocidas...