Thursday, May 22, 2008

Vos burro: el insulto chapín

Imagen: Free Photos.

Advertencia: Este post contiene soecidad, vulgaridad y falta de respeto

Por supuesto que nos pintamos para insultar, maltratar diríamos aquí. Para injuriar no nos falta creatividad, es más, para eso ¡vaya si no somos expertos! Antes de la llegada del dedo medio la señal clásica para despreciar, retar o insultar era la figa, también llamada ojitos de cangrejo, ahora casi en peligro de extinción. En la verbales abundan las referencias que denigran a los animales, por ejemplo, el título de este post. También las comparaciones con otros equinos, como llamar a alguien Juan Caballo, si no tiene criterio; o compararlo con un perro, si es salaz; decirle lagarto, si es avorazado, mula, si es necio, o culebra, si es servil. Otros ejemplos. No basta comparar a alguien con la mierda, se le dice "pedazo de mierda", es decir, que ni a una completa llega. Y para más injuria se le califica de manera más baja: "pedazo de vil mierda". Si se quiere ser directo basta con llamarlo así: "¿Dónde está la mierda esa?" o simplemente se le dice en diminutivo, no se si para aminorar el efecto o para potenciarlo: "Mirá pues, la mierdita que se fue a conseguir". De pasada, la hez resulta comestible: "¡Qué coma mucha mierda, qué se cree!".

Puta es otro vocablo fundamental en el léxico chapín: "¡Ah la gran puta vos, se me perdieron las llaves!" (un amigo me decía que en Colombia y Bolivia no le encontraban sentido, "¿era muy gorda o alta la señora?", le preguntaron una vez). Según parece, la susobicha es un personaje proactivo: "¿Por qué chingados no están todavía los informes, es que todos aquí son unos imbéciles?", ladra un jefe desesperado, y un empleado tímido, le dice, "en un ratito Lic, ya casi están", y el jefe, mientras se va, le replica, "pues ojalá estén, ¡por vía de la gran puta!, o los echo a todos a la mierda (otro uso para la palabrita, ahora convertida en destino, no muy deseable, por cierto). A veces se combina el término con otro, como en "hijo de mil putas", es decir, que su madre es tan anónima que podría ser hijo de una entre mil. En cambio, el diminutivo sirve para designar a una persona tan despreciable que no se merece el calificativo completo ("una pinche putía").

Chingar, en cambio, igual que cabrón o cabrona, tiene doble acepción: pueden calificar para halagar u ofender, al estilo de bitch, en inglés. "Esa chava es cabrona para los números", es decir, hábil. Pero también: "Esta cabrona me huevió todo el pisto", es decir, desgraciada. Chingando la pita significa pasar el tiempo sin oficio ni beneficio, pero chingadera es molestia, fastidio: "Puede saberse, y ahora, ¿qué chingados quieren estos cabrones, hijos de la gran puta?".

A veces, sin embargo, la creativadad omite las palabrotas: "Y ese cara de suela ¿qué te mira?", o "A mí, el profesor de lineal, me la pela", lo masturba quiso decir. Peores aún son las comparaciones con partes del cuerpo ("cara de mi culo", porque ese orificio, me explicaba un lingüista, es negro y peludo). Y están los clásicos, para no aburrir más, como decir "echáte calita", porque antes cubrían a las heces con cal para que no hedieran; "andáte por la sombra", porque el sol las seca.

Tienen razón dos comentaristas, omití dos insultos básicos: cerote (aumentativo de cero, es decir de nada, por cero a la izquierda, y porque las heces fecales cuando son muy largas tienden a formar una espiral ascendente). Prefiero escribir el vocablo con C y no con S, como hacía Miguel Ángel Asturias. Cada vez este despectivo pierde su potencia denigratoria, es común como saludo entre cuates ("¿qué onda vos cerote?") o como muleta ("no hombre cerote, si de veras estuvo buena la fiesta"), al estilo del güey mexicano. Y a pisado (es decir, cogido, follado) que también se usa de manera impersonal: "me chupé el pisto, ¡qué pisados!", en realidad debería ser, "me chupé el pisto. ¿Qué? ¡pisados!".

10 comments:

Alejandro Lopez Monzon said...

"A la puta que de a huevo esta mierda"

Seria una alusion a lo genial que me parecio tu post.

Felicidades y siempre adelante.

Salutidos.

Pau said...

jjajaja que boquita!

Lo de la calita nunca lo había escuchado y debo confesar que hasta un par de años aprendí el significado de andate por la sombra, inocencia la mía. Aunque en mi casa se ha hablado siempre muy bien el vúlgaro.

Billy Quijada said...

aaaaaaa el lenguaje vulgar chapin... todo un arto vos

Pichisf said...

hola..jaja te falto un insulto básico para los chapines "CEROTE" yo estoy fuera y nadie me entiende cuadno lo digo..

Duff Man said...

¿Y dónde dejás a los chimonazos? Creo que esa sólo la utilizamos unos cuates y yo. Un post bastante chingón, =D

Gero said...

Que singular forma tenés de explicar los vocablos de la jerga chapina. Ya había leído algo en el blog de la Chachi que tiene hasta un glosario allí. Fabuloso me gusto mucho y me dio mucha risa.

Ve que hijo e la cha!

Leon said...

Alejandro, qué buena te la echaste.

Pau, en la mía también se hablaba esa lengua, creo que es de uso universal y se aprende desde la tierna infancia.

Sí Billy, es un arte saber denigrar, pero mejor si se hace con clase.

Gracias Pichisf, ya lo agregué a la breve lista.

Cierto Duff, pero chimonazos es más bien un reconocimiento, por lo menos en esta cultura machista.

Gracias Gero, que buena onda.

zcgt21 said...

jajaja para decir soeces el chapin no tiene quien le gane.
Si mal no me acuerdo serote, no es ni mierda completa es un pedazo de mierda. Ni a mierda completa llega el serote.

Leon said...

Muy buena vos, qué buen juego de palabras. Y gracias por la visita.

Anonymous said...

ALA PUTA NOMBRE KE DE AHUEVO LEER ESTO DESDE LEJOS D EMI PAIS GUATE, AMI CUANDO ME DECIAN ECHATE CAL LES CONTESTAVA DE LA QUE TE SOBRE CEROTE ASI LOS PISABA YO JAJAJJAJAJA BUENA ONDA MUCHA SALUDOS DESDE HAWAII .