Sunday, May 25, 2008

Los animales predicen los terremotos

Así como algunas especies huyen a lugares altos para evitar los tsunamis, así su comportamiento permite colegir la inminencia de un seísmo. Según esta nota, los chinos lo afirman porque antes del terremoto del 12 de mayo se observaron migraciones masivas de ranas y sapos y previo al que asoló a Tangshan en 1976 (240,000 muertos) las serpientes siseaban y los ratones chillaban en campo abierto mientras vacas y caballos pateaban sus establos. Los perros aullaron horas antes (similar al caso de Guate en 1976). Además, se sintió mucho calor, la gente estuvo agresiva la noche anterior, se vieron luces en el cielo y el agua de los pozos primero bajó y luego subió de nivel. En los años 60 China patrocinó una investigación al respecto cuyos resultados, se dice, sirvieron para predecir y prevenir el temblor de Liaoning en 1975. Por desgracia el patrocinio terminó y el grupo de investigadores se desbandó. La mayoría de fenómenos tiene explicación científica, sin embargo, hasta la fecha, no se ha realizado un estudio sistemático de ellos para determinar si podrían ayudar a prevenir las consecuencias de estos letales fenómenos geológicos.
Imagen: Terremoto en Guatemala, 1976. Destrucción a gran escala en ciudad de Guatemala, 9a. Avenida y 2a. Calle (no consigna zona). Fugura 69-B, U.S. Geological Survey Professional paper 1002. Archivo.

6 comments:

Billy Quijada said...

lo de los chuchos ya lo habia escuchado...

Leon said...

Así es, solo imagináte la sensibilidad que tienen los perros en los oídos, deberíamos aprovecharla.

Pau said...

interesante... hay que estar pendiente, por si hay una migración masiva de cucas y ratas aquí en el centro! jajajaaja

CHC said...

Yo había escuchado que un día antes de un terremoto, se desaparecen los bichos. No hay hormigas, ni moscas, ni pulgas, ni cucas, ni nada.

Será cierto???

Leon said...

Pau: Cabal, ese sería el tipo de antecedentes que tendríamos aquí en el Centro. Qué buena observación.

Chachi: La noche antes de la madrugada del terremoto de 1976 no los perros no dejaban de aullar. Y es cierto, no se veían bichos por ningún lado.

Pau said...

y sus bichos? o no tenía en esa época?