Monday, May 12, 2008

La Santa Muerte

Usualmente no posteo críticas de las licas de serie B que infestan mi vida, sobre todo cuando el insomnio se apodera de la noche. Sin embargo, ésta en especial me llama la atención porque se trata de una producción financiada por iglesias evangélicas mexicanas y sancionada por Norberto, Cardenal, Rivera Cabrera.

El filme, dirigido por Paco del Toro, ni es de terror ni de acción con tema narco como cabría imaginar: es didáctico y estaría bien para verlo una mañana de domingo comentado por el sermón de un pastor o la homilía de un padre. No cabe en ningún género cinematográfico, a menos que inventemos el de christianploitation. Como entretenimiento falla porque el argumento de Verónica Maldonado y Paco del Toro es demasiado lineal, basado en un estribillo elemental: todo milagro debido a la Santa Muerte (aka La Santísima Muerte, La Santa Niña, Doña Sebastiana) es un regalo de Satán.

Para ilustrar, la lica sigue tres historias, la de Perla (muy buena actuación de la niña Ana Sofía Camacho) acosada por un cáncer terrible, hija de un matrimonio bien (Karla Álvarez y Harry Geithner); la de un hombre desempleado, Gustavo (Pablo Casado), agobiado por deudas y enamorado de una mujer interesada (la guapa Wendy Braga), y la de una clásica infidelidad clasemediera (Eva Prado, Amaranta Ruiz y Ramiro Huerta).

Es lamentable que director y guionista hayan ignorado que el de La Santa Muerte es un culto sincrético, posiblemente de origen prehispánico amalgamado con creencias austriacas que llegaron a México con inmigrantes y adoptado por clases sociales emergentes, que surgen de actividades como el narco, la prostitución y el secuestro (dice Time). ¿No hubiese sido interesante filmar un ritual en su sede, la Iglesia Católica Tradicionalista Mexicano-Estadounidense, o Iglesia Católica Tex-Mex, para abreviar, o al menos simularlo?

Si de investigar se trata no hicieron una tarea que les hubiese rendido información que, incorporada al filme, le hubiese dado la profundidad de la cual carece. Además, como les fue imposible salir del marco cultural judeo-cristiano los personajes y las tramas se basan, a su vez, en estereotipos básicos que aplanan aún más a los personajes. Como muestra, si la ven, se darán cuenta de que la débil, la tentada y la arrastrada a los brazos del mal es Rubí (Álvarez, famosa por sus papeles de mala en telenovelas), mientras su esposo (Geithner), aunque no profesa al principio un fe definida, es el llamado a defenderla contra una fuerza oscura, pero seductora.

Las actuaciones no son ni peores ni mejores que las de una telenovela mexicana o venezolana. El diseño de producción tiene dos buenos tinos: una radiografía cuyo diseño recuerda al Escudo de armas de la Muerte, de Alberto Durero; y el nombre de un churrasquería, El Asador del Minotauro. La música, la dirección y edición son cajoneras aunque por momentos efectivas. Están advertidos.
Imagen: Armagedon Producciones.

6 comments:

S@kis said...

Hace como 15 días vi la película, me pareció buena, el argumento es válido. Y la actuación de Wendy Braga (q linda chica), la hace mejor jajaja!!!

Buena crítica de la película.

Leon said...

Realmente es válida la argumentación pero hubiera sido mejor si la hubiesen orientado a un público más amplio que sólo dedicarla a un público cristiano. Gracias por la visita (qué cantidad de blogs tenés!)

Pau said...

no, para ver cine mejicano que parece telenovela mejor me voy a dormir temprano jaja, ya no se desvele màs!

Leon said...

Gracias por el consejo, pero ver la huesuda cara de la Pelona me motivó a verla. Bueno, de hecho, he visto perores y me espero a ver si mejoran un poco. Nunca ha pasado.

Billy Quijada said...

suena un poco interesante y a su vez aburrido... hoy tengo que ir a movie gallery a devolver unas likas... si esta derrepente me animo a rentarla

Leon said...

Mirála, está en la línea de Left Behind pero sin tanto efectismo y sin llegar a ser tampoco tan fundamentalista (desde el punto de vista de una iglesia). De hecho, el chavo empieza a leer la Biblia con un edición católica.