Wednesday, April 11, 2007

De Arte Venandi cum Avibus

Federico II de Hohenstaufen (1194-1250), Rey de Sicilia, Rey de Chipre y de Jerusalén, Rey de los Romanos, Rey de Alemania y Sacro Romano Emperador, estuvo entre los muy pocos brillantes de la Edad Media que se opuso al Papa y a las doctrinas de la Iglesia. Incluso, se dice (aunque tal vez se trate de un rumor para satanizarlo), que declaraba a Jesús, a Moisés y a Mahoma como a fraudes. Fue patrono de las artes y las ciencias, fundó la Universidad de Nápoles, y hablaba nueve lenguas (cuando la mayoría de los miembros de la más alta nobleza europea ni siquiera podían leer). Por todo esto se le conoció como al Stupor Mundi (Asombro del Mundo), un Papa lo declaró el Anticristo, fue excomulgado dos veces y Dante lo mandó a los fuegos del Infierno en su Divina Comedia.

Este libro, acerca de una de sus pasiones, la caza con halcones, por tanto, debería estar en la librera de cualquier lector culto del mundo. Es una excelente fuente de información sobre Cetrería, historia de la ciencia y de la Edad Media y para cualquiera que se interese por la biografía de este gran monarca, quien, cuando fue coronado, vistió una capa con esta inscripción, escrita en árabe: "Pueda el emperador ser bien recibido, que pueda gozar de vasta prosperidad, gran generosidad y alto esplendor, fama y dones magníficos y que realice todos sus deseos y esperanzas. Puedan sus días y noches transcurrir con placer; sin fin ni cambio". ¡Qué así sea!
Imágenes: Wikipedia y Amazon.

2 comments:

Duff Man said...

"Sin fin ni cambio". Nada ambicioso el cuate, eh. Fue su forma de decirnos, siglos atrás, "pero sigo siendo el rey".

Leon said...

Y me alegra que haya sido, te imaginás, en una época tan ruda lellamaban el estupor del mundo sólo porque le gustaba aprender...