Saturday, May 21, 2011

Pirates of the Caribbean 4

Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides fue dirigida por Rob Marshall a quien le debemos Memoirs of a Geisha y Chicago (ganadora de un premio de la Academia). Su elección fue acertada, dado que los productores deseaban un reboot para esta historia, en la cual Penélope Cruz sustituye a Keira Knightley. Se nota que ya no es Gore Verbinski el timonel de esta cuarta entrega, a diferencia de las tres precedentes.

No solo el argumento es más aéreo y la fantasía más realista (si cabe tal oxímoron), sino al menos yo me emocioné más. Por otra parte, el diseño de producción es más coherente, con locaciones espectaculares filmadas en California, Hawaii, Londres y Puerto Rico, dignas de una descripción de Emilio Salgari. La exuberancia, riqueza visual y magníficos CGI sirven de marco a una producción plagada de anacronismos, carentes por supuesto de toda relevancia.

Jack Sparrow me suena como a una especie de Jack of All Trades (un siete oficios) cuya versatilidad y amaneramientos sólo Johnny Depp es capaz de representar. De juez a prisionero, de fugitivo a romántico. Penélope Cruz, en cambio, no logra alcanzar la alta resolución histriónica de Depp, sin embargo, se deja dirigir y su presencia, al final de cuentas, se hace sentir en el filme (su hermana la sustituyó en algunas escenas porque ella estaba embarazada y ya se le empezaba a notar).Los guionistas hacen converger hechos históricos anacrónicos entre sí: el rey inglés George (extraordinaria actuación de Richard Griffiths), el privateer (corsario) Barbossa (Geoffrey Rush), el temible Barba Negra (Ian McShane,cuyo nombre corresponde al verdadero del pirata, Edward Teach), quien además de cruel y despiadado es maestro hechicero capaz de levitar objetos y convertir hombres en zombis.

También, se cuenta con la búsqueda de la fuente de la eterna juventud, la misma que emprendiera Juan Ponce de León, con sirenas, las más bellas que sin duda hayan agraciado los Siete Mares en cualquier filme hasta la fecha, Una de ellas, actuación de Astrid Berges-Frisbey, tiene papel protagónico, así como una presencia muy sexy en la pantalla. El resultado de esta amalgama es una travesía por un mundo imaginario de extraordinaria dimensión, superentretenida acción con un toque romántico bastante bien manejado. Sería injusto olvidar a su pista musical, un tanto rebuscada pero efectiva, una de las mejores de la serie. Veánla en Imax y si entienden inglés, en ese idioma, para disfrutar de sus muchos puns (doble sentidos) y burlona evocación del inglés amandarinado de las clases altas del siglo XVIII (se supone que la acción transcurre hacia 1750), así como del más vulgar de aquel entonces. Ya compraré el DVD o mejor el Blu-ray para volver a este cuento de hadas oscuro, poblado por personajes bien dibujados, con estereotipos rudos, pero chistosos.

2 comments:

Hellagoodbye said...

Que bien! Tengo que ver esta lica ^^

Leon said...

Te la recomiendo HellaGoodBye! Gtacias por la visita.