| Foto: klavaza, 2011. |
Juan de Dios Montenegro Paniagua no debería necesitar una presentación formal. Por lo menos no entre melómanos, intelectuales e intelectualoides. Su vida la ha dedicado al piano con una pasión inextinguible por los romáticos, Chopin y Liszt en especial. Sus interpretaciones de la Barcarola, de San Francisco sobre las aguas o de la Fantasía-Impromptu son inolvidables. Por la falta de infraestructura y el poco interés por la música clásica en este país, no hay grabaciones profesionales de las mismas, salvo tal vez una (no la he podido evaluar, creo que es un LP). Sin embargo, tuve el gusto de escuchar su versión de la Fantasía Cromática y Fuga, de Juan Sebastián Bach: extraordinaria, tanto que la comparo con la de Tatiana Nikolayeva (en términos afectivos, no académicos, informados de la época, aclaro).
"Ya toqué bastante", nos comentaba, a la vez que nos prometió publicar un anecdotario sobre su vida. Anecdotario, estima, porque sus memorias serían demasiado extensas. Lo esperamos con ansias Juan de Dios.
1 comment:
Typo alert, typo alert! Inquietante personaje el que retratás.
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