Thursday, August 21, 2008

El Congreso, sepulcro blanqueado

Así que los señores diputados firmaron el Libro de la Vida. Excelente, como ciudadanos por supuesto que tienen derecho a emitir opinión. Pero como Padres de la Patria, no, si con ello excluyen o niegan el derecho de cualquier ciudadano. Hacerles entender eso es casi imposible porque son creyentes, no sapientes. Es decir, creen, no saben. En un país ananúmerico como este, ¿qué tiene de raro? Nada. Además, lo hacen para lavarse la cara ante el pueblo, con el aval de las fuerzas más oscurantistas de este país. A ver, ¿van a firmar el Libro de la Decencia, el de la Verdad, la Probidad, la Sinceridad, la Honradez o la Equidad? Por supuesto que no, dejarían de ser ellos mismos y tendrían que dejar al Congreso vacío. A la larga, como recomendó alguna vez el Muzo, sería mejor pagarles para que no lleguen a trabajar. Y los Q82 millones, se perdieron, como cuando uno decide dejar una ficha de a Q0.25 tirada con tal de no agacharse a recojerla. Sólo que allí varios de ellos más que se recogieron ese dinero. Ojalá los entierren con él, cuando se mueran.
Imagen: Pantallazo.

2 comments:

Sergio Espada Umaña said...

León, a estas alturas, una toma de Bastilla sería lo único que puede quedar, y dejar que los encarcelados tomen el congreso, creo que sería éste más honrado que nunca. No quiero ser arengador, pero: ¿Qué podemos hacer ahora sin "nuestros dineros" que tanta sangre han llevado para lavarlos?.

Leon said...

El problema es complejo pero su raíz es simple, la corrupción.