Wednesday, March 14, 2007

¡Este cuerpo es mío!

¡Qué país más machista!, lo exclamo sin asombro. Como todos sabemos, en una cultura así y moderna a medias, como la nuestra, el cuerpo femenino todavía es un bien preciado, propiedad del hombre, quien puede traficarlo, explotarlo, abusarlo, ignorarlo y manipularlo invocando la fuerza, la costumbre o hasta a la religión (por supuesto, si curas y pastores son sus ideólogos más conservadores. Furibundos defensores del machismo a ultranza).

Por tanto, sobre el cuerpo femenino están centradas las miradas fundamentalistas, las salaces, las económicas y algunas con aun peores intenciones. Desde niña, una mujer aprende, ya sea por culturización primaria o por secundaria, cuánto vale tener un buen cuerpo. Debido a nuestra herencia judeo-cristiana, a la vez que valioso, este bien también es maligno, porque tienta y, por tanto, debe estar cubierto.

Como contestación a tal sarta de imbecilidades me pareció interesante el desplante de varias mujeres quienes, durante un breve lapso, se despojaron de su ropa para declarar que sobre su cuerpo ellas deben ser las únicas dueñas. Las consecuencias más o menos inmediatas me llaman la atención.


No quiero debatir acerca de la originalidad de la idea, trillada en otras partes y común desde los tiempos cuando estuvo de moda el streaking. Más bien, prefiero preguntarme por qué pareció un acto ofensivo, en especial a los hombres. Muchas mujeres comentaron que denigra su imagen o que ellas jamás lo harían; pero para los machos fue casi una declaración de guerra (según una microencuesta que realicé, preguntando).

Algunos hombres se reían de ellas porque no exhibieron un buen cuerpo. Otros, las maldecían e invocaban a las buenas costumbres y, por lo menos uno, las increpaba a distancia porque dieron un mal ejemplo (¿para quién?, le pregunté, "para nuestras mujeres", respondió).

A nivel macro y en general, los medios las ignoraron. Hasta donde pude monitorear sólo elPeriódico y Latitud, por TV, publicaron una nota inmediata. Prensa Libre lo hizo, con foto, en su edición dominical, siguiente del Día Internacional de la Mujer, contexto en el cual tuvo lugar la exhibición. Al buscar en sitios de noticias internacionales no se las menciona y a pesar de que Nuestro Diario hubiese parecido el medio adecuado para el caso, tampoco lo publicó.

Sin embargo, el fondo del desplante tiene raigambre histórica, porque es una forma contracultural de afirmar algo inconcebible para los machistas: que la mujer pueda disponer sobre sí lo que le venga en gana, desde empelotarse hasta abortar; desde maquillarse hasta raparse; desde amar a otra mujer hasta querer ser madre soltera.

Otra cuestionante mía giró alrededor de un hipotético grupo de guapas modelos, desnudas también, protestando en pro de la Ecología o contra el abuso infantil. En ese caso mis encuestados se mostraron anuentes, sin objeciones, y casi siempre respondieron entusiastas, con una sonrisa pícara, antes de terminar de plantearles la pregunta.

"Las mujeres sacamos tarjeta roja", decía la pancarta de una manifestante vestida como árbitro de fut. Otra contestación llamativa porque se valía de un recurso de la contracultura: utilizar contra el sistema sus propios estereotipos. Tampoco tuvo mayor eco, pero eso sí, la fotografiaron con bastante frecuencia ya que llamaba la atención, según un fotógrafo, "porque tenía una pantalonetía muy atractiva". Lástima, por ver a la prenda no apreció el mensaje o, más bien, creo, prefirió ignorarlo.
Foto: Jorge Morales.

6 comments:

Duff Man said...

Lo vengo diciendo desde hace rato. Viendo el cúmulo de cuerpos desnudos como un todo, si alguien tipo Spencer Tunick o su equivalente local intentara armar un desnudo masivo público, allí estaría en toda mi delgada extensión, con traje de Adán. En cuanto a lo de "Este cuerpo es mío", valdría la pena revisar el brief de la manifestación, para escudriñar el punto exacto de la misma. Por momentos me dejo crecer la barba, reivindico mi masculinidad y recuerdo aquella rola de Bush, "Testosterone": "i'm a man
i'm real proud of my manhood" (nótese la ironía). Acerca de la cobertura mediática, un medio "under" como un blog o revista de contracultura sería lo más indicado para escribir algo al respecto; han sido días demasiado agitados como para esperar una cobertura real en torno a otra manifestación más, y tal vez con sentido del humor se podría ir más allá de una postura contestaria.

Leon said...

Si señor, pero la postura contestataria tiene sus raíces, eso es lo que pretendo demostrar. No, lo hice: ¡lqqd!

tonibelle said...

Entiendo porque el desplante, entiendo la bofetada que resulta para el machismo y para esta sociedad falocentrica el que un grupo de mujeres pregonen que su cuerpo es suyo, y que hacen con el lo que deseen. Entiendo la urgencia de una postura contestataria, pues es gracias a los movimientos y luchas contrasistema que se logra, luego de algun tiempo, quitarle vigencia, legalidad y credibilidad a un sistema excluyente, discriminador, opresor e injusto.
No hay fallo en esto.
Mi cuestionamiento surge despues de aceptado y apoyado esto...
Porque tendria que considerarse como un "desplante" la poca cobertura que tuvo la hazanha de nuestras amigas? quien tendria que haber visto a estas mujeres? quien tenia que aprobar o desaprobar lo que hicieron? Esta clara la consigna... mi cuerpo es mio.
De eso se van a ir convenciendo las personas alrededor de quien vean ese comportamiento de reapropiarse de lo que es propio. Nuestro cuerpo.
Si yo me rapo...y ando con una chica.. y soy mama soltera... o si decido hacerme un tatuaje... ser vegetariana... o fumar... es mi decision, y no necesito que me lo aprueben en ningun lado para hacerlo.
Pues lo mismo con estas mujeres, se desnudaron... manifestaron el dictamen... su cuerpo es suyo... admirable... bien por ellas,... y por todas nosotras...
Ademas... me surge otra cuestionante de indole aun mas filosofica...
Somos realmente nuestro cuerpo? si me rapo, si me tatuo, si engordo, o adelgazo,... si estoy embarazada... o aborto... si tengo pareja... hombre o mujer... si ando vestida... o desnuda... sigo siendo yo??
yo soy yo... por la ropa que uso? por el pelo que tenga? por la pareja que tenga??? por tener o no hijos??? por desnudarme??
descubrir quien soy, mas alla de mi cuerpo es un reto mucho mas profundo y grande... descubrirme, no por lo que haga... ni por lo que tenga... ni por como me vea... ni por las decisiones que tome... descubrir mi esencia... creo que al final ese es el reto que se nos plantea como seres humanos...
o al menos esa es mi opinion...

Leon said...

Creo que se debe definir la cuestión en dos niveles: uno exotérico y otro esotérico. El desnudarse en público es un acto exotérico, que hace evidente para el común impensante y para el reaccionario, una postura esotérica. En este caso, creo, el mensaje llegó a quienes lo vieron, pero nada más.

Claudia Navas Dangel said...

la de la tarjeta roja soy yo, y no digo nada respecto a los comentarios, porque ya estoy medio harta de ver como se tiran semillas en la arena.
c

Leon said...

Tu forma de llevar el mensaje también me gustó porque utilizó a una figura del machismo, increíbe pero tal vez de las pocas que aún tienen autoridad en esta cultura anárquica, para denostar al sistema mismo. Así que tal vez, después de todo, no estan tan tirando semillas en la arena.