Friday, July 24, 2009

Denis Leder: obra sin título

Denis Leder, sin título. 6 * 2 * 1 metros. Hierro monocromo de 3/16 de pulgada más un refuerzo de 10 cm para dar volumen al plano. 2009.

"...there is no longer any world, there are only fragments of a shattered universe, an amorphous mass consisting of an infinite number of more or less neutral places in which man moves, governed and driven by the obligations of an existence incorporated into an industrial society".
Mircea Eliade, The Sacred and the Profane, The Nature of Religion, 1961.

El ritmo y el caos, lo sagrado y lo profano, el número de oro y explorar espacios para "redefinirlos en función de servicios sagrados", han sido el leitmotif del arte de Dennis Leder (New Jersey, 1946). La obra de este artista siempre me ha llamado la atención. En ella se conjuntan tradiciones derivadas del Renacimiento y el destilado de años de investigaciones filosófico-teológicas que rinden esculturas de belleza matemática y rigor geométrico, pero sin limitaciones canónicas.

Leder fue llamado para erigir una escultura en la 10a. Calle y Avenida Reforma, Zona 10, en una esquina del edificio Reforma 10. La misma carece de nombre, según comentó, porque no quiere limitarla de esa manera. Reflexionando, traza los avatares de esta obra a otra que montó en la galería Sol del Río, en donde pintó un espacio con círculos y cuadrados interrelacionados. Tal secuencia evocaba lo estático y lo cinético, "una de las preocupaciones que siempre tengo en mis obras", pero doña Irma de Luján la encontró más cercana "a la vasta y depurada decoración románica".

Leder
define sus espacios como secuencias sucesivas "pero no en términos de lo más corriente" y en el caso de esa esquina, desde un auto o a pie, se observa una figura compuesta por un círculo y una línea (que él llama escalera). "La forma de la escalera tenía que ser directa y simple para que la gente la aprehenda al pasar", explica.


"Para reforzar al componente vertical, lo desarrollé hacia arriba según el número Φ (phi), como referencia a la armonía escondida en la Naturaleza", dice. Para acentuar las relaciones entre espacios generadas por los sólidos, el artista se valió de superficies monocromáticas dotadas por él de significados simbólicos. Por ejemplo, el amarillo verdoso evoca los primeros brotes de flores y árboles, "lo uso como color primigenio". El sentido del círculo, por su parte, está orientado por el amarillo, que lo hace visible desde la calle. La obra está estructurada en planos para captar luces y sombras, en un lejano eco del cubismo, estilo que algunos críticos han querido adivinar como base del estilo de Leder.


La obra en sí descansa sobre un paralelepípedo rematado por un espejo de agua.

Fotos: klavaza, 2009.

4 comments:

Chapolita said...

Gracias por darnos este paseo por el arte en nuestras calles. Seguro observaré esta obra con más atención la próxima vez que pase por Reforma. Por cierto, espero verla iluminada.

Maria Reneé said...

Vaya y yo de lejos creí que esta pieza era nada más otro artefacto llamativo del marketing para diferenciar al susodicho edificio. Qué mal está mi primera vista.

dleder said...

Siempre es un gusto leer tus comentarios. Además de captar el sentido de la escultura, has añadido una buena reseña de la obra en general. La cita al inicio del ensayo es una buena introducción. Provoca una reflexión sobre el intento de crear una obra en el ambiente ruidoso de una plaza pública. Gracias por el esfuerzo.

Leon said...

Chapolita: Gracias, de noche se ve muy bien.

María Reneé: El arte tiene muchas facetas, a mí también me ha pasado que a la primera no la aprecio como debería.

Padre: Gracias por la visita!!! Me encanta que le haya gustado el comentario. Es un honor.