Wednesday, August 18, 2010

Frank Frazetta (1928 - 2010)

Night Stalker, 1967.

 La obra de Frazetta forma parte de mi ecosistema plástico desde que la descubrí en las últimas páginas de un cómic de Vampirella, todavía publicado por Warren. Se veía a una luna enorme y en contraluz a un personaje que la observaba. Se llamaba Night Stalker. Además, a él se debía la portada. Aquella primera impresión habría de durar hasta hoy. Frazetta fue un gran ilustrador de cómics, portadas de novelas, discos y libros, afiches de cine y tiras cómicas, maestro de la línea trazada a mano alzada y de ese infernal medio, la acuarela. Su favorito era el óleo pero también apreciaba al lápiz y a la tinta.

Wolves, 1966.
Representaba tanto a figuras humanas como a zoomorfos como seres poderosos, muchas veces en situaciones extremas. Sus desnudos o semidesnudos aclaman al cuerpo humano, mientras sus fieras y entornos evocan un pasado glorioso, mítico, muchas veces de raigambre nórdica, africana o prehistórica. Tardía fue su entrada en mi adolescencia, pero suficiente como para inflamar de por vida mis fantasías escapistas y eróticas. Si algo realmente me gusta de él es su capacidad para contar una historia a medias: una mujer desnuda y voluptuosa combate a un demonio poderoso armada sólo con una lanza. Una madre caída con su hijo en brazos enfrenta a cinco lobos hambrientos o un hombre acorralado contra una roca está a punto de ser devorado por fieras que se ven malignas. No cuesta mucho seguir esas narrativas visuales, dejarse ir e imaginar cómo llegaron allí o cómo terminaron sus personajes.

Vampirella, 1996.
John Carter de Marte (de Edgar Rice Burroughs), Conan de Cimeria (de Howard E. Carter) o la misma Vampirella (a quien le diseñó el trajecito) deben su éxito en gran medida a las ilustraciones de Frazetta. Muchos fans reconocieron haber comprado esos libros porque deseaban leer qué pasaba en las portadas (algo que no estaba escrito). Por eso declaró, "nunca juzguen a un libro sólo por la portada".

Sus obras siempre fueron coto de caza de inversionistas y acaparadores. Entre sus admiradores y clientes se cuentan Marlon Brando, Cher, John y Bo Derek, Dick Clark, Patrick Duffy, Clint Eastwood, Francis Ford Coppola, Charleton Heston, Dino De Laurentiis, Tom Laughlin, Sandra Loche, George Lucas, Steven Spielberg, Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y Orson Welles (Aggie Guerard Rodgers, cuenta que el diseño del bikini metálico de la princesa Leia Organa en Return of the Jedi, se inspiró en un trabajo de Frazetta). Está por iniciar el remake de Conan y Robert Rodriguez le dará nueva vida a Fire & Ice, una documental sobre su vida que fuera dirigida por Ralph Bakshi, el mismo que dirigió la primera versión fílmica (horrenda) de El Señor de Los Anillos.

Weird Science # 29.
No es pues extraño que su trabajo se haya apreciado tanto. Incluso bocetos sin terminar exigen miles de dólares. En junio de esta año su ilustración para Weird Science # 29 se vendió en USD $380,000 y en julio su Conan the Destroyer alcanzó los USD $1.5 millones, el precio más alto pagado hasta la fecha por una ilustración de este tipo (al fin de cuentas le dio el rostro más creíble a Conan). En una ocasión uno de sus clientes le inquirió que cuándo estaría listo el trabajo recién ordenado. "Hoy mismo", respondió Frazetta. Y lo estuvo esa noche. Trabajaba sin detenerse, tenía una enorme facilidad que empezó desde niño estimulada por su abuela quien le daba centavos por cada página que dibujaba. Cuando varios infartos le debilitaron la mano derecha, aprendió a pintar con la izquierda.

Se va Frazetta, uno de los últimos grandes, pero deja un legado impresionante y un embrujo que abrazó a otros de la talla de un Boris Vallejo, una Julie Bell, un Royo o incluso a los hermanos Hildebrandt. En Heavy Metal se ve cuán grande fue tal influjo y también en Avatar, algunos diseños de producción y situaciones me recordaron al estilo de este ilustrador. Con él, además, se va una era: la era del pincel, del caballete y el lienzo en la pintura comercial e incluso la del aerógrafo. Nos quedamos con los medios digitales, los ratones y las tablets. Los medios cambian, se hacen más ricos, más versátiles. Los creadores de la talla de Frazetta, en cambio y me lo temo, cada vez surgen menos en esta era del copy-paste, del posmodernismo, del mix y de la cita anónima.

Adiós a Frazetta, fragmento, foto intervenida por medios digitales. 9*18.5 pulgadas. klavaza, 2010. Todas las demás ilustraciones fueron tomadas del sitio Art History Archive.

2 comments:

Daniel Hernández-Salazar said...

Cuidadito con el Panchito...ya se de donde saco la mano (para dibujar)

Leon said...

El hombre era genial, marcó una era complata en la ilustración y el arte fantástico. Y dejó una escuela que aun hoy sigue presente.