Wednesday, September 01, 2010

Avatar, otra vez...

Imagen: Film.com
Ayer fuimos con varios compañeros a la sala Imax de Pradera Concepción. El destino: ver Avatar en Imax 3D por cortés invitación de Circuito Alba, en mi caso por quinta vez. Esta maravilla de la tecnología, de seguro el director's cut, volvió a dejarme una honda impresión. Nuevas escenas y un final más conmovedor me hicieron apreciarla de nuevo, sobre todo ahora que la veo como parte de un esfuerzo personal, y de envergadura, por parte del director James Cameron en pro de la conservación no sólo de la ecología y la biodiversidad, sino de las culturas no occidentales que han logrado pervivir hasta la fecha.

Me decía un amigo hace poco: "Los gringos siempre están agrediendo a los demás. Por ejemplo, todo el tiempo mandan misioneros a países como Irak o Afganistán. ¿Para qué? ¿Para decirles que viven como salvajes porque no son cristianos? ¿No pueden respetar el derecho del otro a creer como quiera, a tener por sagrado al Korán en vez de a la Biblia?". No deja de tener razón. Occidente necesita hartarse de materias primas, no importa cómo se obtengan. Y esa es una de la razones por las cuales le urge occidentalizar a todo el mundo No es nuevo, ya Plinio el Viejo relata en lo que llamó el Ruina Montium cómo la Roma Imperial procedió a destruir un monte completo con tal de extraer oro, que el imperio necesitaba con urgencia. De paso, que los esclavos, necesarios para desviar el cause de un río para expulsar el oro de aquella montaña española, fueron dejados dentro una vez completada la operación. Murieron ahogados por la correntada.

Los gringos, pero no solo ellos, sino Occidente mismo, lleva en su ADN esa prepotencia de la Roma antigua que le hacía creerse con el derecho de civilizar a los bárbaros. Hoy, Roma son los gringos y los bárbaros nosotros. Decía la revista Time que el famoso Melting Pot significa en la mente de los Wasps que todos, algún día, abrazaremos a la occidentalización como al máximo bien posible. ¿Qué es eso de negros gringos convertidos al Islam o de latinos que no creen en el evangelismo de carpa o no quieren hablar en inglés? O que no tomen leche de vaca, como apunta el antropólogo Marvin Harris en Good to Eat. Hago la salvedad, Roma tuvo la decencia de respetar a las creencias ajenas, sojuzgaba la política, la economía y la defensa de sus vasallos pero no se metía con sus dioses. Occidente no, quiere imponer al dios del capatilismo a cómo dé lugar.

Cameron utilizando muchas fuentes, desde A Man Called a Horse hasta la categorización del cuento de hadas, logra una metáfora de esta realidad, la de las minas en Guatemala, Sudáfrica o China, la de campos petroleros o torres de extracción en alta mar, hasta incluso de la reacción del occidental cristiano ante la naturaleza: impasible, ignorante y agresivo y por supuesto bruto con todos aquellos que no sean como él, como los españoles que vinieron por acá para conquistar en nombre de la corona. Es decir, con ambición desmedida, con intención de traicionar, explotar, depredar y luego largarse cuando ya no haya nada más que sacar de provecho. ¡Ah!, cómo me recordó la lica a I left My Heart in Wounded Knee.

Eran otros tiempos, los de los españoles conquistadores y los de la Roma antigua, deberíamos decir ahora. Alguna vez Carlos Rafael Soto preguntó: ¿Hasta cuándo Roma? Debió preguntar: ¿Hasta cuándo, Occidente?

Friday, August 27, 2010

Hechos aterradores

Guatemala es la little country of horrors. Ya nadie se sorprende por asesinatos, robos, clonación de tarjetas, prostitución infantil, falta de ética, abuso y corrupción gubernamentales o policiacas. Todo es normal en este país de las antimaravillas. Claro, debiesemos cambiar este rumbo, no, revertir esta caída planar que como dijo alguna vez el difunto Edgar Morales (aunque se refería a un amor imposible), "sólo nos llevará al caos, la locura y tal vez la muerte". El estado de anarquía es tal, que todo se presta a dobles interpretaciones. Por ejemplo, el caso de Alejandro Giammattei. Es obvio, se trata de un encarcelamiento con dedicatoria política. Otro, la transferencia de fondos del Ministerio de Educación a Mi Familia Progresa, también obvia plataforma oportunista de la actual administración de turno para intentar perpertuarse en el poder. Pero la muerte del activista cultural, Leonardo Lisandro Guarcax toca ciertas cuerdas temibles porque, según ciertas interpretaciones (he ahí lo malo, no creo que se llegue más allá, como en el caso de los Mussa), podría tratarse de la punta de un témpano de intolerancia religiosa o de ataque frontal a la cultura maya. Bien sabido es que muchos grupos cristianos en el interior padecen de un fundamentalismo espantoso, nada raro en un país desinformado, analfabeta y encima ananumérico: cualquier información que no coincida con sus creencias provendría de Satán (el caso de la radio que incitó el ataque contra la turista canadiense en Huehuetenango) o de grupos en los cuales el racismo es rampante (en pleno siglo XXI, aun vivimos en la Edad Media). Espero que no haya sido así, además quiero creer en la eficacia de las autoridades correspondientes para esclarecer el caso. Claro que sí, por supuesto. Mientras, seguiré obsesionado con la Gallina Ciega, como lo postée en FaceBook, porque ya no basta con hundirse en la ficción, ni vivir bien a verga como declaraba Miguel Ángel Asturias, no. La realidad chapina causa un dolor tan lacerante, que ya no hay anestésico ni pain killer capaces de calmarlo.

Monday, August 23, 2010

Un maestro del dibujo

(Entrevista por Paula Alejandra Lone, publicada en Prensa Libre del 30/08/2010)

Concepción del Uruguay es un pueblo fronterizo de Argentina, en la provincia de Entre Ríos. Allí nació en 1965 Juan Manuel Díaz Puerta, quien se define como pintor y dibujante.

Es licenciado en artes visuales. Luce juvenil, incluso juguetón, pero esa fachada informal esconde una propuesta plástica tan de alta definición como los acrílicos sobre lienzo que expone en la Galería Ana Lucía Gómez (16 calle 7-30, Zona 14).

“Sus trazos son lanzas incandescentes que iluminan nuestra hondura sensible para reanimar las llamas de la suprema obscenidad de la belleza”, escribió el argentino Enrique Tudó.

Con una sola propuesta a color, el resto de la obra es en blanco y negro; sin embargo, ese monocromatismo le confiere dramatismo y fuerza a su admiración por el cuerpo masculino, por las aglomeraciones humanas, en las que inserta un zoomorfo simbólico, enmarcado en paisajes urbanos o rurales de impresionante precisión y belleza.

Juan Manuel Díaz Puerta nos recibe en el vestíbulo de la Galería Ana Lucía Gómez para responder algunas preguntas acerca de su trabajo, en el cual ha representado zonas de Guatemala, que ha visitado en varias ocasiones. Esta es su segunda muestra en el país.

La naturaleza y la figura humana son integrales en su obra. ¿Le llama la atención la anatomía masculina?
Me gusta la anatomía humana; es muy importante para mí. Pero también me da placer la femenina; se ve en mi obra.

¿Cuáles podría considerar como sus influencias en la plástica?
Los clásicos, definitivamente; el Barroco y el siglo XIX han dejado su impronta en mi trabajo.

¿Desde cuándo se supo artista visual?
Desde que tengo uso de razón, y la técnica para mí siempre fue el dibujo.

¿Por qué las multitudes en sus cuadros?
Necesito pintarlas porque tengo un problema de comunicación: lo hago a través de los cuadros. Las multitudes subliman esa carencia, o ausencia, de contacto.

¿En su obra se reflejan algunas de sus lecturas?
Definitivamente. Borges, por ejemplo, porque evoca a la pampa, pero también me gustan Cortázar y García Márquez. En especial, de Guatemala, disfruto a Tito Monterroso.

Uno de los aspectos más destacados de su trabajo es el manejo de la luz, poco convencional.
La luz está en función del cuadro. Se dice que “pintar es pintar la luz”. La luz es abstracta, casi metafórica, poética, y yo juego a dominar esos elementos en mi obra.

A pesar de que su obra es realista, contiene elementos oníricos o simbólicos, como una fiera que va con las multitudes, una cúpula romana que remata una gruta llena de gente o un zoomorfo que asoma entre ella. ¿Cómo los explica?
No hay surrealismo sin psicología. En mi obra se entrelazan procesos e historias, pero hay que comprenderlos de manera subjetiva, porque surgen de manera simbólica. En cierta forma me siento surrealista, debido a que los sueño primero antes de plasmarlos en el lienzo.

¿Cuánto tiempo le toma completar un cuadro?
Depende, pero podría promediar unos 15 días. Además, muchos de ellos conllevan un estudio anatómico y está de más decirlo, pero todos se logran con mucho trabajo. Pero si no trabajo, entonces sufro de mucha ansiedad. Luego, una vez completadas las series, me tomo un descanso de otros 15 a 20 días.
Imágenes: Galería Ana Lucía Gómez.

Saturday, August 21, 2010

Aún más horrores del baño de hombres

Tres casos más para la colección que ya lleva dos posts en este blog, todos ciertos y verdaderos:

Lavado de quetzales
Un amigo me refiere que su padre cuando estaba a cargo de un cuartel debió recibir a varios soldados, quienes se presentaron a servicio completamente borrachos. Al verificarlos, se descubrió que no estaban de alta en esa base, sino en otra. Fueron puestos en formación para recibir la puteada correspondiente, y mientras esta sucedia otro soldado se acercó y le dijo algo al oído. El oficial fue a verificar por su porpia cuenta: en los botes de basura de las letrinas había billetes, porque los elementos, en su borrachera, los habían usado en vez de papel hiegiénico. Más tarde se vio a los hombres lavando los billetes en una pila, por ordenes del superior. ¿No sería posible que alguno de esos pasara por nuestras manos después?

Es malo aguantarse
Un compañero de trabajo, obeso aunque no debería ser necesario señalarlo, postergó su ida al baño porque estaba en reunión con uno de los gerentes. Es más, cuando terminó, casi una hora de abstenerse, alguien lo llamó por teléfono y cuando por fin logró llegar a los baños todos los inodoros estaban ocupados. Desesperado, se paró frente a la puerta, con cara de hormiga, como solemos decir. Alguien de su mismo departamento entró, lo vio y lo saludó con una fuerte palmada en el estómago. El ¡Qué tal vos! recibió como respuesta una grotesca y ruidosa descarga, acompañada por el olor correspondiente. "No tuve más remedio", me cuenta el protagonista, "que salir corriendo a bañarme a la casa".

Desgracia frente a la jefa
"Mire Lic., de verdad que la pasé mal. Estaba parqueado cerca de la Tipografía cuado empecé a sentir ganas, pero qué horrible se sentía. Por suerte cerca de allí hay unos baños públicos, así que fui, pero al llegar me encontré con que no tenía ni un pinche varo entre la bolsa. Salí a la calle y empecé a pedirle a la gente, pero todos me mandaron a volar. Entonces, decidí hablar con la señora que cuida los baños, le expliqué lo que me sucedía y le rogué que me dejara entrar. "¡Si no carga el quetzal váyase a otro lado!". Salí y como estaba desesperado, decidí hacerlo al lado de El Calvario, al fin y al cabo allí orinan todos. En esas estaba cuando llegaron dos de Emetra: "¿Y a usted qué le pasa?,¡ levántese y limpie lo que hizo!", me dijeron. Me pasaron uno botes con agua y empecé a limpiar cuando me llama mi jefa, diciendo que ya estaba en la puerta de la Tipografía. esperando por mi. Los emetras se reían, de que yo con celular no cargara ni un peso para el bañoy cuando vieron el carro, casi me dan verga.

"Lo peor entonces fue subirme al carro. Por suerte encontré una manta de vinil y la puse sobre el asiento, para no dejarle el olor. Cuando la jefa entró al carro, con las ventanas bien abiertas y el aire a todo meter, me preguntó qué estaba pasando, que de dónde venía ese olor tan repugnante. No Lic., no tuve de otra más que decirle la verdad. "Usted es un caso", dijo nada más, "váyase a su casa y regrese arreglado". En mi casa me recibieron a palos, porque mi mujer pensó que yo había estado bebiendo".
Imagen: klavaza, 2010.

Friday, August 20, 2010

San Manuel exilio mártir

La XVII Bienal de Arte Paiz tuvo lugar del 17 de abril al 9 de mayo pasados. Esta nota se me había queadado, se la debía al blog. Pocas de las obras me impresionaron o incluso me llamaron la atención. La estrella para mí fue esta escultura del Colectivo La Torana (Marlov Barrios, Erick Menchú, Norman Morales, Josué Romero y Plinio Villagrán) resultado de su Proyecto para la creación de un santo. Estuvo en exhibición en (ex)céntrico, del Centro Cultural de España. La figura es una metáfora del sistema de creencias que existe como soporte del crisol en donde se fraguan nuevas clases sociales, emergentes de muchas fuentes, algunas ilegales. Casos muy conocidos son la Santísima Muerte o Jesús Malverde, llamados narcosantos por razones obvias. Son de cuño relativamente reciente, no más de 200 años, y se distinguen de otros, como San Pascual o Maximón, de mayor antigüedad y resultado casi siempre del choque cultural que provocó la Conquista por estos rumbos.

La Torana se apuntó un cien con esta escultura que conjunta además a dos elementos comunes de la cultura popular: los santos espurios y la tecnología que todos usamos a diario, muchos sin entenderla en realidad. Simplemente son hechos dados. Así como creemos a ciegas en la existencia de fuerzas sobrenaturales, aceptamos la omnipresencia de la tecnología, la intrusión del sistema en nuestras vidas y la imposibilidad de vivir sin una, ni la otra. Además, y ya con toque humorístico, pero sardónico, el santo en cuestión tiene su historia: se llamó en vida Manuel de Jesús Rodas Zacarías, nació en San Augustín Acasaguastlán el 14 de octubre de 1982, en extrema pobreza. Antes de que naciera su madre soñó una violación brutal y a un perro que llevaba una cabeza con el hocico... Se le conoce como el santo del crimen y de los viajeros sin rumbo.

Estoy seguro de que si se le colocara en un santuario público, con su historia y oraciones respectivas (las cuales acompañan a la figura en un trifoliar que parece miemografiado), no pasaría mucho antes de que convocara a miles de fieles devotos, quienes le dejarían todo tipo de ofrendas y exvotos. Tampoco tardaría mucho en formar parte de esa constelación subterránea de santos hechizos, tan espurios como los conceptos que los sustentan, resultado de una sociedad ananúmerica, inclinada a creer pero jamás a informarse para saber a ciencia cierta.
Imagénes: klavaza, 2010.

Wednesday, August 18, 2010

Frank Frazetta (1928 - 2010)

Night Stalker, 1967.

 La obra de Frazetta forma parte de mi ecosistema plástico desde que la descubrí en las últimas páginas de un cómic de Vampirella, todavía publicado por Warren. Se veía a una luna enorme y en contraluz a un personaje que la observaba. Se llamaba Night Stalker. Además, a él se debía la portada. Aquella primera impresión habría de durar hasta hoy. Frazetta fue un gran ilustrador de cómics, portadas de novelas, discos y libros, afiches de cine y tiras cómicas, maestro de la línea trazada a mano alzada y de ese infernal medio, la acuarela. Su favorito era el óleo pero también apreciaba al lápiz y a la tinta.

Wolves, 1966.
Representaba tanto a figuras humanas como a zoomorfos como seres poderosos, muchas veces en situaciones extremas. Sus desnudos o semidesnudos aclaman al cuerpo humano, mientras sus fieras y entornos evocan un pasado glorioso, mítico, muchas veces de raigambre nórdica, africana o prehistórica. Tardía fue su entrada en mi adolescencia, pero suficiente como para inflamar de por vida mis fantasías escapistas y eróticas. Si algo realmente me gusta de él es su capacidad para contar una historia a medias: una mujer desnuda y voluptuosa combate a un demonio poderoso armada sólo con una lanza. Una madre caída con su hijo en brazos enfrenta a cinco lobos hambrientos o un hombre acorralado contra una roca está a punto de ser devorado por fieras que se ven malignas. No cuesta mucho seguir esas narrativas visuales, dejarse ir e imaginar cómo llegaron allí o cómo terminaron sus personajes.

Vampirella, 1996.
John Carter de Marte (de Edgar Rice Burroughs), Conan de Cimeria (de Howard E. Carter) o la misma Vampirella (a quien le diseñó el trajecito) deben su éxito en gran medida a las ilustraciones de Frazetta. Muchos fans reconocieron haber comprado esos libros porque deseaban leer qué pasaba en las portadas (algo que no estaba escrito). Por eso declaró, "nunca juzguen a un libro sólo por la portada".

Sus obras siempre fueron coto de caza de inversionistas y acaparadores. Entre sus admiradores y clientes se cuentan Marlon Brando, Cher, John y Bo Derek, Dick Clark, Patrick Duffy, Clint Eastwood, Francis Ford Coppola, Charleton Heston, Dino De Laurentiis, Tom Laughlin, Sandra Loche, George Lucas, Steven Spielberg, Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y Orson Welles (Aggie Guerard Rodgers, cuenta que el diseño del bikini metálico de la princesa Leia Organa en Return of the Jedi, se inspiró en un trabajo de Frazetta). Está por iniciar el remake de Conan y Robert Rodriguez le dará nueva vida a Fire & Ice, una documental sobre su vida que fuera dirigida por Ralph Bakshi, el mismo que dirigió la primera versión fílmica (horrenda) de El Señor de Los Anillos.

Weird Science # 29.
No es pues extraño que su trabajo se haya apreciado tanto. Incluso bocetos sin terminar exigen miles de dólares. En junio de esta año su ilustración para Weird Science # 29 se vendió en USD $380,000 y en julio su Conan the Destroyer alcanzó los USD $1.5 millones, el precio más alto pagado hasta la fecha por una ilustración de este tipo (al fin de cuentas le dio el rostro más creíble a Conan). En una ocasión uno de sus clientes le inquirió que cuándo estaría listo el trabajo recién ordenado. "Hoy mismo", respondió Frazetta. Y lo estuvo esa noche. Trabajaba sin detenerse, tenía una enorme facilidad que empezó desde niño estimulada por su abuela quien le daba centavos por cada página que dibujaba. Cuando varios infartos le debilitaron la mano derecha, aprendió a pintar con la izquierda.

Se va Frazetta, uno de los últimos grandes, pero deja un legado impresionante y un embrujo que abrazó a otros de la talla de un Boris Vallejo, una Julie Bell, un Royo o incluso a los hermanos Hildebrandt. En Heavy Metal se ve cuán grande fue tal influjo y también en Avatar, algunos diseños de producción y situaciones me recordaron al estilo de este ilustrador. Con él, además, se va una era: la era del pincel, del caballete y el lienzo en la pintura comercial e incluso la del aerógrafo. Nos quedamos con los medios digitales, los ratones y las tablets. Los medios cambian, se hacen más ricos, más versátiles. Los creadores de la talla de Frazetta, en cambio y me lo temo, cada vez surgen menos en esta era del copy-paste, del posmodernismo, del mix y de la cita anónima.

Adiós a Frazetta, fragmento, foto intervenida por medios digitales. 9*18.5 pulgadas. klavaza, 2010. Todas las demás ilustraciones fueron tomadas del sitio Art History Archive.

Monday, August 16, 2010

Paulo Alvarado: sus 40 años en la música

"Les sanglots longs
Des violons
De l'automne
Blessent mon coeur
D'une langueur
Monotone".
Paul Verlaine, Chanson d'automne.

El sábado pasado en el Palacio Nacional de la Cultura tuvo lugar una fiesta para celebrar los 40 años que Paulo Alvarado le ha dedicado a la música. Es decir, toda su vida. Con un amplio espectro, compositor de rock, de clásico (o música académica, como le llaman ahora), de soundtracks y grande de ese instrumento esotérico, sensual y mágico, el violoncello, ha tenido una presencia muy notoria en la escena artística nacional, más allá de su participación en audiciones, conciertos o reuniones sociales. Su columna, Presto Non Troppo, por ejemplo, no sólo se limita a la crítica musical, también revela a un hombre muy entendido de su entorno, a un observador quien ha logrado aprehender la big picture como pocos otros.

Lo conocí hace décadas, cuando Alux Nahual hacía tronar a Guatemala, cuando Devo cantaba Freedom of Choice y el rock alternativo entraba con ímpetu al mainstream mundial. Platicar con él hoy es como levantar un velo tras otro de la historia de la música nacional, con velocidad casi electrónica salta de una era a otra, rememora personajes, maestros, conciertos y composiciones, cita sin error álbumes (algunos extintos para la memoria popular) y, sin embargo, no hay en él un anclaje hacia el pasado. Por el contrario, siempre busca la innovación y el progreso. Felicitaciones Paulo, por todos estos años, espero otras cuatro décadas más y, como dicen británicos y gringos, and beyond.

La celebración por supuesto giró en torno a un concierto de música suya inspirada en 40 textos escritos por similar número de autores. Yo entre ellos. El mío, lo reproduzco acá y espero verlo pronto en ese libro-objeto que sería, sin duda, un homenaje de mayor permanencia.
Haec tibi omnia dabo...”
(“-Todo esto será tuyo si postrado me adorases-”)

Si Cristo no tenía mucho en el desierto, apenas empezaba su ayuno y ya las tentaciones, las hermosas tentaciones mundanas, se arremolinaban para impedirle la marcha, entonces, ¿qué podría tentar a un músico del siglo XXI tras 40 años de tropelar oídos, orquestas, cuerdas, estudios, y de ver su obra publicada, aceptada, deseada? ¿Bellas mujeres, fama, fortuna, un Stradivarius o la trascendencia de su obra? ¿Llegar a ser maestro de todas las técnicas, dominar a todo instrumento que le apetezca, tener en la punta de los dedos  armonías y ritmos, transportar sin pensarlo dos veces o ser el mejor lector y virtuoso del mundo? No, ésas son ansias decimonónicas o de un Salieri hollywoodesco. Las tentaciones para este músico, tras 40 años de clamar en el desierto, quedaron atrás. El “sic transit gloria mundi” ya le es harto conocido, el destello de los escenarios se ha vuelto casi cotidiano y sabe que su obra quedará. Entonces, será tentado sólo por las más abstractas de las consideraciones musicales, por explorar, por llegar más allá y emprender la marcha de otros 40 años de fructífera carrera. Así espero que lo haga.
Imagen: klavaza, 2010.

Sunday, August 01, 2010

Foot worship

La chica se veía los pies fijamente, mientras jugueteaba con sus dedos, en una sala de espera del Edificio Multimédica. Su posición inclinada exageraba el escote de su top de tirantitos, bajaba la cintura de su pantalón de lona negro y dejaba ver un asomo de su cola de ballena: apenas una fina línea de encaje color champagne (que yo quise imaginar fabricado por La Perla). Los zapatos negros a un lado junto al bolso, los codos sobre los muslos. La cara entre sus manos cubiertas por su negro cabello tratado con chocolate, la falta de accesorios y la sala vacía, necesariamente llevaban la vista hasta sus pies: blancos, radiantes, sin maquillaje alguno.

Saturday, July 31, 2010

El ingeniero de IBM

"¡Yo estoy aquí no porque necesite aprender nada, sino porque me hace falta el cartón, es lo único que me interesa!". Así ladraba el hombre gesticulando y con aspavientos en el centro del aula, recién llegado al tercer semestre del programa LASI de la Universidad Francisco Marroquín (hoy en la Galileo). "Y lo digo con autoridad porque soy ingeniero de IBM", terminó espetando. El tipo era alto, fornido, con panza cervecera, moreno, empezaba a mostrar la lona, de gruesos anteojos, reloj dorado, grande y de pulsera de metal. Mientras aullaba, abría su maletín Samsonite, sacaba libros y un cuaderno de notas, y luego lo cerraba con grosería. Una vez sentado, vio al techo y pareció decirse a sí mismo, pero en voz bien alta, "y ni modo que se va uno a meter a unos de esos iiiiiiiiiiccccc, en donde de nada sirve inscribirse y pagar porque alguien más imbécil es el encargado de dar clases". Luego calló. Llegó a tomar clases un par de veces más y después nunca se supo de él. Sólo que trabajaba en Tres Torres, en desarrollo de software, pero como yo, víctima de una trampa mortal, había calificado mal uno de sus trabajos, sin saber que mi diagnóstico sería usado en su contra por su mismo cliente, y hasta amenzas de muerte había recibido por eso, mejor me hice el loco, el desentendido, y le agradecí que hubiera salido huyendo de la U, porque si hubiese sabido quién era uno de sus compañeros de clases, estoy seguro, hubiera querido rajarme la cara (si me hubiera dejado, por supuesto).
Imagen: Paul Rand, logo de IBM, 1972.

La propuesta multimedia de The Solrack

Carlos Salguero (Dj Solrack) trabaja acá, con nosotros. No, no quise imitar a un diálogo de The Exorcist, sólo dar contexto a esta nota. Es diagramador y entre otras tareas organiza la imagen de la revista Mundo&Motor. Así que cada vez que ésta llegue a sus manos, estarán viendo el fruto de su trabajo. Además es geek y versado en tecnología. Pero aún hay más. Dentro de él veo hay un artista que pugna por salir. Y está saliendo: en su Noysant blog, un mundo utópico, él se define así:

"Un individuo cotidiano que trata de vomitar sus pensamientos por medio de la unión de expresiones abstractas, conjunto de artefactos con alma propia, dientes que no sueltan el afán de enfrentarse cara a cara con los personajes de su vida".

Allí encontrarán sus composiciones musicales, de las cuales la que más gusta es, hasta ahora, Insectos y abetos (tal vez por mi profesada inclinación por esas criaturas); sus incursiones en la narrativa, el desarrollo de sus diseños gráficos (algunos muy experimentales, como la ilustración de este post), fotografía y pinceladas de narrativa poética:

"Frecuencias húmedas, tardes sin anteojos, cuando camina el tiempo sobre piedras blandas, atrás del atardecer hay una respuesta, me transporto sobre estrellas de mar. Nacen de mi cabeza tentáculos con movimientos ondulados, parecen inquietos, como en búsqueda de alimento. Bajo mis pies se encuentra el otro lado de la luna, un pedazo de arena tapa las cintas de mis zapatos negros. Una galaxia brilla más que la otra, pero me dirijo a la que está más lejana. Submarino de contradicciones y apetito surrealista. Rechinido abstracto, que sabe dulce" (tomado de Tres cuatro tres).

Su blog refleja una propuesta muy personal que espero crezca en tantas direcciones como los tentáculos que salen de su cabeza. Es versátil, flexible, por eso él lo describe como:

"Noisyant es un producto de la imaginación de cada lector, trasladando pinceladas de abrasivos y flemas mentales. Un sin fin de materia blanda guardada en los rincones de la memoria, que logran ver la luz de día con las palabras formadas por el movimiento de sus manos".

Felicitaciones Carlos. Adelante, el arte no dará de comer, tal vez (como dice Strauss, "Vida de artista"), pero gracias a ella llegamos a profundizar en esa realidad que tanto querés explorar, como con ninguna otra disciplina, porque, como los antiguos alquimistas, atrapamos al alma de las cosas para transmitirla a quienes no puedan verla. Por eso es trascendental, por eso es casi un acto de misericordia.
Imagen: Noysant blog/Carlos Salguero, técnica digital, 2010.

Monday, July 26, 2010

Una vitrina sexy

Tienda Belbak, Centro Comercial Los Próceres(foto: klavaza, 2K10).

Monday, June 28, 2010

Domingo

Foto: klavaza, 2009.

Domingo: Tarde lluviosa y sin pisto,
la cámara sobre la cama
las gatas sobre la mesa duermen cómplices de Borges

Tu recuerdo se acerca como un murmullo
Ahora se transforma
se transforma en un caballo desbocado
desencadenado, descarado, tras años de encierro

Me alcanza, me embiste con fuerza
Hasta la brutalidad
Hasta el llanto, el arrepentimiento y la desesperación
Pero las gatas, sobre la mesa, siguen cómplices de Borges.

Wednesday, May 26, 2010

Entrevista de Luis Alejos, sobre los perfumes

Annick Goutal, París.
Hace más de un año, Primer Intento me entrevistó acerca de una de mis más notorias (y secretas) pasiones: los perfumes. La entrevista se publicaría en una revista 4W (wheels, watches, women and wines), patrocinada por un restaurante de carnes. Pero como el proyecto no se hizo realidad, quien lo coordinaba (excompañero de trabajo, BTW) nunca le pagó lo prometido. Para que su esfuerzo no se pierda, aunque sea acá se hace pública. Ojala les guste.

¿Cuántos perfumes componen tu colección?
Por ahora 18, pero he llegado a tener más de 25, en realidad es pequeña, sé de quienes poseen hasta un centenar. Mejor digamos perfumes, porque loción significa “producto preparado para la limpieza del cabello o para el aseo corporal”, en tanto perfume se define ya sea como “olor bueno o muy agradable” o “sustancia que se utiliza para dar buen olor”. No sé de dónde sacaron que perfume es para mujer y loción para hombre.

¿Cuándo empezaste a coleccionar?
Desde la adolescencia, cuando descubrí que cambian mi estado de ánimo.


¿Seguís un criterio para elegirlas?
Sobre todo, que me gusten después de un rato de haberlas aplicado. Como decía, es importante que afecten mi estado de ánimo. Por ejemplo, Minotaure (de Paloma Picasso) me pone eufórico, Mandragore (de Annick Goutal) me hace sentir oscuro, mientras cualquiera con pachuli me provoca agresividad. Si encuentro las que me gustaron hace tiempo las compro, como mnemónicos. Otro factor, menos importante, es la exclusividad.


¿Cuál ha sido la respuesta femenina?
Depende, por supuesto. Calèche, de Hermès, era muy apreciada por mujeres mayores que yo, pero no por las más jóvenes; Eau de Sport no le gustaba a ninguna. En cambio Essential, de Lacoste, le encanta a casi todas. Eau de Cartier, que es unisex en realidad, les fascina. Tengo una amiga con olfato felino: no sólo sabe cuál me apliqué, sino calcula hace cuánto lo hice. Pero no me perfumo para ellas, sino para mí.


¿Tus favoritos?
Marina Geigert escribió que vendería su alma por una botella de Vetiver de Sables (de Montale), yo creo que haría lo mismo por un Eau de Sport, creado por Jean Kerléo (actual presidente de la Osmothèque, de París) en 1968 para Jean Patou que, lástima, está descontinuado desde mediados de los años 80. Podría alargar la lista, pero mejor ser frugal. Prefiero las cítricas sobre todo, algunas orientales y los vetivers. De las clásicas, el Vetiver de Carven (de viejito, confieso) o el de Guerlain, que se siente seco y el insuperable Habit Rouge, también de Guerlain (que me hacen sentir parte de toda una tradición). Eau de Cartier; Pi y Pi Neo, de Givenchy, y Minotaure, de Paloma Picasso. Del británico Creed, Royal Water, Neroli Sauvage o Himalaya y de Hermès, Terre D' Hermès, junto con Chrome, de Francisco Rabaneda Cuervo (aka Paco Rabanne). A veces prefiero algo ligero, que se esfume casi en cuanto lo aplique, como Impérial, de Roger&Gallet (esos, al igual que ciertos CD, los escondo en gavetas para que mis cuatas no los noten). Blv Note, de Bvlgari y Eau d’Hadrien o Les Nuits d’Hadrien, ambas de Annick Goutal, realmente me obsesionan. Una vez probé una de Jeep, en un Salón del Auto de París, cuya nota más baja dejaba trazas de algo que olía como a hule de llanta, ¡me encantó! Aunque debo considerar que la edecán que la aplicaba era una diosa.


¿Cuáles errores cometemos los hombres en cuanto a los perfumes?
No saber aplicarlos, sólo en el rostro, por ejemplo. Todavía quedan atavismos como usar los que venden en supermercados. Es mejor gastar en uno bueno y no en dos o tres que sólo Dios sabe cuáles ingredientes contienen. En ese caso, no usar nada es mejor opción. Otros se bañan en ellos, para ahogar a los demás. Tampoco hay que convertirse en un pebetero ambulante: olor a desodorante, a crema de afeitar, a espuma para el cabello y a perfume, peor si es barato. Es más elegante ser consistente con una línea, utilizarla con discreción y renovarla sólo después de bailar mucho, por ejemplo.


¿Y cuál es la diferencia entre perfume y eau de toilette?
Las sustancias aromáticas casi siempre se diluyen en un solvente, como etanol puro o rebajado con agua, o en aceites de coco o jojoba. Si la etiqueta consigna extracto de perfume, significa que el contenido tiene de 15 a 40 por ciento de aromas. Eau de perfum o millésime, del 10 al 20 por ciento. Eau de toilette, de cinco a 15 y eau de Cologne de tres a ocho por ciento. Las splash o after shave tan solo tienen de uno a tres por ciento de sustancias aromáticas. Claro, a mayor concentración, más perdurará la fragancia en el cuerpo pero también, será más cara.
Imágenes: De sus respectivas marcas.

Tuesday, April 27, 2010

Korn, un acercamiento subjetivo

Vamos a paso rapido hacia el pasillo que nos pondrá frente al Moustruo. Alguien de seguridad del concierto se encarga de verificar si portamos el brazalete correspondiente, nos admite y nos colocamos lo más cerca del escenario en un espacio que podría definirse como el foso. Aglomerados, con la expectativa al máximo y un rugiente público atrás, esperamos aún otro largo momento. Alguien de la seguridad pasa ladrando y empujando, quieren un corredor libre entre ese público y nosotros. Nos apretamos aún más. A pesar de todo, y contando experiencias pasadas, estos tipos en realidad no se portaron tan peor.

Empieza a elevarse el telón de fondo que dice Korn, como lento precursor. El anticipo cede por fin cuando truena la primera canción. El escenario está en la penumbra, más oscuro que gris. Un deslumbrante destello me distrae, estoy viendo por medio de la pantalla de una camarita de video, cargando un equipo fotográfico analógico, pesado, incómodo. Me distraigo un segundo cuando veo en primera fila a una chica que llora en suprema catársis. Vuelvo la vista al escenario, ya puedo ver mejor. Ahí está: Munky, con su blanco antifaz, inmóvil, histriónico, viendo al rugiente público con mirada impasible, cual sacerdote de un culto nuevo: la consagración por medio del rock. Empiezo a cavilar sobre la escena y recuerdo a Hellraiser, a la escena de las imágenes religiosas. Entonces un sonido bajo, poderoso, como martillazo de Thor me empuja hacia atrás, mi cuerpo se comprime y mis oídos se adormecen por un momento. El sobresalto me saca de las cavilaciones y me arrastra al concierto: una hora, una hora y media  de abandono hacia una dimensión que sólo había atravesado cuando allí, en ese mismo estadio, comulgué con otro público, o tal vez el mismo, con la atronante macumba de Sepultura.

No hubo macumba con Korn, en cambio, sí un indetenible tsunami sonoro que de pronto me tomó, me arrastró consigo y me llevó a los confines, a lo que Huxley denominó las antipodas de la mente. Sin más estimulante que la música misma, sin imágenes eidéticas ni fosfenos, sin más que el sentimiento bruto, desatado cual un Kracken primitivo, de sublime, pero temible, belleza.

"¿Ha estado alguna vez en un rave o en un partido de fút?", preguntó alguna vez el filosófo austriaco Karl Popper: "Son las religiones del futuro", sentenció. Pero se equivoca, señor mío: el futuro de las religiones está en el rock. ¿Ha estado usted alguna vez en un conciderto de rock señor Popper?
Fotos: klavaza, 2010.

Friday, April 23, 2010

Ana Lucía Gómez abre nuevo umbral para el arte


La Galería Ana Lucía Gómez abrió sus puertas en 2004. Hoy, tan solo seis años después no se reinventa, no se transforma ni renova: da un salto cuántico. Tras "one year in the making", su nueva sede, que se realizó empezando desde la primera piedra, ocupa un espacio espectacular que nada le debe a sus similares de Miami, Boston o Nueva York.


Sus altas puertas transparentes forman parte de un paralelepípedo cuyo volumen fue diseñado para devorar obras de gran formato. En su muestra inaugural, un gato gigante de Estefanía Valls Urquijo acechaba como venido desde la noche de los tiempos y, a pesar de su tamaño, le quedaba suficiente espacio frente a sí por si hubiese querido saltar hacia la entrada. Mientras, al fondo, una estatua de Javier Marín, de tres metros de altura, parecía pivotar sobre sí al arte clásico y al posmodernismo, pero aunque me hizo recordar a la Venus de Ille (de Prosper Merimée), en vez de temerle me sentí muy cómodo en sus cercanías, gracias a la magia de la Galería.


A pesar de su imponente fábrica, son mil metros cuadrados de construcción, 700 de ellos dedicados a exhibición, la galería luce aérea, acogedora. Está destinada a las grandes firmas, pero también a las noveles que sean dignas de ella. En el segundo piso hay un espacio abierto, ideal para instalaciones, encuentros o sólo para estar allí, meditando sobre las obras. Incluso las pinturas de Roberto Cortázar se veían cómodas en sus muros y eso que son enormes.


Si pensamos con Vassily Kandinsky que todo acto creativo surge de la lucha contra el caos, la Galería Ana Lucía Gómez podría defiinirse como un excelso lienzo tridimensional dentro del cual los artistas podrán ordenar sus obras como en muy pocos lugares más en Guatemala y América. Felicitaciones Ana Lucía por el logro y el esfuerzo, pero también por dedicar este magnífico espacio a una de las más altas aspiraciones del espíritu humano: el arte.
Fotos: klavaza, 2010.

Monday, March 22, 2010

De fe, de amor y picardía

Fue muy agradable el concierto que ofreció Ars Nova el sábado 20 en Sophos. Con instrumentos de época (clave italiano renacentista, flautas de pico barrocas y renacentistas también, orlos y violín y cello barrocos con cuerdas de tripa); más percusiones. Abrieron con un largo de la Ofrenda Musical, de J. S. Bach, BWV 1079, y luego interpretaron piezas vocales divertidas, como Teresica, hermana, del Cancionero de Uppsala, de Mateo Flecha. Cerraron con Oy comamos y bebamos, de J. de la Ensina. La habitación era pequeña, calurosa, pero de tolerable acústica. En cambio, sí molestaba el ruido de un conjunto de jazz, o algo así, que chirrillaba en el centro de Plaza Fontabella (aclaro, no me gusta el jazz practicamente para nada). El conjunto, que cuenta entre sus integrantes a la soprano Becky Vásquez-Levy, la mezzo-soprano Andrea Pellecer H., al flautista Julio Flores, al violín de Marco A. Barrios, a los tenores Carlos Motta y Julio Pirir, al barítono Edgar Muñoz, al bajo Rolando García-Ricci y al clavecembalista Jorge Pellecer (también director del ensemble), lo repetirá en la iglesia luterana Cristo Rey, ya sin jazz como ruido de fondo. Felicitaciones, tocaron con ánimo, soltura y fluida gracia.
Foto: klavaza, 2K10.

Saturday, March 13, 2010

El llamado del Metal o por qué no fui al concierto de Metallica


"Yo nunca había estado en un concierto como ese; la verdad, estuvo bien kalidation Lic.", me dijo un compañero piloto de Iepades a quien invitaron al concierto de Metallica. Fue un evento histórico, los posts en la Red, los comentarios de viva voz y las publicaciones de prensa así lo atestiguaron. Hubo exaltación (El Aguafiestas), satisfacción (En la mitad de la vida, pero posteado en FB) y conmoción (un cuate postearía después en FaceBook que Nothing Else Matters lo hizo llorar, que esa canción ha impedido su ejecución del Tercer Acto en más de alguna vez).

En mi caso, sucede que nunca he sido fan de congregarme para nada, perdí la fe en Metallica desde los días de su suplicante lucha contra Napster y a pesar de tener reservado un boleto, rajé a última hora. Mientras el mundo conocido celebraba en el Estadio, yo apagué mi compu y fuyí a mi casa cual si fuera un cobarde. No eran todavía las nueve de la noche cuando entró la primera llamada, de El Hijo de Pooh, para contarme cómo estaba el ambiente. No taradaron en arribar más, casi 20 en total. Una, la segunda, fue la más significativa. La voz de un hombre borracho, garrasposa, me reclamó impasible, "¿verdad mierda que no vas a venir al concierto?". "Fijate", quise razonar, "que no será posible porque...". "Porque ni mierda, cerote, hijo de la gran puta". Y colgó. Dos o tres chavas también llamaron, dijeron que las chelas estaban buenísimas y que el concierto las había llevado al orgasmo, pero eso fue después, más allá de la media noche.

Por fin lograron hacerme sentir alienado, el distinto, el malquerido, el traidor al grupo. Pero pronto, el cuero de danta llegó a mis espaldas y los escalofriantes accesos de culpa desaparecieron. En mi trabajo también fui blanco de rudas bromas, la factura pagada por haber sido prepotente y fanfarrón. La verdad dudé hasta casi el último momento, sobre si iba o no. La balanza se movía de un lado a otro, como cuando se pesan adarmes o tomines. Hasta que el susurro de un ángel me hizo quedarme sólo otra vez.

¿A cuántos conciertos de música popular he asistido en mi vida? A cuatro, si conté bien: el primero cuando todavía estaba en la primaria; el segundo imposible de confesar; el tercero fue el de Sepultura y el cuarto, de Plastilina Mosh. Amen. Exleunt.

Thursday, March 04, 2010

El Pop Wuj de don Adrián Inés Chávez

El profesor número 555, como se describía a sí mismo, Adrián Inés Chávez (1904-1987), fue un erudito k'iche' de altos quilates cuya obra cumbre tal vez sea su traducción al castellano del Popol-Vuh, a la cual él, luego de una elaborada investigación que le tomó cerca de 50 años, llamó Pop-Wuj, libro del tiempo, poema mito-histórico kíchè, que fuera prologado por Carlos Guzmán Böckler. Esta obra se encuentra traducida a su vez al inglés y al francés (Gallimard). Abundan las notas bibliográficas y las referencias a ella en la Red.

Ayer, con un pánel compuesto por la doctora Guadalupe Rivera, hija del pintor Diego Rivera y presidenta de su fundación; Virginia García Acosta, directora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores de Antropología Social, de Méjico; el antropólogo Ricardo Lima y Carlos Guzmán Böckler, se presentó la más reciente edición de la obra de don Adrián, ilustrada con las acuarelas que Diego Rivera creó inspirado en la mitología k'iche' (por cierto, uno de sus libros de cabecera, junto con la obra de Karl Marx).

El libro es un deleite de bibliófilo, con texto k'iche', traducción castellana e ilustraciones de Rivera, cuyas imágenes, estiman algunos críticos de arte, tal vez se inspiraran en las del Códice Trocortesiano, ahora en Madrid. Está a la venta en la librería del Fondo de Cultura Económica, en Guatemala. Cómprenla y atesorenla ya que son pocas las ediciones artísticas del Pop-wuj. Otra es la que editara, con el texto original y la (deficiente y obsoleta) traducción de Francisco Ximénez, más ilustraciones de artistas de la talla de Roberto Cabrera y otros del Grupo Vétebra, Augustín Estrada Monroy allá por el año 1973.


Pero en la obra de don Adrián se unen los dos mundos: su propuesta que es algo así como una traducción realizada desde dentro, puesto que él era primero k'iche' hablante. Por tanto, su cosmovisión fue más cercana a la del libro, lo que no ha sucedido de nuevo, sino hasta ahora, con la más reciente que hiciera Sam Colop (citado en el sitio que la Universidad Francisco Marroquín dedica al tema, mientras ignora a la que me he referido en esta nota).
Imágenes: Tomadas de Cydtemuseum.

Patrulla motorizada

Verse entre tiras no ha sido del todo extraño en mi vida. He sido detenido varias veces desde los tiempos de los infames judiciales, para unos, u orejas, para otros. La más reciente, espero que sea la última, fue el domingo pasado. Veníamos con un cuate de comprar en PriceSmart. Me vino a dejar en su VW blanco, nada llamativo. Pasamos por una amiga, fuimos a Hooters a comer algo y ya frente a mi edificio, como a las 10 de la noche, nos quedamos en el carro platicando un rato acompañados por su rica colección de canciones de los Beatles. Pasó la patrulla y el líder, o el que yo supongo lo era, la detuvo. Nos rodearon unos ocho agentes armados con rifles de asalto y protegidos con chalecos blindados, preguntaron si portábamos arma, nos bajaron y registraron. Por consejos de otros policías, al agente que se encargó de catear el auto no le quitaba los ojos de encima, temeroso de que nos dejara un recuerdito para pedirnos plata o llevarnos jalados al bote. El hombre fue muy eficiente para registrar, pero se le notaba desesperado por encontrar algo, incluso insistió en ver él mismo la guantera a pesar de que su jefe le indicó que ya lo había hecho. Fue rapido, sin bajas, sin ofensas. Me llaman la atención dos cosas. El jefe nos aconsejó: "Les recuerdo que esto no es Canadá. Aquí es peligroso. Si quieren platicar, vayan a la sala de su casa", en parte como para excusar el registro. Y segunda, que muchos amigos y amigas, al escuchar esto, se han puesto del lado de la Policía. Muy bien. Pero, si yo quiero circular por la ciudad a las tres de la madrugada y tomarme los riesgos que conlleve, es asunto mío. La Constitución Política de la República me da ese derecho. Como consejo de cuates está perfecto. Como argumento de la Policía es inadmisible, sobre todo porque muy por debajo podría tener intenciones intimidatorias.

Tuesday, February 09, 2010

El cura y el conquistador

"El aire era pestilente, infestado de insectos voladores que arrancaban la piel a pedazos y de muchas alimañas ponzoñosas. ¡Era espantoso, creímos nunca volver a tierras cristianas! Pero el Señor tuvo a bien salvarme, no sin antes hacerme arder en fiebres durante días-".

En este vínculo posteé una narrativa de Secundaria, de la cual forma parte el fragmento citado, sencilla y lineal, inspirada en los deberes que le piden en el colegio a mi sobrinata Andrea, a quien se la dedico porque ha revelado que le gustaría ser escritora. Espero que les guste.
Imagen: Wikipedia.

Thursday, January 21, 2010

Década

Languidece ya la primera década del siglo XXI y no ha traído, ni traerá todavía, la prometida nueva era de paz, prosperidad e igualdad para todos. Las naciones están más divididas, explotadas y arrasadas que nunca. Una nota publicada por la revista Time asegura que hoy hay más esclavos que nunca en la historia, y entre ellos se cuentan los explotados sexualmente, una gran mayoría niños o menores de edad. El terremoto en Haití y sus consecuencias muestran a una nación que, de haberse cumplido aquellos pronósticos optimistas, nunca debería haber sufrido tanto, a causa del seísmo y por la destrucción cultural a la que se le ha sometido durante su historia. Haití somos todos los países del Tercer Mundo, es el espejo, el más terrible sí, nuestro fiel reflejo.

China, ante los ojos pasivos del mundo, arrasa al Tibet sin ningún miramiento; Japón caza ballenas mientras voltea la mirada en dirección contraria a las protestas de ecologistas; el Vaticano condena cualquier método de control natal, que no sea el inútil que propugna. El calentamiento global es rampante, pero grandes empresas todavía usan testaferros disfrazados de científicos para negarlo y poder seguir explotando al planeta en busca de ese 0.5 por ciento de crecimiento anual: millones para sus inversionistas, a quienes el futuro inmediato, y no digamos el más lejano, les importa poco.

Estados Unidos tomó Iraq basado en informaciones falsas, destruyó su infraestructura cultural y dejará, cuando se vaya, a un país dilapidado listo para seguir siendo explotado sin misericordia, con la participación pasiva y complaciente de las potencias europeas, comprometidas hasta las cachas económicas y tecnológicas con los gringos, ¿y qué?

Una de las industrias más rentables estos primeros 10 años ha sido la que produce drogas, o sustancias controladas, para hacerle el juego a la DEA. Otra, tal vez más rentable aún, es la producción de armas de fuego. La contaminación es rampante en todas partes. Por todos lados se ve levantarse a nación contra nación y a señor contra señor. La mujer está lejos todavía de ser considerada par del hombre en la mayoría de culturas, incluso en las cuales se aprecie de serlo. Y tal vez lo más terrible sea que estamos lejos de compartir todos el mismo legado cultural, que debiera ser universal. Es imperativo pagar, y caro, para acceder a la mejor educación. Este patrón se repite una y otra vez: ¿quiere los frenos más efectivos, los recién salidos de horno tecnológico? Pague. ¡Ah! ¿Necesita ese medicamento novísimo que cura, en un santiamén, la enfermedad padecida durante décadas? Paguélo a precio de oro o siga sufriendo y muera. Por cierto, este esquemita es más válido para el Tercer Mundo que para cualquier otra parte.

Así podría seguir ad nauseam. Tenemos ante nosotros un mundo asombroso, capaz de crear estufas digitales que cocinarán los alimentos al estilo de Star Trek, de fabricar ya nanorobóts que llevarán la cura sólo a las células enfermas, pero que sólo posee reservas de ciertas tierras raras para unos ocho años más. El costo de progresar como lo hemos hecho ha sido muy alto, desigual e ineficiente. No es raro, pues, que muchos deseen ver el final de este esquema. Sólo que aún hoy, en el tal siglo XXI, no hemos sido capaces de cambiar mucho desde los tiempos de la antgua Roma. Roma cayó, Occidente también caerá y después ¿qué? ¿Otra era de oscuridad? Ojala me equivoque, pero a veces pienso que ya estamos en el Apocalipsis.
A María Isabel.
Imágen: Retrofuture Drawings from the 50s.

Wednesday, January 20, 2010

Levántate Haití, con un borrón y cuenta nueva


Supe de Haití desde que tengo memoria. Recuerdo a un embajador de ese país cuando visitó mi casa, porque mi madre iba a ofrecer un recital con sus poemas, traducidos del francés, en su programa Oro Lírico en el Atardecer. No recuerdo la fecha. Ese país era entonces el reino de Papa Doc y sus Tonton Macouts. Aprendí a amarlo cuando leí The Serpent and the Rainbow (La serpiente y el arcoiris) del antropólogo canadiense Wade Davies. La consecuente película, que me gustó, presentaba a un reino mágico en donde el voodoo, la santería el cristianismo y otros ísmos convivían en aparente paz. Más aún, ahí había zombís, un misterio que Davies, creo, logró resolver.

No se si fue en la década de los años 70 o los 80 cuando vi, si en una Hustler o en una Penthouse, a una modelo que se paseaba desnuda o semidesnuda por las calles de una ciudad haitiana, Port-Au-Prince, me imagino. La propuesta me repugnó entonces, tal vez porque me pareció un descarado extremo de exhibicionismo lúdico ante quienes, obviamente, padecían una pobreza terrible. Y en aquel tiempo no tocaban los fondos a los que descienden hoy. La razón es clara, como la explica Robert Maguire, director del Programa Haiti, de la Trinity University de Washington, D.C., en una entrevista concedida a la revista Time:

"There's a potential silver lining in a deep, dark cloud. Investment in the development of rural Haitian economies has been lacking for the past three decades. This has spurred a tremendous, off-the-land migration to Port-au-Prince. An average of about 75,000 people per year have been arriving in Port-au-Prince from the countryside for 30 years. That's why the city has grown from 750,000 people in 1982 to more than 2 million today. You can't change tectonic plates, but you can change the dynamic that has people seeking a sliver of opportunity in a city that can't offer it to them. They stack up against each other, and you see the results".

Es decir: tres décadas de abandono del desarrollo rural (gracias a Papa Doc, a su hijo Baby Doc y a la indiferencia y explotación de Occidente) provocaron una afluencia masiva a la capital: de 750,000 habitantes que vivían allí en 1982, hoy se calculan en dos millones (por cierto, nos deberíamos ver en ese espejo).

El terremoto que se ha cebado sobre Haití me ha dejado devastado en más de un sentido, como lo ha hecho con otros como yo. Ante un fenómeno natural (otro espejo en el que debemos vernos), ante un Act of God como dicen los gringos, no cabe más que la esperanza. Sin embargo espero, y oro por eso, para que el horror despierte al espíritu haitiano y lo lleve a reconstruirse, como decimos en regular chapín, con un borrón y cuenta nueva.

La ayuda fluye al Haití, en especial la gringa que, a pesar de los ladridos franceses (país que tiene harta deuda histórica con ese país) y los chillidos de un Chávez o de un Ortega, está siendo efectiva: es tan importante que Cuba abrió su espacio aéreo para que los aviones yankis arribaran más rapido. La verdad es que este es considerado el país más pobre del hemisferio occidental (sólo nos supera a nosotros en muchos indicadores, otro espejo más). Su derrotero hacia una mejor vida es largo y estará lleno de abrojos y a veces pienso que sin soportes externos no le será posible salir adelante. Pero le queda la esperanza, la misma que debemos tener nosotros, los chapines.

Friday, January 15, 2010

El desencanto humorístico de Renato Bianchi


Typear, escribir, es a veces donar algo de sí. Se podría incluso aventurar que en la obra de todo escritor se entretejen sus temores, alegrías, amores, anhelos: los substratos de su vida. Ergo, toda obra es o refleja una autobiografía. Renato Bianchi, en este libro de dos caras evocativas de los lados de un disco de vinilo nos espeta, en los sentidos 2 y 4 de la definición de esta palabra según el venerable Diccionario de la Royal Academy del español, una cosmovisión que es un mosaico compuesto por desgano, terror a la soledad, temeridad contestataria, timidez, reflexión tenebrosa, erotomanía y una gozosa crítica de raigambre escatológica. Y para dorar la píldora, nos las entrega recubiertas de un acre, doliente y magnífico humor. Pero no es el humor del payaso, no señores, es el humor que surge del desencanto, de saberse distinto, de saberse siempre el otro, el que aprecia la big picture porque siempre está ubicado en un panóptico desde donde ve lo que quienes están abajo no pueden. Pero que se sabe siempre solo.

Esta doble propuesta literaria, Escribiendo con Tourette, me hizo reír como lo hicieron hace décadas las correspondientes de Chicuco Palomo y Roque Dalton, pero con una gran diferencia. En esta obra hay un subrayado oscuro, un reclamo existencial y hasta un aullido que no tienen nada de humorístico. Si vieron el video de Tainted Love, de Marilyn Manson, dirigido por Phillip G. Atwell, podrían concordar conmigo. Un grupo de adolescentes cuadrados disfrutan de una fiesta cuadrada, hasta que llega un grupo de goths, liderados por Manson, a darle vida al ambiente. Muchos vivimos como en esa fiesta, creyendo que todo es color de rosa, hasta que se hace oír una voz como la de Renato, con su humor como el de Malebolgia en los cómics de Spawn, para decirnos que no, que no sólo se trata de reírse a lo idiota, sino de hacerlo para algo, como lo hace él: para recordarnos que en la vida hay más que vanidad de vanidades, sexo sin sentido, amor al dinero o apego al desenfreno, pero que desenfreno, apego y vanidad corren por nuestras venas aún más que la misma sangre. Para ello, su narrativa es desenfrenada, verbosa a veces, pero siempre concisa, tanto, como para que uno de sus extremos sea tan agudo como para ser punzante y doloroso (si sabemos leer entre líneas). Sin embargo, para quienes no quieran profundizar en nada, para quienes no sepan cómo buscarle tres pies al gato o no entiendan por qué el gallo canta claro, la obra se deja leer para hacer reír hasta que duelan las mandíbulas.