Tuesday, September 12, 2006

Los horrores del baño de hombres

"Go to the bathroom before you weigh yourself. The difference can be a very important 1/2 pound".
La compositora e intérprete de piano, clavecín y sintetizadores, Jan Hanford*.


Muchas mujeres creen que el baño, inodoro, WC o lavabo de hombres es sucio, maloliente, desagradable y antihigiénico. Semejante afirmación es relativa, porque depende de los estándares de la institución que los albergue.

A lo largo de mis N décadas en el mercado de trabajo he atestiguado, he sabido por referencia y he protagonizado, algunas historias que validan el título de esta nota, las cuales, como regalo antecedente al próximo Halloween, consigno aquí no para provocar asco, por supuesto, sino para ilustrar las nefastas consecuencias de la falta de prevención y limpieza. Los nombres citados, está claro, no son los reales, para proteger a la identidad de los protagonistas.

Nebaj, Quiché, finales de los 70: Rodrigo llegaba retrasado a un encuentro con nosotros que tuvo lugar en Chajúl. Su viaje se detuvo porque el bus no circulaba durante la noche, así que pernoctó en Nebáj, en una pensión. Al comprobar el lamentable estado del inodoro decidió acuclillarse, en vez de sentarse. Para su desgracia, el instrumento no estaba asegurado al suelo: la cayó encima derramando su contenido sobre su espalda.

Gillette, década de los 80: Los baños allí mantenían una limpieza mediocre, pero tolerable. En el Centro de Cómputo trabajaba Erick, quien tenía una verdadera fobia contra los pelos en la comida. Como cabía esperar lo perseguían con el consecuente ataque de asco. Tal vez por eso disfruté cuando le dí testimonio de una inmunda bola de pelos, de origen desconocido, que colgaba cerca de uno de los inodoros. No solo era repugnante sino hubo que aguantarla por más de una semana.

Alfredo Herbruger Jr., misma década: Las exigencias de higiene eran estrictas para el personal de planta, porque la empresa maquilaba alimentos. Los baños, aunque feos, se mantenían impecables. Los inodoros, dos, estaban adosados y las puertas se abrían en direcciones opuestas. Era jocoso encontrar, de vez en cuando, a dos de los muchachos, con bata de faena, gorra de plástico y guantes de látex, cada uno deponiendo, con las puertas abiertas y las cabezas fuera de cada cubículo, para platicar con tranquilidad, a pesar de que el ambiente, se los aseguro, no olía nada bien, resultado de los alimentos que ingerían a la hora del almuerzo, en la esquina de la empresa.

INE, hacia principios de los 90: Hassan me refirió cómo, en una ocasión, un compañero de trabajo le advirtió, alarmado, que había visto en un inodoro una de las heces más grandes de su vida. Al susodicho no le bastó imaginarla, fue de inmediato al lugar y comprobó que tenía más de 60 cms de largo. Pudo medirla porque esa taza no contaba con agua. Según me confió, la repugnante deposición estuvo allí durante más de un mes calendario.

CEAR, década de los 90: Cuando nos trasladamos a una sede propia en la Zona 1 las mujeres se apoderaron del mejor de los dos baños de la casa, en el segundo nivel. El nuestro era limpio porque lo manteníamos bajo llave, ya que recibiamos a muchos campesinos los cuales, por falta de conocimiento, realizaban sus necesidades al lado de la taza, nunca dentro. El personal administrativo entregaba dos rollos de papel por semana a cada empleado. Tanto Lester como yo teniamos tal aversión a ese baño, que acumulamos más de 100 rollos cada uno. Si algún compañero nos pedía, lo negábamos, ¿por qué?, por chingar. Nunca supe qué fue de tal bastimento cuando cambiamos de trabajo.

Centro Comercial Montúfar, década actual: "Fue lamentable", me contó un amigo auditor. "Pasaba frente al Centro Comercial Montúfar, con una tremenda necesidad de entrar al baño. Sentí gana de expeler un cuesco y lo hice, pero con él se vino, y copioso, todo lo demás. Entré al baño de Paiz, me limpié como pude con papel húmedo y dejé el calzoncillo tirado sobre una tonelada de papel, que no habían limpiado del bote de basura. Después, en mi casa, mi señora me alegó porque, según ella, la prenda se podría haber lavado".

Prensa Libre, década actual: Dos testimonios dan razón de que éstos son los peores baños conocidos por el hombre.

1. Dos compañeros identificaron una ladilla (Pthirus pubis) cerca de uno de los mingitorios, aunque podría haberse tratado de un piojo (Pediculus humanus), porque la primera es difícil de ver (mide de 1 a 3 mm de largo), a menos que se cuente con una vista excelente.

2. Este es un agregado anacrónico, lo escribo el 1 de diciembre, pero vale la pena consignar dos hechos más. Primero, este baño pasó dos días sin papel higiénico, a pesar del constante tráfico de usuarios. Y segundo, también estuvo más de cuatro días sin jabón. Hace poco, debido a falta de energía eléctrica nos quedamos sin agua, hecho que de ninguna manera frenó el uso de las tazas. Hacia las cuatro de la tarde un hedor nauseabundo invadió nuestras oficinas y de nada sirvieron recurson tan pobres como cerrar puertas, para impedir el paso del aire, o abrir ventanas, para ventilar. Simple, pasamos dentro de una cloaca varias horas. Ahora, ya sabemos cómo se sienten las cucas en su ambiente, con una salvedad, a ellas les gusta.

3
. Otro compañero no quiso llevar su celular consigo. Cuando terminó la vulgar tarea que lo sentó en el inodoro descubrió que no había papel higiénico. Por falta de tiempo y de tráfico en el lugar se vio obligado a reciclar el que se encontraba en el basurero. Para ello, debió seleccionar los restos que aparentaban estar sin uso. Y lo hizo, ¿adivinaron?, con la mano desnuda. ¡Ah, a veces la vida es dura..., es dura!

* "Ve al baño antes de pesarte, la diferencia puede ser de una importante 1/2 libra".
Fotograma del video Why Don't You Get a Job?, del conjunto Offspring, tomado de
YouTube.
Pthirus pubis,
Wikipedia.

Friday, September 08, 2006

Thinking of suicide

En la vida de un hombre hay dos fechas importantes: las de su nacimiento y muerte. Todo lo que hacemos entre ellas no lo es tanto.
Jacques Brel.

Considerada por la crítica como una de las peores canciones, por abusar del gear-shift, o cambio de escalas, para prolongar la atención del auditorio (Wikipedia dixit); la versión de Terry Jacks de Seasons in the Sun (1974) tuvo un origen interesante: fue escrita en 1961 por el cantautor, poeta, actor y director de cine belga, de cepa flamenca, Jacques Brel (1929-1978) como Le Moribond, un poema que ha desafiado al paso del tiempo. Así lo demuestran la versión de Jacks y los covers, más recientes, de Nirvana y de Westlife basados en la traducción que hiciera el poeta inglés Rod McKuen a su propio idioma. No la escribió Jacks, como afirmó en una entrevista transmitida por el canal VH1.

Existe otro cover más de esta "atrocidad", calificativo del sitio web
Gear Change, de los Beach Boys, a la fecha en demo, que hace más evidente el mencionado abuso, al extremo de casi convertir a la canción en una caricatura.

No quiero especular ni sobre los motivos de Brel para escribirla, ni de su posible fuente de inspiración. Pero, para mí, la versión de Jacks suena como si fuera un acaramelado testamento suicida. Y me choca, porque si algún día decidiera acabar esta estupidez no dejaría más que una nota de dos líneas, para indicar que me fui por voluntad propia. Como nadie me preguntó si quería nacer, considero válida la despedida a la francesa.
La letra de Le Moribond, la biografía de Brel y la historia de la canción.
Foto: La tumba de Brel, en las Islas Marquesas, cortesía de
Find a Grave.

Wednesday, September 06, 2006

Desabafo: te la dedico (sí, a ti)

"Por qué me arrastro a tus pies
por qué me doy tanto a ti
y por qué no pido nunca
nada a cambio para mi
Por qué me quedo callado
cuando me sabes herir
con todos esos reproches
que no merezco de ti
Por qué en la cama doy vueltas
mientras tu finges dormir
pero si quieres yo quiero
y no consigo fingir
Te has convertido en la punta
que clava mis sentimientos
te has convertido en la zona
más triste de mis lamentos
Pero resulta que yo
sin ti no sé lo que hacer
a veces me desahogo
me desespero ¿por qué?
Tu eres el grave problema
que yo no sé resolver
y acabo siempre en tus brazos
cuando me quieres tener
".

"Porquê me arrasto aos seus pés/Porquê me dou tanto assim/E porque não peço em troca/Nada de volta pra mim/Porque é que eu fico calado/Enquanto você me diz/Palavras que me machucam/Por coisas que eu nunca fiz/Porque é que eu rolo na cama/E você finge dormir/Mas se você quer eu quero/E não consigo fingir/Você é mesmo essa mecha/De branco nos meus cabelos/Você pra mim é uma conta/A mais dos meus pesadelos/Mas acontece que eu/Não sei viver sem você/Às vezes me desabafo/Me desespero porque/Você é mais que um problema/É uma loucura qualquer/Mas sempre acabo em seus braços/Na hora que você quer!".

Roberto Carlos / Erasmo Carlos, Línea Azul, Vol. 5, 2003. Foto: La diosa Cibeles, según una ilustración del artículo Dragon Worship, de Timothy Youngblood.

Sunday, August 27, 2006

Un reflejo de mi vida



Cuando adolescente nunca disfruté del Metal. Descubrí las mieles de este género del Rock hasta más allá de los 30 años, gracias a Jorge Tavico. Este video musical refleja lo que siento por la vida. Se desarrolla sobre una plataforma absurdista, que soporta un sostenido reclamo sobre la razón de ser del artista y de la vida misma. A la vez, responde a quienes no han comprendido su propuesta mientras sigue su inexorable progresión, a pesar de la vejez y el agotamiento, e ilustra, como diría Sartre, que sólo somos un instante en la nada infinita.

Video cortesía de
YouTube. Ozzy Osbourne, 'Gets Me Through', 2002, del álbum Down To Earth. Director, El sueco Jonas Åkerlund, exbatería de Bathory.

Tuesday, August 22, 2006

Elen:

La muerte es un fenomeno terrible, sobre todo en la juventud. No hay forma de evitar que duela ni que deje huella en nuestra vida. Cuando joven, yo también perdí al mejor amigo. Se llamaba John Phillip Scholosser Fisher y ahora que me has contado la trágica pérdida de tu amiga Grace, el recuerdo de Felipe me ha caído encima como una cortina de hierro, casi tres décadas después de la última vez que lo vi. Con él me quedé en tardes de adolescentes, en los primeros encuentros con la vida.

No sé si alguna vez te conté de Jorge, entrañable amigo, mucho más joven, cómplice admirador de la música pesada, del rock de bajos fondos, de los amores por chicas imposibles, ideales, despectivas. Un hermano no de genes ni de sangre, pero sí de ideas y de ideales. Un disparo errado se lo llevó para siempre. A ellos dos, hasta la fecha, los extraño tanto. El duelo cesa, pero las memorias permanecen para siempre.

Tal vez expresada con simpleza, pero por eso efectiva, recuerdo ahora una frase que lei en la entrada de un cementerio de pueblo, acá en Guatemala: "La vida de los muertos es la memoria de los vivos".

Un abrazo, una mirada, unas palabras. A veces son suficientes para aminorar los efectos que deja la partida en los que permanecemos después de los que se fueron. Ten fortaleza. La vida sigue y Grace, tu amiga, sin duda, ha dejado en este mundo y en ti, sobre todo, una impronta que forma parte íntima de tí misma. Y allí estará ella, contigo, como un grano de arena, como una columna y como una idea conformando el trayecto que te hayas trazado.

Para mi, en ambas ocasiones, el refugio fue la música (entonces no tenía a la poesía como la tengo ahora). Entonces, fueron Bach, Ligeti y muchos modernos. La música me dio fortaleza, como lo hace ahora. Espero que a ti tambien te sirva para adormecer ese dolor terrible que dajan la perdida súbita y su hijo, el duelo.

Recibe un fuerte abrazo y recuerda, otros amigos estamos acá, siempre, listos para apoyarte o sólo para saber escuchar.

In memoriam

Wednesday, August 16, 2006

After Monterroso

Si Dios existiera, y si amara a la humanidad, yo no habría nacido.
Por tanto, Dios no existe.

Ilustración: The Ancient of Days (1794),
por William Blake (1757-1827),
en Famous Painters and Paintings.

Monday, August 14, 2006

A Luis...

Te la dedico, no como una recomendación, sino como una advertencia temible en vista de que ya probaste las ácidas hieles del fascismo: Heil mein Fürher!

Otro periodista-peón quien también se niega a vivir, como diría Irene Brugg, "in servitude felicitas".
Imagen: Swastike Nazi, Sector Público.

Wednesday, July 26, 2006

György Sándor Ligeti (mayo 28, 1923; Junio 12, 2006)

Adiós gran Maestro. Tu música me llevó hasta el Empíreo, bajo La Rosa, y llenó de belleza algunas de mis peores noches de adolescencia. Bach, Borges y Ligeti conformaron un triángulo mágico que me protegió de mis peores pesadillas autodestructivas. Tus rítmos, texturas y la profundidad de tus exploraciones sonoras me impidieron dar paso al tan temido y tan deseado tercer acto. Ojalá las más altas armonías de la última Eneada se enaltezcan ahora más que nunca, porque te tienen cerca para potenciar aún más a la Música de las Esferas.
Foto:
Wikipedia.

Saturday, July 22, 2006

Y la respuesta de Duff Man...

Duff Man (*) dejó un refrescante comentario a mi nota anterior, Karma purgatorio. Muchas gracias. Estoy seguro de que tarde o temprano, sin motivo alguno, las chicas, de todos modos, te van a cortar la cabeza, pero la ejecución no necesitará una causa jurídica, sino solo la voluntad del matriarcado en el que vivimos inmersos. El punto es que tu anotación me regresó a la realidad. Por supuesto tenés toda la razón, pero mi corazón parece no escucharla, más bien, disfruta lanzándome a los abismos más hondos y ni siquiera los peores golpes, como éste de ahora, me llevan a olvidar a esa mujer. Como sea, un fracaso más, uno menos, no cambiará el derrotero afectivo de mi vida. Ahora, y sólo ahora, entiendo el sentido de esta rola inolvidable: ..."Working hard to get my fill, / everybody wants a thrill / Payin' anything to roll the dice, / just one more time / Some will win, some will lose / Some were born to sing the blues / Oh, the movie never ends / It goes on and on and on and on". Coro: "Don't stop believin' / Hold on to the feelin' / Streetlight people" (Don't Stop Believin', del álbum Escape, éxito de Jorney de 1981).
-----------------
(*) Duff:
"A blow, kick in the backside",
según define este
sitio.
"The layer of decomposing organic materials lying below the litter layer of freshly fallen twigs, needles, and leaves and immediately above the mineral soil", de acuerdo con este otro.
Ilustración,
Wikipedia.

Monday, July 17, 2006

Karma purgatorio

Y ahora que lo preguntas Mario, te cuento que mi vida ultimamente se ha convertido en un largo y duro camino de retorno del infierno. Chavas mandandome a la mierda, falta de pisto, insectos en la casa, deudas. Ni siquiera gano cuando juego solitario en PC y tuve que rearrancar mi i486 DX2 de 66 MHz para terminar un trabajo de emergencia, que no tuvo éxito por exceso de ignorancia. Yo no manejo bien los fracasos y tardo en asimilar mis limitaciones. Jamás tendré en mis brazos a la mujer que amo, otro fracaso, aún más vil todavía. Solo me queda reposar, hasta que pase la mala racha. Alguien, tal vez una chava que conocí en un antro de baja estofa, al estilo de la Melissa, me orinó y estoy salado desde entonces o, si no, ¿cuál de todos los dioses estará jodiendo, será algún demonio de quinta categoría o la factura del karma ya llegó a mi puerta? "¡Ay chispiajos!", como diría Martín Lucero en el desaparecido cómic mexicano El caballo del Diablo, de los años 70, mejor abrirle a la Pelona que a ese cobrador. Si descubro la causa, ya te contaré.

Foto: Don del Oro (Golden God) de la serie de televisión de Republic Pictures
, La legión del Zorro (Zorro's Fighting Legion), 1939, según lo consigna este sitio de Geocities.

Sunday, July 16, 2006

Los heraldos de la nueva emisión del pensamiento

Muchos periodistas han descubierto que los blogs son una forma rápida, barata y efectiva para llevar sus ideas a un público global, sin presiones de hora de cierre, de editores que censuren su trabajo o de políticas editoriales estrechas, y que requieren de poco o ningún conocimiento técnico para utilizarlos.

Un blog, contracción de las voces inglesas Web Log (diario virtual), acuñada por Jorn Barger y Peter Merholz en 1997, se puede definir como un medio electrónico para llevar un registro de cualquier actividad. De hecho, se le considera una evolución de los diarios virtuales. Allí se postean, aparte de texto, imágenes, videos y sonidos, así como vínculos a otros recursos de la Red.

Un blog típico publica sus notas en orden cronológico inverso, tiene un alto porcentaje de texto y se escribe al estilo de un diario. Existen miles de ellos dedicados a un tema en particular, desde los más banales hasta los más ceñudos, especializados en áreas que van desde la Cocina hasta la Física, sin olvidar, por supuesto, a la Política, a la crítica a la cultura y a la transmisión de noticias.

Al lugar virtual que ocupan los blogs dentro del Ciberespacio se le llama Blogósfera o Blogosfera y a sus usuarios, bloggers o blogueros. Un blog común contiene texto e imágenes, pero los hay dedicados a un sólo tema, como al video (videoblogs o vblogs, como YouTube), a la fotografía (photoblogs), al audio (llamados podcasting o audioblogs) y, de más reciente aparición, los moblogs (escritos desde un teléfono móvil).

La ahora ya venerable
Wikipedia los declara parte de los Social Media (medios sociales) debido a que su interactividad con los lectores es más versátil que la de una página web. Casi todos permiten que a cada nota publicada se le adjunten comentarios, firmados o no, los cuales, a su vez, reciben respuesta del responsable de la misma. Cuando se establece un grupo de usuarios habitual se forma una comunidad (término que en su origen denominaba a los aficionados a un mismo videojuego, cuando lo jugaban en grupo).

Antes de los blogs existieron los mencionados diarios virtuales, de tono intimista. El más famoso es el de Justin Hall, que para febrero de 2005 comprendía más de 2,500 páginas, luego de casi una década de funcionamiento. El crecimiento de este recurso, aunque lento al principio, alcanza niveles altísimos, según
CiberJournalist, en Internet se encontraban al 31 de julio de 2006, casi 60 millones de blogs y se calcula que la cantidad se podría duplicar cada 26 semanas (a un promedio de dos blogs por segundo). Es el medio de mayor crecimiento en la historia de la Comunicación con casi el uno por ciento de la población del planeta blogueando.

El verdadero despegue de los blogs, como medios de interés para la Prensa, sucedió en 2002, en Estados Unidos, cuando los blogueros llamaron la atención sobre un elogio del senador Trent Lott para el también senador Strom Thurmond, que consideraron una tácita aprobación a la segregación racial. Armados con entrevistas y documentos provocaron una crisis que obligó a Lott a renunciar de su posición como líder de la mayoría del Senado en su país.

De esta manera los blogs, que se veían sólo como fuente de rumores, adquirieron credibilidad y desde entonces algunos periodistas los consultan para sus investigaciones. Otro caso fue el de la Guerra de Irak, en la cual surgieron los Warblogs, blogs de guerra, los cuales permiten leer, de primera mano, el sentir de los soldados y corresponsales en el frente, sin las limitaciones impuestas por los relacionistas oficiales.

Como resultado varios medios del mainstream empezaron a tomarlos en cuenta: la Columbia Journalism Review los escudriña con regularidad y, a partir de septiembre de 2005, el diario The Guardian, de Inglaterra, incluye un resumen de blogs en su segunda página. Además, en su edición de enero de aquél año, la revista Fortune publicó una lista de blogs, “que la gente de negocios no puede ignorar” (los de Peter Rojas, Xeni Jardin, Ben y Mena Trott, Jonathan Schwartz, Jason Goldman, Robert Scoble y Jason Calacanis).


El periodista español Juan Varela define a su blog,
periodistas21, como un lugar para comentar sobre periodismo, medios e ideas y en él analiza noticias de actualidad. Es autor del libro, Blogs, la conversación en Internet que está revolucionando medios, empresas y ciudadanos, y mantiene la tesis de que con ellos el ciudadano común se puede convertir en periodista.

Alonso Ávila, en sus
Crónicas Prohibidas dice que ofrece, “una visión psicodélica, absurda y abstracta sobre los misterios cotidianos”. Al momento de escribir esta entrada analiza el descubrimiento del oro de Pinochet en un banco hongkonés, con absoluto rigor periodístico.

El peruano
Martini Doble es una revista cuyo autor se firma Barman. Dice, “este no es un blog de noticias, sino de entretenimiento y análisis”. Está dividido en Salud por la Música (discos), Brindis Literario (libros), Cóctel Cinematográfico, Resaca Política y El Eructo. Como se ve, está organizado como una publicación mediática tradicional.

No todos los blogs son iguales, por supuesto, y algunos comunicadores los usan para dar a conocer otros intereses. Tal es el caso de
Ordinaria Locura, de la periodista guatemalteca Claudia Navas Dangel. En él da a conocer sus columnas publicadas en La Hora, los miércoles, así como parte de su producción literaria y poética. Gracias a este medio ha llegado a lectores de Alemania, Estados Unidos y México, así como a quienes no compren La Hora ese día y tengan acceso a Internet.

Otro ejemplo de esta tendencia es
Primer Intento, de Luis Alejos, fotógrafo de Prensa Libre, por medio del cual comenta sobre música, cine, literatura y cultura popular. Además, allí ha publicado varias de sus obras literarias, así como sus fotografías y pensamientos íntimos.

Sergio Quemé, jefe de diagramación de Revistas y Suplementos, de
Prensa Libre, ha incursionado en la blogósfera con, Cómo decirte, cómo contarte inspirado en un verso de Joaquín Sabina. En su primera columna cuenta que supo de los blogs gracias al publicado por un corresponsal español que cubría la Guerra de Irak. En él aprovecha para expresar sus puntos de vista y explotar su vena literaria.

Los blogs son de reciente cuño, se han convertido en medios importantes para dar a conocer ideas y noticias y han permitido que personas comunes incursionen en el quehacer periodístico, en lugares en donde es imposible hacerlo de otra manera. Por desgracia, atreverse a criticar, denunciar o comentar le ha costado caro a varios blogueros en Baraín, en Hong Kong y en Irán, en donde han sido encarcelados o limitados por las mordazas oficiales.

Por ese motivo la ONG,
Periodistas sin Fronteras ofrece el Handbook for bloggers and cyber-dissidents, una guía electrónica para que estos blogueros publiquen con seguridad, cuando hacerlo implique arriesgar sus vidas. También les enseña a darse a conocer a pesar del filtraje y la censura de ciberpolicías y cibercensores oficiales. Además, les indica cómo proteger su verdadera identidad. A tales periodistas-blogueros esta organización los ha llamado, “los heraldos de la nueva libertad del pensamiento”.

Según la Wikipedia en 2005 se escogió al 31 de agosto para celebrar en la Red el Día Internacional del Blog, por iniciativa del israelí Nir Ofir
.
"Un blog es una persona queriéndose comunicar. Hay que resaltar la palabra comunicación en el sentido de que la conversación que está ocurriendo en la blogósfera es un proceso de ida y vuelta, en el que un bloguero entra en contacto con sus lectores y con otros autores de blogs, y entre todos discuten, corrigen o enriquecen cualquier clase de información", dice
Octavio Isaac Rojas, en el artículo, Ciudadano Periodista, publicado por La Vanguardia el 29 de octubre de 2006.
Según el diario
Taipei Times, del 5 de noviembre de 2006, Sir Tim Barnes-Lee, llamado el padre de Internet, considera que el crecimiento desmedido de los blogs es una de las áreas más difíciles para continuar el desarrollo de la Web, porque está asociada con información inexacta, difamatoria e imposible de verificar.
La Electronic Frontier Foundation publica una
guía legal para blogueros, en inglés.
Cómo se hace un blog para periodistas independientes, reporteros online y activistas sociales, está
aquí.

Wednesday, June 21, 2006

Súplica de un ajenjero

Versión I
(siglo XIX)

Quisiera volar hacia ti, pero tengo alas de libélula
Quisiera sentirte, pero no con mis pedipalpos de araña
No puedo verte con mis ojos compuestos, de mosca
Ni perseguirte con la velocidad del ciempiés
Menos pensar en ti con mi cabeza de pulga

Siempre te vas
Estás lejos
De viaje
O llena de trabajo

¿Cuándo te alcanzaré?
Nunca, quizá
Nunca, tal vez
Nunca, nunca, otra vez

Pero aquí estaré
Esperaré hasta el amanecer
Hasta el anochecer
Hasta el atardecer
Hasta que la Luna brille como el Sol
Hasta que el Sol se opaque como la Luna
Hasta el fin de los tiempos

Mientras...
Seguiré creyendo
Seguiré pensando
Seguiré esperando
Con una esperanza en la mano
Y mi lápida en la otra

Hasta que tu sí me convierta
Y tu beso me transforme, de insecto a sapo
Y tu caricia, de sapo a hombre...

Versión II
(prescindible)

Quisiera volar hacia ti, pero no alcanzan mis alas de libélula
Quisiera palpar el esplendor de tu escote revelador, pero no con mis pedipalpos de araña
¿Cómo se verá tu bellísimo cuerpo con mis ojuelos de mosca?
¿Podré perseguirte con mi velocidad de ciempiés?

De todos modos, siempre te vas
Estás lejos, de viaje o con mucho trabajo
¿Cuándo te alcanzaré?

Nunca, quizá, tal vez
Nunca, nunca, nunca, otra vez
Pero aquí estaré

Esperaré
hasta el amanecer
hasta el atardecer
hasta el anochecer
hasta que la Luna esplenda como el Sol
hasta que el Sol palidezca como la Luna
hasta el fin de los fines

Mientras...
Seguiré creyendo y esperando
Con una esperanza en la mano y mi lápida en la otra

Hasta que tu sí me convierta
Y tu beso me transforme, de insecto a sapo
Y tu caricia, de sapo a sapiens...

Versión III
(memo de oficina)

Hoy soñé cómo desnudaba tu cuerpo, cómo por fin veía más allá de tu prometedor escote, cómo tus prendas caían, una a una, cuales velos de Isis cuando se revela, poco a poco, ante los ojos del iniciado. También te sentí cercana, con infinitos encuentros de un ardor inextinguible. Pero sólo te soñé. Sé, en lo más profundo de mí, cuán incapaz sería de tocarte, de aproximarme, ni siquiera de insunuar mis añejos sentimientos: ante ti pierdo la voz, pierdo el sentido, quisiera ser insecto para justificar mi insignificancia. Pero te amo.

Fotos: Grillus (inspirada en un sitio web, ahora desmantelado, de Elen Lefoll), 2004. Estos delirios son interpretaciones libres de las líneas del poeta inglés Aleister Crowley (1875-1947): "What is there in absinthe that makes it a separate cult? ... Even in ruin and in degradation it remains a thing apart: its victims wear a ghastly aureole all their own, and in their peculiar hell yet gloat with a sinister perversion of pride that they are not as other men" ("¿Qué tiene el ajenjo que lo convierte en un culto aparte?... Aún en la ruina y la degradación se mantiene diferente: sus víctimas ostentan una aureola repelente, muy propia de ellas, pero en su peculiar infierno disfrutan el malicioso y perverso orgullo de saberse distintos de los otros hombres").

Thursday, June 15, 2006

La artista durmiente...

"...periodista, editora de Revista Amiga y artista en reposo". Las palabras de Fernando resonaron un momento en mis oídos con un esplendor áureo y me recordaron una conversación sostenida alguna vez contigo. Fue cuando te dije, con ligereza en vez de inteligencia, "no quiero verte convertida en una pintora de bodegones o paisajitos". Después, mientras volvía a casa, sentado en el asiento posterior del auto, me puse a cavilar sobre el último de los tres títulos mencionados. Éstas son mis conclusiones.

Cualquiera que sepa ver unos dos centímetros dentro, más allá del imponente porte, de la cadencia felina de tu andar, de tu asombrosa belleza y de tu sonrisa franca, limpia, siempre presente, así como del carácter firme pero envuelto en chocolate y de la responsabilidad inclaudicable; verá, sin duda, a un ave de inmensas alas luchando por extenderlas, a la pintora, la dibujante, la crítica y la diseñadora: algunas de tus muchas facetas potenciales transmitidas a la superficie de tu piel.

Así te vi la noche de la presentación del libro de Luis Fernando. Era, sin duda, tu primera vez en esos menesteres y, sin embargo, la tuya fue una de las participaciones más coherentes y recordá, estabas en compañía de dos aquilatados autores nacionales.

Cuando un dique reprime el ímpetu de un torrente, éste cobra cada vez más fuerza hasta llegar a ser incontenible. Así sucederá contigo. El tiempo ya ha madurado esas alas, ya no caben dentro de esa jaula cuyos barrotes son pequeñas barreras, prejuicios, miedos. El día llegará, y lo espero pronto, cuando por fin la creatividad los doblegue para surgir como un geiser incontenible.

El místico greco-armenio G. I. Gurdjieff (1872-1949) preguntaba a sus alumnos, "¿qué enseño?", y respondía, "enseño a la gente a escucharse a sí misma". Tú ya te has escuchado, has sabido dirigir tus oídos hacia dentro. Un amigo común me decía, "nuestra amiga ‘A’ jamás cruzará la frontera que divide a una cosmovisión normal de una extendida. ‘B’ (tú) ya vio pero no ha dado el primer paso y ‘C’, en cambio, vio, caminó y ya está de vuelta".

Un día comentaste, acerca de un texto mío, "hay que vivir para escribir". Nunca he vivido para tal quehacer, solo consigno las experiencias dejadas por el largo, sinuoso y un tanto cansado camino, sin discusión, elegido por mí. Pero te llevo unos 20 años de ventaja y empecé tarde, como sentenció una amiga alguna vez.

Entonces, para ti es temprano. Sólo extendé esas alas, poco a poco, y aprendé a volar. Hacer arte no implica transgredir, ofender, ni ser bizarro. Sólo ser tú misma y seguirte escuchando. Cuando llegue el momento estarás más allá del bien y el mal, de tus propias limitaciones y de tus más extremas fantasías. Pero debés dar el primer paso y deberías darlo hoy. Así iniciarás la proverbial marcha china de las diez mil leguas.

Te esperamos de este lado de la frontera.

Foto: Fragmento de "She" (inspirado en el personaje creado por H. Ridder Haggard), 2004.

Saturday, June 03, 2006

La pregunta de Mario

El notorio hackeador Mario Soto osó inquirir por qué uso klavaza como nick en la Red. La respuesta es simple. Según esta historia, el tahúr, borracho y mujeriego Stingy Jack invitó al Diablo para tomar unas copas y lo retó a transformarse en moneda para pagarlas, pero, una vez la tuvo en sus manos la guardó junto con un crucifijo de plata, el cual le impedía volver a su forma habitual. Para liberarlo, Jack hizo jurar al Maligno que jamás lo dejaría entrar a sus sulfurosos dominios. El ente aceptó y cuando el famoso tahúr murió por supuesto no obtuvo ingreso al Paraíso, tampoco al Infierno, a donde se presentó suplicando admisión, desesperado porque no soportó vagar en la oscuridad. En la puerta un demonio de bajo estofe le recordó que su amo cumple su palabra y le impidió entrar. De modo que Jack se vio obligado a seguir vagando en las sombras. Desesperado, volvió al averno, mientras comía un nabo que tenía semi vacío. Esta vez la potestad infernal se apiadó de él y le dio un carbón encendido, que Jack puso dentro de la crucífera para no quemarse. La incandescencia de la brasa le sirve desde entonces para iluminar su camino. Los irlandeses, de cuya patria es originario este mito, llaman a tal fantasma Jack of the Lantern, o Jack-O-Lantern, y para conjurarlo, a él y a otros espectros, colocaban la noche del 31 de octubre papas o nabos vaciados, iluminados desde dentro, en las ventanas de sus casas. Al llegar a Estados Unidos, desconozco por qué, los inmigrantes irlandeses cambiaron nabos y papas por calabazas y este es el origen de la misma de Halloween. Similar a la de Jack, la klavaza me sirve a mí para navegar por las oscuridades de Internet.

Imagen de un cómic cuyo personaje principal es Jack-O-Lantern, según este sitio web.
Jack-O-Lantern se ve en su linterna en
BoingBoing.

Wednesday, May 10, 2006

Liminis Abyssi, Melissa III

Sacrificio final
La penumbra dejaba entrever a un fiel arrodillado frente al comulgatorio. ¿Cómo entraste al templo?, le preguntó el cura con timidez, sin obtener respuesta. ¿Necesitas ayuda?, insistió. Al acercarse distinguió con repugnancia a un torso desnudo, sostenido sobre un macabro trípode formado por los muñones de las piernas y una espada que le hendía las nalgas. La lengua de fuera y una herida en el cuello, figurada como una segunda boca, agregaban un grotesco adorno al rostro contorsionado hasta por el último suspiro.

El sacristán y el mismo cura buscaron los miembros o restos de sangre, pero la limpieza parecía normal con excepción del olor dulzón emanado por el tronco, el último de los doce que aterrorizaron los maitines de la congregación; uno cada mes, durante un año. El cómplice silencio de los pocos enterados de los crímenes fue clave para desmentir los rumores que contaban sobre misas negras, sacrificios y orgías nocturnas celebradas en túneles secretos ubicados bajo el edificio. Por la profesada derecha del cura hasta se afirmó que el Gobierno utilizaba al santo lugar para torturar a sus opositores con la venia de la Iglesia.

------------------

La pequeña presa
“Hoy es un día espléndido” le dijo Ximena a Melissa. “Estar recostada contigo, lejos de mi padre, me hace sentir eterna. ¿Cómo era el tuyo?”. El aspecto infantil de la adolescente escondía su vehemente lascivia y la dulzura de su voz a una fobia y un sadismo incontenibles contra los hombres. Sin embargo, aquella criatura se comportaba ante su amante como mascota faldera.

Melissa no respondió, al fin de cuentas en su vida abundaban las ximenas, pero pensó, "mi padre no fue padre, sino verdugo". Oteó al horizonte sin alcanzar la otra orilla del lago a pesar de que la suite, la más lujosa de las cinco del exclusivo hotel de Atitlán donde se alojaban, estaba situada en lo alto de un monte. El cielo prístino, azul intenso, distrajo un momento su discurrir. Le pidió a Ximena que encendiera una veladora y el olor de la mecha quemada le recordó la última vez que escuchó la voz de su Maestra, haría unas décadas, en los restos de un templo del Culto. Aquellas palabras resonaron de nuevo en sus oídos:

“Adoradora de la inmemorial Kískil-LiLá, te entrego a perpetuidad esta Corona, suma de las doce pruebas que has ganado. ¡Responde y serás  una Gran Lamia como yo!”. Melissa, arrodillada, vestida sólo con su emoción, contenida por la trascendencia del rito de su penúltima investidura, vio a los pies de su Maestra, se concentró y murmuró casi para sí, tsiyiy pagash ‘iy sa‘iyr qara‘rea‘ liyliyth raga‘ matsa‘ manowach(1). Después simbolizó su juramento de secreto eterno con un beso a las correas de plata de las lujosas sandalias de la Maestra.

“Yo desato toda atadura que te haya sido impuesta aquí o en cualquier otro plano, ahora tienes la dignidad de mis predecesoras. Te has convertido en depositaria de nuestra sabiduría: me sucederás como cabeza de nuestro culto si algún día superas nuestra última prueba”. Cuando la Maestra elevó su espada, antes de consagrar a Melissa al oscuro sacerdocio de Lilith, la nueva Lamia sintió el orgasmo más intenso de su vida.

Sus recuerdos cesaron cuando la pequeña mano de su amante se deslizó despacio sobre uno de sus muslos. El estremecimiento carnal la acercó tanto a Ximena que hasta sintió lástima, porque sabía que pronto la convertiría en una presa más de sus incontables cacerías.

“A veces me pregunto, hace tanto tiempo ya, ¿cuál sería el destino del último sacrificado?”. “Tal vez está encarnado en rata”, le sugirió Ximena con sorna, porque intuyó de qué le hablaba. Melissa calló con una sutil sonrisa y empezó a devolver la caricia, primero, con delicadeza, pero, conforme el ardor se apoderó de ella, con creciente intensidad hasta llegar al salvajismo, único modo que tenía para lograr un orgasmo que sólo se detuvo cuando perdió la conciencia.

Llamas de un blanco intenso lamían sus carnes pero sin causarle dolores. Más bien sentía agrado hasta que un hedor insoportable la hizo vomitar. De entre el fuego, como quien separa cortinas, apareció el rostro consumido de la última víctima, suplicándole a gritos que le diera paz sacándola de allí, también le juraba venganza por haberla matado con su propio gladio. Los berridos de la entidad la sacaron de la pesadilla con agitación y jadeos.

Mientras, Ximena asía su mano y la sacudía para que despertara. Cuando Melissa por fin abrió los ojos vio que había mordido los pezones de su amante hasta sangrarlos. Sintió cólera porque el sueño era una advertencia contra sentirse invulnerable. Para tranquilizarse agarró a la niña por el cuello y sin culpa alguna la devoró con la lentitud con que come un escorpión. Sabía que tardaría días en recuperarse del festín pero su necesidad fue más poderosa que el único cariño que había tenido en su vida.

Destino
Aún no anochecía. El triste y lento tañer de una campana la sacó del sopor derivado de la comilona. Lo escuchó seis veces seguidas con la piel erizada: era el llamado que ansió durante décadas. Tomó su libro de rituales y seis onzas de oro, piedras preciosas y monedas romanas con efigies de diosas. Se vistió con sus prendas favoritas. "Pronto", pensó, "pronto, en el Templo".

Emprendió el largo viaje. A pesar de haberlo hecho antes varias veces las horas transcurrieron como si un embudo detuviera su decurso. Por fin alcanzó su destino. Un caballo negro más bien macilento la esperaba al final de una vereda rural. Era noche de luna llena, cantos de grillos y vientos sibilantes. Al verla, el animal bufó mientras la evadía encabritado pero ella con un leve ademán le devolvió la calma para montarlo a pelo de inmediato. Sin vacilar, el jamelgo trotó para internarla en las entrañas de la oscuridad.

Como era su costumbre cabalgaba con la cabeza cubierta. Mientras llegaba se hundía en una profunda meditación para evitar que los temibles cerberos de su conciencia la atacaran con desagradables recuerdos. Nunca sufría de remordimientos, pero intuía que existían poderes capaces de arrasar con ella(2).

No supo cuánto tardó el recorrido. A pesar del tiempo, las puertas del Templo lucían como las recordaba. Desmontó. Sus piernas temblaron, no por esfuerzo ni por fatiga, sino por temor. Temor de no superar la última prueba y de caer en el Abismo. Pero el destino estaba marcado para ella ese día y a esa hora. Sin vacilar más tocó tres veces, como se había pactado, y esperó hasta que una voz le pidió una clave. "Tertium" fue su respuesta. Como si de un ábrete sésamo se hubiera tratado ambos batientes retrocedieron con lentitud para dejarla pasar, pero sin separarse por completo.

Una joven rubia que le pareció apetecible, pero de terrible aspecto, la recibió. "Maestra, bienvenida a casa, La Más Grande te espera. Ya conoces el camino". Con una genuflexión terminó el saludo. Melissa, con paso lento, se dirigió hacia el Altar del Templo en donde una figura encapotada, inmóvil, parecía esperarla. Cuando estuvo frente a ella la saludó con la cabeza, rindió su espada en señal de humildad, le ofreció el oro y los demás presentes y volvió a esperar.

"Tu hora llegará si puedes tomar mi sangre, mi esencia, para unirte conmigo. De lo contrario ya sabes cuál sería tu único posible destino. ¿Estás dispuesta?". "Soy tuya, Maestra", respondió Melissa con un leve temblor de voz. "Empecemos", dijo la vieja Lamia, mientras encendía una enorme antorcha de bronce cuyo fuego, a pesar de su descomunal tamaño, apenas iluminó el lugar en donde estaban.

Mientras las sombras parecían querer devorar los destellos de las llamas la anciana recuperó las fuerzas que la hicieron grande en sus años mozos. Con voz atronadora invocó la compañía de las potencias más oscuras, "para que decidan quién merece este Trono".

La Maestra condujo a Melissa hasta una habitación oscura en donde la dejó desnuda. Habrían de transcurrir seis horas antes de iniciar la prueba final. Mientras, la ahora candidata meditaba elevada sobre las puntas de los pies, como si quisiera levitar. Cuando el cansancio se apoderó de ella cayó desfallecida hasta llegar al blackout.

Dos jóvenes vestidas con hábitos negros la despertaron. “Maestra, llegó la hora”. Después de un baño con agua lustral que desembocó en orgía comió una pequeña porción de caviar con kiwi, pescado cocido y mijo. No bebió.

El combate
En una pequeña estancia la armaron con un peto de cuero y metal con hombreras y rodelas, diseñado para no detener su agilidad. Debajo, una lóriga ajustada a sus pechos, como si de seda se tratara, la hizo sentir frío. Botas de cuero hasta medio muslo con puntas de acero pulido y pintado de negro protegían sus piernas. En su cabeza pusieron un casco de acero adornado con fieras mitológicas e invocaciones arcanas, a modo de talismanes.

No llevaba ropa interior, le pintaron el rostro de negro y finalizaron con los guanteletes. Cuando le devolvieron su espada, las edecanes la dejaron sola para que buscara a su oponente. La encontró en un patio enorme. Al verla fijó la mirada en ella y para desafiar su autoridad elevó el arma por la empuñadura con la punta hacia abajo.

Melissa se lanzó conjurando el arma contra su mentora. Sin mediar palabra la vieja esperó incólume para lanzarla a metros de distancia con un movimiento circular del brazo. A pesar de que su armadura parecía pesada, con un salto asombroso se acercó para darle un golpe con el canto del arma. Para evitar una segunda embestida, herida segura, Melissa optó por retirarse para fortalecerse y ganar espacio, pero su Maestra la seguía sin tregua con la evidente intención de doblegarla sin dejarle más remedio que enfrentarla con las mismas intenciones.

Cinco, diez, quince minutos, Melissa nunca supo cuánto tiempo combatió contra aquél demonio disfrazado de senilidad. Extenuada, jadeante, con la mente embrutecida, cargaba su cuerpo como a un bulto inservible sin contar las heridas causadas por su rival, la más reciente en un pie. Aún así no se rendía en espera de un tercer aire, porque el segundo se le agotó. La anciana no era del todo inmune, estaba cansada por dos golpes que podrían ser graves, pero todavía peleaba como fiera enloquecida.

Melissa quiso pronunciar otro conjuro pero su garganta, lacerada por el pomo de la otra espada, ya no podía emitir sonidos. Cayó de rodillas. Intentó proseguir pero ya solo fantaseaba con que aún sostenía su arma, hasta que las fuerzas la abandonaron. Un campo negro se apoderó de su mente, ensordeció y empezó a vomitar sangre. Cuando inspiraba sentía que tragaba fuego. De la negrura surgió aquél hechicero que fuera su padre como lo vio la última vez, para gritarle, “perra, perra maldita, fallaste, te dejaste encandilar por...”.

Al abrir los ojos descubrió que frente a ella estaba su Maestra, no su padre, aullando el resto del insulto, “...el mundo material con sus estúpidos oropeles, por eso ha llegado tu final. Hoy serán mis manos las que te pierdan para la Eterna Noche del Abismo: húndete en ella para siempre”.

Mientras la espada caía hacia su nuca, Melissa se vio flotando sobre la escena del combate. Su Maestra, ahora a su lado, se sostenía con la ayuda de las edecanes y la rubia de aspecto terrible; pero en vez de triunfante lucía decepcionada.

Al verse rodeada supo que el final la acechaba. Con dignidad aceptó su derrota. De lo más hondo de su cerebro volvió un poema que la impresionaba cuando era joven:
Me voy
Sin adioses
Sin lágrimas
Con rencores y tristezas
Con las manos vacías...
Con el cuerpo encendido
El corazón empobrecido
Desangrado
Sin alma
(3).


La cabeza cayó sin rodar dejando al cuerpo convulso expulsando sangre en todas direcciones. La vieja Lamia, una vez declaró finalizado el ritual, se dio permiso para caer para siempre sin despedirse Como trascendió sin sucesión, porque no había otra candidata con las calificaciones de Melissa, dejó a un milenario linaje de guerreras vampiras acéfalo y a sus seguidoras convertidas en rivales por enfrentamientos fratricidas.

Nadie recuerda hoy a Melissa porque no se guardaron sus registros orales, única literatura que conoce la Orden de Lilith. Tenía razón cuando se decía, “el olvido es un terrible destino”.

------------------
(1) "Los gatos salvajes se juntarán con hienas y un sátiro llamará al otro; también allí reposará Lilith y en él encontrará descanso", (en realidad Melissa se dijo, "Et occurrent hyaenae thoibus, et pilosus clamat ad amicum suum; ibi cubat Lamia et invenit sibi requiem", pero la lengua era irrelevante si su pronunciación hebrea era la correcta. N del E).
(2) La voz griega kadath (asolación) sería adecuada para calificar el temor que sentía.
(3) Fuera , 2005, de
Claudia Navas, publicado en su blog, Ordinaria Locura.
Fotos: Gladio republicano, tomado de Imperial Weapons; Scorpio Rising, 2005; Mixco Viejo, fragmento, 2004; Mouseleo de Ieyasu Tokugawa, según Chez; Sanatl, 2005.
La transliteración hebrea de Is.34:14 proviene del artículo
Lilith, de la Wikipedia. La cita latina, de la Vulgata, tal como está en el sitio web del Vaticano y la española, de la Biblia de Jerusalén, de la editorial Desclée de Bruwer.

Links relacionados: Vae Victis, Melissa I; Phlegon de Mirabilibus, Melissa II; Non Omnis Moriar, Melissa Epílogo; Secta, Melissa 0.

Thursday, May 04, 2006

Non omnis moriar (Melissa, epílogo)

Hoy en nuestro especial contra el insomnio tenemos el honor, el gusto, el placer de traer a la gran estrella que ha conmocionado al mundo con su propuesta extrema pero fresca y juvenil. Con más de dos millones de copias vendidas su último éxito se escucha hasta en los inodoros...”.

La pantalla visualizó a una chica de 20 años, rubia y atractiva hasta más no poder. Ángel de inmediato quiso poner una mano en su entrepierna y empezó a fantasear con la estrella que encontraba parecida a la Melissa de 25 años atrás. Un cuarto de siglo sin verla, los excesos y la soledad de la vejez parecían haberlo devastado.

Ante los ojos de la enfermera, de reciente ingreso al asilo psiquiátrico, apareció un viejo demacrado con ojos desorbitados. Notó las ataduras para mantenerlo fijo al sillón, también que el pañal no había sido de utilidad. “No se asuste”, le dijo la supervisora, “es don Ángel, lo remitieron acá porque dejaron de pagar la clínica en donde estaba. Tiene sus cosas pero no es violento”.

“¿Cuáles cosas?”. “Bueno, mantiene la tele encendida las 24 horas y le escribe cartas a una tal Melissa. Está obsesionado con que algún día va a venir a chuparle la sangre y a veces es cochino, usted me entiende, ¿verdad?, al fin y al cabo es hombre”.

¿Qué, lo molesta a una?”. “No niña, si de todos modos ya no funciona, es diabético, tiene deshechos el páncreas y el hígado y como ve su mente siempre está ausente, pero se toca y se toca y a veces se toma sus orines. Lo peor es que en la noche grita como desesperado, hasta ahora nadie sabe por qué, y corre. Por eso lo amarramos, ya sea a la cama o a este sillón. A partir de las seis de la mañana lo desatamos porque de día es bastante tranquilo. No se le medica mucho porque tolera mal la mayoría de prescripciones. En fin, le falta poco y en realidad a mi me da más lástima que otra cosa”.

“Pobre”, dijo la nueva, “quién sabrá cómo habrá vivido antes”. “Vea”, siguió la supervisora, “cuando está cantando esa chica, mire en la tele, se llama Iris, ni se le vaya a ocurrir cambiarle de canal, porque cree que ella es la tal Melissa que se volvió joven otra vez”.

Ambas se retiraron casi de puntillas. Cerraron tras sí la puerta, apagaron la luz y se dirigieron a la siguiente habitación. En la mente de Ángel apareció Melissa, volvieron las noches desenfrenadas, los clubes con sus interminables filas de chicas que intercambiaba con ella, el lujo y el esplendor.

De pronto se sintió rodeado por un círculo de muertos invisibles, que sabía cada día más cerrado alrededor suyo, y empezó a gritar para alejarlos.

Ilustración: Habitación para el paciente, imagen 3D de
Jeff Jonaitis, 2002-2005.
Links relacionados: Vae Victis, Melissa I; Phlegon de Mirabilibus, Melissa II; Liminis Abyssi, Melissa III; Secta, Melissa 0.

Friday, April 28, 2006

Claudia: "Life's a journey, not a destination"

Menos mal, Claudia, que para vivir no se necesita licencia para conducir. Como si la vida fuera una autopista, algunas personas van rapido y otras despacio. Unas son bruscas, otras dóciles. En fin, hay de todo. De entre ese barullo, carreras, embotellamientos y accidentes, si uno se elevara y viera desde arriba descubriría que algunos de los viajantes se distinguen de los demás por buenos, por malos, por imbéciles, por extremos o por especiales.

Tu estás en ese último grupo, te distinguís por tantas cosas que denumerarlas sería perder el tiempo. En vez de eso, te digo que en poco tiempo has logrado lo que muchos ni siquiera sueñan tras 80 años de existencia. Basta con leer tu poesía, tus columnas (que muchas veces también son poemas vestidos de prosa) y ver cómo te esforzás en pro de los demás (unos se darán cuenta, otros no, pero eso no importa).

De plano te falta por hacer y te falta por lograr. Por eso te deseo muy feliz cumple, por todo lo que es tuyo de manera legítima (porque aparte de tu legado genético lo que tenés te pertenece por lucha propia) y, por lo que nos falta verte alcanzar, que sigás cumpliendo muchos más. Tu camino podrá ser corto o largo, según querrás sentirlo. Y recordá siempre, siempre: "hay que vivir como si fueramos a morir mañana, y planificar como si vivieramos eternamente".


Deseo que las diosas te bendigan de hoy en adelante con una vida plena de satisfacciones físicas y emocionales, con una espiritualudad rica y una riqueza espléndida y, sobre todo, que nos sigan dotando con esas inteligencia, perseverancia y gran corazón que se llaman Claudia Navas Dangel.


Y yo, aquí, me tomo, como si fuera mi derecho, hacer tuya la licencia de conducir de Bukowski, no para que vivás como aquél viejo sucio (Dirty old man), pero sí para que sigás tu ruta, como lo hizo él, con plena libertad, como un triunfo de tu voluntad (Triumph des Willens, de Leni Riefenstahl, porque de Nazi, algo tenés) y como un ejercicio de absoluta, hedonista, tuya y singular satisfacción.

Bueno Mounstruo, recibí un gran abrazo con el cariño de hoy y de siempre. León.

Fotos:
China Highway; Sun Goddes, por Frank Frazetta, según Court Jones; Fotograma de la cinta Olympia de Leni Riefensthal; Licencia de conducir de Charles Bukowski, The Beat Museum.

Tuesday, April 25, 2006

Dos encuentros con el cigarrillo

I
Allá, a pricipios de los 80, no existían las tiendas de conveniencia, habían cerrado la Colombiana Super, de la zona 1, única que atendía las 24 horas y yo, de todos modos, estaba en Gillette, sobre la Roosevelt, y además eran casi las dos de la mañana.

El 23 trabajaba despacio. El sistema de explosión de materiales calculaba uno por uno los requerimientos de materias primas para cubrir la producción de la fábrica de los próximos seis meses. Sobre el pequeño escritorio yacía el memo, repetido sin cesar mes a mes, con la firma de O. Hamilton, de Gillette Interamericas Inc., basada en Panamá: "...please find above mentioned subject covering the period"... bla, bla, bla. Me aburría. El hábito me hizo meter la mano en la gaveta entreabierta para buscar un cigarrillo. Tomé la cajetilla, la abrí sin ver, pero cuando recorrí su interior con el dedo la encontré vacía.

Salí un momento. Aquella noche no llevé el auto, un pobre Buick Century V8, de casi 3,000 cc que habría de encontrar pronto un horrible fin. Llegué a la planta y pregunté por algún fumador. "No", me respondieron, "no vas a encontrarlo porque aquí todos somos evangélicos". La angustia se apoderaba de mi y la urgencia por nicotina se decuplicó de inmediato. Al ver el mohín de mi rostro el jefe de turno, no recuerdo ahora quién era, se limitó a darme un consejo: "tal vez don Pedro", el guardia de garita, "te pueda ayudar".

No trascurrió ni un momento. "Don Pedro ¿no tiene un cigarrito por ahí?". "Que vá hombre, hace años dejé ese vicio y usted debería hacer lo mismo ya" (sabio consejo de viejo que ignoré por más de una década), "pero déjeme ver qué hago, ahí lo molesto más tarde".

Volví a mi pequeña oficinita, al escritorcito y a la abominable e interminable lentitud del 23 sólo para perder el sentido. No sé cuánto más tarde, abrí los ojos y una bocanada de nicotina imaginaria llegó hasta mi garganta. La angustia y la desesperación del síndrome de abstinencia se hicieron presentes de un golpe. Tan duro, que como con mazo me devolvió con dolor a la vigilia. El 23 seguía su inexorable cálculo mientras yo, aturdido y molesto, tenía la imagen de un cigarrillo, de cualquier cigarrillo, en la mente hasta que tomé una bocanada de aire y me resigné a postergar la espera hasta el amanecer. Entonces llegarían los demás compañeros, casi todos fumadores, y desaparecería la necesidad.

De pronto recordé, tenía un puro, un King Edward, en alguna parte. Media hora después la oficinita estaba patas arriba y yo tenía una cajetilla de Edwards vacía en la mano. Cuando por fin me rendía apareció don Pedro. "Tenga, mátese con su propia mano" y me entregó tres cigarrillos, un Marlboro y dos Belmont.

"Don Pedro, ¿cómo los consiguió?". "Ah, no fue problema, le pedí al guardia de la siguiente garita, pero como él tampoco fuma, hizo lo mismo con el de la siguiente, hasta llegar a uno que sí tenía de los que a usted le gustan, porque he visto que prefiere los Marlboro. Los Belmont fueron sólo porque, usted sabe, uno no es ninguno". "Gracias don Pedro...".

Entre las 03:30 y las 04:00 horas aspiré la bocanada de humo más exquisita de mi vida, y no la he olvidado todavía.


II
Ya no recuerdo la fecha. Era adolescente y me esperaba un examen parcial al día siguiente. Eran las once de la noche, mi madre había salido, el Álgebra de Baldor dormía tranquila sobre mi escritorio mientra me regodeaba con un pasaje del Bebé de Rosemary, de Ira Levin. ¡Qué alegre!, era un hecho, ganaría la prueba, por fácil y porque el profesor, a quien apodamos El Bolo Galindo, un ingeniero venido a menos, no tendría, según yo, agallas para clavarnos. Por tanto, como solíamos, invoqué el conjuro sagrado, "me pela la verga", y seguí leyendo a Levin.

Un rato más tarde descubrí que el último cigarro True se había vuelto humo hacía rato. Fui al dormitorio de mi madre pero no encontré un solo cilindro nicotinoso. No tenía puros, ni tabaco de pipa, nada. Resistí quince minutos antes de salir de la casa. Las calles aledañas a la once avenida, iluminadas por las luminarias verdes de entonces inspiraban tranquilidad. El llamado de los grillos, los ladridos de algún perro lejano y el canto de un gallo acompañaron mis pasos hasta llegar a la Calle Martí.

De allí enfilé hacia La Parroquia. No había tiendas abiertas, tampoco gasolinerías. Pero sí descubrí una cantinucha, instalada en lo que fuera el zaguán de una casa, separada del resto del inmueble por una cortina roja. Una chica, de unos veinte años tal vez, me recibió con una sonrisa. "¿No tenés cigarros, le pregunté?". "¿De qué marca?". "La que sea vos". "Mirá", me dijo con tono de disculpa, "aquí y a esta hora la cajetilla vale Q5" (entonces los chicleros la vendían, si no recuerdo mal, a Q0.25). "No importa", le respondí, "dámela".

La chica se fue y volvió. "Mira, dice el dueño que no, que si la querés vale Q10". "Bueno", le dije, derrotado, "así no me alcanza". Salí apresurado, vi la calle en ambas direcciones y empecé a caminar, más frustrado que cólerico. Volteé a ver porque sentí pasos detrás mío. Era la chica, "esperáte", me dijo, mientras me tomaba de la mano para darme tres cigarrillos marca Alas. "Tené, llevátelos". "Gracias", le dije, viendo a sus ojos. Bajó la cabeza, sonrió, apretó mi mano y se despidió. "Tengo que regresar rapido, ojalá nos veamos de nuevo".

Cuando volvía a casa ya no vi luces, no escuché grillos, ni perros o gallos porque en mi mente estaba el rostro de la chica; en mis oídos, sus palabras, y en mi tacto, la sensación de su mano. Sólo fumé uno de los cigarrillos y guardé los otros, como soliamos decir entonces, "para símbolo". Permanecieron en mi dormitorio durante mucho tiempo hasta que una noche de carencias de nicotina los devoró, mientras especulábamos sobre filosofía con Rodrigo Fanjul. No recuerdo cómo me fue en aquella prueba de matemáticas y me alegra haberla olvidado. Nunca volví a ver a la chica, aunque sí la fui a buscar un par de veces.

Fotos:
Why Smoke?; Paper Boy News.

Saturday, April 08, 2006

Reflexiones de verano

¡Ah, qué sitio el de Computer History! Me encantó, me deleita haber vivido aunque sea un segmento de aquellos momentos. Recuerdo, de nuevo, cuando en IBM se referían con pleno desprecio a los programadores de PC como a los peceros. También, al lío interno que generó la venida del RS/6000 a Guatemala, la gente de S/34, S/38 y de un incipiente AS400 veían a esa máquina y a su versión de Unix, mejorada por IBM según un boletín, de soslayo.

En fin, recuerdos. Entonces doña Martha Julia de Rodríguez dominaba con mano férrea al Educacional de IBM y Franklin Juárez era el experto en mainframes pero me resolvía muchas dudas de RPGII. ¿Qué fue de la señora? No lo sé. Franklin, en cambio, montó un templo a Sai Baba y ahora, según me informan, está en Chicago. Don Chepe Chepe, otrora gurú del Assembler, de quien se decía había logrado una inversión de matrices en RPG, ya se fue al Ciberespacio y lo perdí para mi proyectado libro sobre historia de la computación en Guatemala.

La Computación no es una disciplina que mire al pasado. Siempre será un campo del futuro. Como sugiere Nicholas Negroponte en su
artículo final, cuando decidió dejar su columna sindicada, "Terabit access, petahertz processors, planetary networks, and disk drives on the heads of pins...", algo así es lo que esperan ver los usuarios finales y la gente de sistemas en la propaganda y en los artículos de las revistas de tecnología.

Lo que sí nunca dejará de ser, es un campo para chavos quienes, a la vez que programan, bajan archivos de la última estrella adolescente, que guardan fotos porno desde hace una década y que escuchan tecno, hip-hop, reggaeton o metal por igual sin ningun remilgio. Que juegan lo último de Eidos o de Microsoft con una baraja de chicas desnudas escondida en la gaveta del mueble de su compu.

Y esto será tan cierto como la Ley de Moore mientras no haya más mujeres o evangélicos en el gremio. Igual, de la clase de hombre que sueña con una muñeca manga hecha realidad, uniformada como alumna de algun colegio de señoritas. En fin, lo contrario de aquél experto de IBM, siempre de corbata y camisa blanca, sin jamás concebir que una computadora serviría para almacenar otra cosa que no fueran listas que se traducirían en dinero para la empresa que arrendaba los equipos. Los tiempos cambiaron, Big Blue.

Ahora ya parecen palabras bíblicas las de William Gibson cuando definió ciberespacio en Neuromancer, allá en los lejanos años 90, "Cyberspace. A consensual hallucination experienced daily by billions of legitimate operators, in every nation, by children being taught mathematical concepts... A graphic representation of data abstracted from banks of every computer in the human system. Unthinkable complexity. Lines of light ranged in the nonspace of the mind, clusters and constellations of data. Like city lights, receding"...

En aquel momento fueron proféticas, ahora me suenan trilladas, incluso anticuadas. Pero, como lo hacen desde que las leí por primera vez, me erizan la piel.

Fotos: IBM, Realdoll y William Gibson Books.

Friday, April 07, 2006

Lamento

Dejaste mi corazón vacío
Polvoriento
Pleno de odio
Ocultaste la luz de mi horizonte
Asolaste lo poco que era mío
Me dajaste sin ideas
Sin esperanzas
Tampoco creo
Ni amo
Ni amaré
Ni tendré algo de nuevo
Sólo una cosa buena has dejado
Tu recuerdo


Grabado: Escudo de armas de la Muerte (o Escudo de armas con cráneo), por Albrecht Dürer, Alemania, 1503, 8.5" x 6.1", según
Artnet.

Thursday, February 09, 2006

Doom, espera fallida

Lástima. Recuerdo, cuando practicaba para obtener el doctorado en Doom, y de hecho desde que jugué la primera entrega, imaginé que algún día Hollywood filmaría una película inspirada en el videojuego. El 10 de diciembre de 1993 idSoftware lanzó Doom, por tanto, la cinta homónima nos llega más de una década después, dirigida por Andrzej Bartkowiak.

Como ha sucedido con tantas producciones inspiradas en cómics y otros videojuegos, Doom no tiene, ni por asomo, parecido alguno con la trama del juego y, peor aún, director y guionistas la alteraron de manera que, de una historia de terror, consiguieron una película de acción vulgar —algo para nada sorprendente si se considera que la más memorable labor de Bartkowiak, a la fecha, fue dirigir Romeo debe morir. Se rumora que los estudios Universal pidieron el cambio por temor a que grupos de presión cristianos iniciaran una campaña negra contra la película.

Pero según un comentario de un sitio web, a Bartkowiak no le pareció pertinente mezclar a un laboratorio de investigaciones y alta tecnología de punta, la Union Aerospace Corporation, o UAC, situada en Marte, con demonios salidos de las entrañas del Averno. Por tanto decidió cambiar a los avernales engendros por sabandijas resultantes de un fallido experimento genético. Y ha logrado, oh sorpresa, una porquería que, francamente, insulta a los fans del juego y deja insatisfechos a otro tipo de cinéfilos.

De hecho, a pesar del gore, del regular manejo del suspenso y las actuaciones un punto arriba de mediocres por parte de La Roca (como Sarge), de Karl Urban (John Grimm) y de Rosamund Pike (Samantha Grimm) y de una pista musical enlatada pero aceptable; una amiga, para nada fan de los videojuegos, pero sí adicta al cine, estuvo a punto de dormir durante la proyección. ¿Una cinta de acción que causa sueño?, vaya un logro.

Tampoco supieron aprovechar la inmensa mina que es el juego para obtener una buena película. Por ejemplo, sólo en Doom 3 se listan alrededor de 20 criaturas infernales. En cambio para el director bastaron dos y una caterva de zombis prestados con descaro de las cintas de George A. Romero. Por el estilo, el arsenal de unas 12 armas, en el juego, se reduce en la pantalla a unas cuatro y, además, habría que entrenar sobre todo a La Roca en su manejo adecuado.

De vuelta a los personajes del juego, en serio, a ninguna hora del día quisiera encontrarme con un Fat Zombie (a pesar de haber visto uno que otro por allí, sobre todo en algún Mac) o con un Z-Sec Zombie, una especie de bastardo salido de la cópula de un oreja chapín con un marine gringo. Peor aún si se tratara de seres como el Cherub, la Lost Soul (alma perdida), el Revenant (un cráneo, apéndice de una araña cyborg) o las viles Trite, especies de arácnidos con cabeza humaniforme. Y no olvidemos al Cacodemon, repugnante masa gelatinosa flotante, de forma esférica, que ronda las pesadillas del héroe del juego desde la mera primera entrega. Ninguno se asoma por esta cinta.

Si seguimos, tampoco los humanos se acercan a los personajes del juego. Sarge es un soldado bruto comprometido con el cumplimiento del deber, no más allá de su llamado, sino hasta la estupidez, apoyado por un equipo destinado desde el principio a un triste fin. En cambio, en el juego, el héroe es un marine que lucha solo contra una gran adversidad, acompañado y en competencia, pero si se juega en red. Por cierto, La Roca fue nominado a peor actor por su actuación en Doom para los Golden Raspberry Awards 2005.

¿Y la doctora Grimm?, única protagonista de importancia... Bueno, hubiese bastado con leer la Doom Bible para descubrir a un prototipo de personaje femenino como Lorelei Chen: de 27 años, alta, musculosa, de ojos intensos. Muy competitiva, con una cicatriz en el hombro derecho causada por un accidente que tuvo cuando escalaba una roca. Campeona de boxeo y divorciada. ¿No hubiese sido mejor que la plana científica Grimm?

No faltan la bromas pierde amigos. Ejemplo: un instrumento diseñado para autentificar el ADN, y permitir el ingreso a una sala, identifica a La Roca como Patricia Tallman (Night of the Living Dead, Babylon 5) y el científico en jefe de la UAC (Robert Russell) se apellida Carmack, al igual que el jefe de programadores del juego. Lo mismo sucede con el doctor Willits (Sara Houghton). Como cabría esperar, no se menciona a John Romero (diseñador original del juego), ni a Sandy Peterson (diseñadora de los primeros laberintos y responsable de las referencias lovecraftianas y del mito de Cthulthu en el mismo).

Si se rescata algo de este bodrio es una secuencia que imita al juego, tal vez de menos de cinco minutos, la única que hace honor al concepto de First Person Shooter; también a que Sarge sea obstinado hasta la repugnancia, pero eso se debe a que se identifica a La Roca con el papel de héroe, gracias a su carrera cinematográfica en general, y no a su particular actuación en esta cinta.

Solo me cabe esperar que alguien, calificado por supuesto, emprenda de nuevo la filmación (propuesta posible, como sucedió con Punisher; ¿quién recuerda la primera versión con Dolph Lundgren en el papel protagónico?) y, en el nombre de los dioses de la tecnología, que no vaya a suceder lo mismo con Quake o con Duke Nukem si alguna vez los trasladan al cine.

Fotos: Cortesía involuntaria de
Cinemablend.

Thursday, January 05, 2006

Espera

Te estoy esperando
Lo sabes
Lo sientes en tus entrañas
Por el temblor de mis manos
Por mi voz entrecortada
Porque erizo mi piel
y dilato mis pupilas
cuando te siento cerca
porque te llamo 20 veces
cuando te siento lejos
porque te cuentan que he llorado
y lo sabes, me muero
me muero poque no te tengo
pero, ¿te importo?

Foto: Perra en Atitlán, 2005.

Monday, December 26, 2005

Te reclamo

Es de noche
Estoy solo y estoy loco
con graznidos
como un grillo
sin garganta
sin voz
sin fuerza
sin esperanza
sin razón
grito y grito
a un desierto
a un vacuo temible yermo
a tu negro amurallado inalcanzable corazón
a tu fría descarada indiferencia
a tus oídos sordos
a tus ojos ciegos
a tu piel de piedra
a tu boca sin respuesta
¿Hasta cuándo?
¿Hasta cuándo sí?
Foto: Grillus, 2005.

Friday, December 16, 2005

Nostalgia

Esta fue la primera máquina que usé para programar, un S/23 ó Datamaster de IBM, propiedad de Lilian Tejada quien la había arrendado a Gillete de Guatemala. Basada en un Intel 8085 (Computer Museum dixit), con un BASIC optimizado, que estaba infestado por PEEKs y POKEs. Hoy sería un recurso menos que risible en cualquier oficina, tal vez tolerable en un museo especializado en dead ends de IBM, pero entonces era aceptable para empresas que deseaban empezar a informatizarse.

Utilizaba
EBCDIC (Extended Binary Coded Decimal Interchange Code). El lenguaje no tenia WEND y si uno quería podía utilizar el GOTO con grotesca profusión, al estilo espagueti, porque no estaba estructurado (si no lo creen pregunten al actuario Roberto Linde, hoy de Basic Resources, uno de sus programas empezaba con GOTO 2025 y en esa instrucción indicaba GOTO 20). Los diskettes medían 8 pulgadas por lado, uno servía para almacenar programas y el otro para datos, no tenía disco duro. Hubo uno después, de meros 10 megas de capacidad pero, cuando se preguntaba en IBM, los vendedores se limitaban a reprengutar, "¿para qué querés tanta capacidad de almacenamiento?" y se corría el riesgo de que Gerencia General recibiera una llamada del gigante informático, para investigar por qué el jefe de Centro de Cómputo (así se llamaba el CIO entonces) necesitaba tantos recursos en esa máquina.

Lo mismo sucedía si se solicitaba más memoria que los 32K (¿ó 16K?) de RAM estándar. Si no recuerdo mal cuatro diskettes, el máximo total a direccionar, no excedían los 4.4 megas de capacidad, pero los de programas tenían menor almacenamiento que los de datos. José Antonio Chajón, CEO de
Viacomp, fuente inagotable de información sobre sistemas de IBM, recuerda, en cambio, que cada uno no excedía, ya formateado, los 720Kb o los 640Kb, porque eran de baja densidad. Así que dejaré abierta la cuestión por el momento.

Lo más terrible que podía pasar era que a las 3:00 horas el nefasto sistema operativo enviara el temible mensaje: Error 25 2000, porque anunciaba un vuelco de datos, DUMP, y se perdía lo que se hubiera trabajado hasta ese momento. Había que empezar de nuevo. El proceso de explosión de materiales, o Forecast, tomaba casi 8 horas para completarse, con una base de datos modesta para los estándares actuales. Recuerdo que en un momento dado del proceso, los movimientos de las agujas lectoras y grabadoras hacían un ruido armónico, que daría cualquier cosa por volver a escuchar y grabar, porque sería excelente inspiración para componer música concreta o para una Dj como Paulina Cewe.

Nunca llevé la cuenta de cuántos cigarrillos 555, Belmont, Dunhill, Marlboro, Payasos, Stuyvesant o True me fumé esperando el fin de los procesos. Ni de cuántas tazas de café, revistas Club, Omni, Oui, Psychology Today, Playboy, Time, manuales de juegos de entonces (para máquinas monederas, por supuesto) y de hardware de IBM o de otras marcas, o, para qué mentir, y de ciertas novelas rosa, mientras escuchaba las canciones de Boy George, Cindy Lauper, Devo, Dire Straits, ZZ Top y la horrenda, pero recordada hasta las visceras, We built this city, de Starship, con la cual torturaba los oídos de Erick Ortega.

Volviéndo a la máquina, para acceder al OS se presionaban dos teclas y la pantalla se dividía por medio de una simple línea de asteriscos (el único adorno de los pantallazos en esa época, por demás está decirlo), para teclear comandos o mandatos, al mejor estilo del S/34, del cual el S/23 era un periférico, si se quería. El CRT era verde fosforescente y el cursor, invento de IBM por cierto, era lentísimo, aún para los estándares de entonces. Por medio de programación los campos podían ser subrayados, normales, inversos, intensos o blinking fields (centelleantes), o una combinacion de todos.

¡Ah, los viejos tiempos!, pero ahora debo volver a la realidad. Para eso, como explicaba uno de los ocho tomos del manual de la máquina, para salir del programa y de estas memorias insulsas, invoco SYSTEM.

Foto: Anuncio o folleto del S/23 de IBM, hacia 1981, cortesía de Big Blue.

Saturday, December 03, 2005

Súplica

Estremece mi alma
Desnuda tu cuerpo
Ofréceme tu perfume
Devélame tu rostro
Déjame tocar tu cabello,
Diosa nocturna
Déjame trascender tu piel,
Diosa Blanca
Iníciame en el misterio de tu sexo
Diosa de diosas
Déjame recorrer tus Campos Eliseos
Sus eminencias trascendentes
Sus exaltados abismos
Déjame beber tu néctar
Llévame al éxtasis
Llévame al íntasis
Así seremos uno
Seremos como dioses
Seremos perfectos, gozosos, exultantes, sublimes
La envidia de Adán
La envidia de Eva
Por los siglos de los siglos
Y por más siglos aún.

Foto: Biomechanoid, por H.R. Giger, 180 cm, aluminio, tomada sin permiso de su sitio web.

Wednesday, November 23, 2005

El Instante








Estrella solitaria
Quietud en el horizonte
Tu ascenso puro
Tu fugaz, radiante instante
Son Estrella Polar
Destello fugaz
Intensa Luz
En mi noche infinita.

A Isabel...
Fotos,
Volcán Sif Mons, en 3D, NASA.
Superimposición de tomas de la sondas, Magallanes, EEUU, y veneras 13 y 14, URSS.
"Isa", 2004.