Wednesday, March 14, 2007

¡Este cuerpo es mío!

¡Qué país más machista!, lo exclamo sin asombro. Como todos sabemos, en una cultura así y moderna a medias, como la nuestra, el cuerpo femenino todavía es un bien preciado, propiedad del hombre, quien puede traficarlo, explotarlo, abusarlo, ignorarlo y manipularlo invocando la fuerza, la costumbre o hasta a la religión (por supuesto, si curas y pastores son sus ideólogos más conservadores. Furibundos defensores del machismo a ultranza).

Por tanto, sobre el cuerpo femenino están centradas las miradas fundamentalistas, las salaces, las económicas y algunas con aun peores intenciones. Desde niña, una mujer aprende, ya sea por culturización primaria o por secundaria, cuánto vale tener un buen cuerpo. Debido a nuestra herencia judeo-cristiana, a la vez que valioso, este bien también es maligno, porque tienta y, por tanto, debe estar cubierto.

Como contestación a tal sarta de imbecilidades me pareció interesante el desplante de varias mujeres quienes, durante un breve lapso, se despojaron de su ropa para declarar que sobre su cuerpo ellas deben ser las únicas dueñas. Las consecuencias más o menos inmediatas me llaman la atención.


No quiero debatir acerca de la originalidad de la idea, trillada en otras partes y común desde los tiempos cuando estuvo de moda el streaking. Más bien, prefiero preguntarme por qué pareció un acto ofensivo, en especial a los hombres. Muchas mujeres comentaron que denigra su imagen o que ellas jamás lo harían; pero para los machos fue casi una declaración de guerra (según una microencuesta que realicé, preguntando).

Algunos hombres se reían de ellas porque no exhibieron un buen cuerpo. Otros, las maldecían e invocaban a las buenas costumbres y, por lo menos uno, las increpaba a distancia porque dieron un mal ejemplo (¿para quién?, le pregunté, "para nuestras mujeres", respondió).

A nivel macro y en general, los medios las ignoraron. Hasta donde pude monitorear sólo elPeriódico y Latitud, por TV, publicaron una nota inmediata. Prensa Libre lo hizo, con foto, en su edición dominical, siguiente del Día Internacional de la Mujer, contexto en el cual tuvo lugar la exhibición. Al buscar en sitios de noticias internacionales no se las menciona y a pesar de que Nuestro Diario hubiese parecido el medio adecuado para el caso, tampoco lo publicó.

Sin embargo, el fondo del desplante tiene raigambre histórica, porque es una forma contracultural de afirmar algo inconcebible para los machistas: que la mujer pueda disponer sobre sí lo que le venga en gana, desde empelotarse hasta abortar; desde maquillarse hasta raparse; desde amar a otra mujer hasta querer ser madre soltera.

Otra cuestionante mía giró alrededor de un hipotético grupo de guapas modelos, desnudas también, protestando en pro de la Ecología o contra el abuso infantil. En ese caso mis encuestados se mostraron anuentes, sin objeciones, y casi siempre respondieron entusiastas, con una sonrisa pícara, antes de terminar de plantearles la pregunta.

"Las mujeres sacamos tarjeta roja", decía la pancarta de una manifestante vestida como árbitro de fut. Otra contestación llamativa porque se valía de un recurso de la contracultura: utilizar contra el sistema sus propios estereotipos. Tampoco tuvo mayor eco, pero eso sí, la fotografiaron con bastante frecuencia ya que llamaba la atención, según un fotógrafo, "porque tenía una pantalonetía muy atractiva". Lástima, por ver a la prenda no apreció el mensaje o, más bien, creo, prefirió ignorarlo.
Foto: Jorge Morales.

Saturday, March 10, 2007

Doña Yma Sumac:

Disfruten

Los discos de Yma Sumac han estado en mi vida de mi más tierna infancia y su recuerdo volvió cuando los franceses lanzaron una selección de sus interpretaciones. Hoy, ya en CD, es común en Amazon, eBay y otros vendedores virtuales. También afiches, fotos, autógrafos, en fin, las cosas asociadas a celebridades. Sin embargo pocos, fuera del círculo de conocedores de la música sudamericana, saben de su trayectoria. Es más, muchos adultos ya no la recuerdan o piensan que partió hace tiempo. Pero aquí está en un homenaje rendido por Perú el año pasado.

Tuesday, March 06, 2007

Tres consideraciones sobre Cazadores de Amores

“Un artista es una criatura manejada por demonios. No sabe por qué lo eligieron y casi siempre está demasiado ocupado para averiguarlo”.
William Faulkner


I Inferno
Plutón en 26° Libra
Según las teorías del psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, muy dentro de nosotros yacen, casi siempre dormidos, esos bloques fundamentales de la mitología humana: los arquetipos. El escultor Sebastián Barrientos es un extraño pescador de ideas quien lanza sus anzuelos en aguas profundas, turbias y procelosas sin saber cuán terribles serán las presas que extraiga de sus abismales nichos. Una vez en sus manos, tales criaturas, hasta entonces virtuales, cobran forma en el mundo físico realizadas, ni con el brutal golpe del martillo, ni con la dureza del escoplo, sino con la minuciosa destreza con la que un patólogo describiría los peores padecimientos humanos. Cada tríptico y políptico trasciende a sus propios límites físicos, como sucede en Diabolo, para multiplicarse en forma polidimensional porque, gracias a su riqueza simbólica, al cambiar el ángulo de incidencia de la luz o el punto de vista, también se altera el concepto que nos deja cada una de las figuras. Así, las convierte en legión, una arrolladora legión de ideas cuyos reflejos fractales apelan a esas profundidades del inconsciente colectivo que las transforma en símbolos de las oscuridades de cada espectador. Las texturas brutalistas, los colores que apelan a la Madre Tierra y los temas, basados en una narrativa inventada por él, que se desarrolla según la entendamos cada uno de nosotros, sugieren conflictos, maledicencias y lamentaciones que alcanzan hasta a los ángeles caídos. De línea simple, pero de factura maestra, cada conjunto recuerda nuestras mutilaciones, carencias, fracturas y disfunciones y nos lleva a ese lugar en donde se sufre de frío, no hay luz y se escuchan lamentaciones y crujir de dientes.


II Purgatorio
Júpiter en 9° Escorpión
Sobre el ala de una de las figuras, en el conjunto Los Hacedores de Rosas, se multiplican éstas flores que han simbolizado en Occidente exaltados estados de conciencia y han servido como recordatorios del triunfo de la trascendencia sobre cualquier abismo oscuro, para cruzar lo que Aldous Huxley llamó “las puertas de la percepción”. Sebastián impone a sus conjuntos escultóricos un ritmo estable que busca al antiguo número Φ, el número de oro. Placenteras a la vista, las obras poseen una armonía exaltada y una composición natural, nunca forzada, que lleva a sentirlas como parte normal del entorno en donde están y que obligan al espectador a formar parte de ellas y si éste no se cuida, lo devorarán. Por su tamaño y volumen son para grandes espacios, para ser sentidas como propias o demasiado ajenas, sin límites ni de tiempo ni de espacio. En este estadio agitan a la conciencia como lo hacen algunas obras de maestros consagrados. Y sin embargo, guardan consigo el encanto de una propuesta prístina, nueva, aún no contaminada por la autorreferencia, el aburrimiento o la repetición incesante que recordaría a una muela de molino. Asistimos al surgimiento de un creador audaz, cuyas raíces se hunden en una tradición familiar, pero que cosecha frutos singulares como si de un salto cuántico se tratara.

III Paradiso
Mercurio en 16° Acuario
Móviles hacia arriba y abajo, de izquierda a derecha, hacia adelante y atrás, estas esculturas son un hermoso ejercicio tridimensional convertido en una danza que explora las ilimitadas posibilidades del espacio, para que lo defina la mano del artista. Procedentes de las más profundas cavilaciones de la era moderna, ricas herederas del cómic, la escultura tradicional y el diseño experimental, así como de la iconografía clásica (algunas recuerdan a viejos dioses greco-romanos), siguen de cerca los intereses musicales de su escultor y proceden de un plano bidimensional, creado por los excelentes bocetos del artista, pero, sobre todo, de su pasión visceral y entrega por realizarlas. Preciosistas pero brutales en sus detalles, a veces erizan la piel y a veces contaminan al corazón con la alegría que producen los encuentros fortuitos con personas, accidentes geográficos, especies o incluso, con otros objetos agradables. Pero estas obras de arte, a pesar de ser también objetos, poseen tal fuerza inmanente como para permitirnos fantasear que vamos a dialogar con ellas. Tal extremo sólo es posible, por supuesto, si tenemos un tanto de músico, poeta y loco o si, como Sebastián, sabemos penetrar en la materia, más allá de lo evidente, hasta llegar a su esencia trascendental, esa que hizo creer a los alquimistas de antaño que todo, desde el firmamento hasta el último cascajo, está dotado de vida propia.
La muestra Los Cazadores de Amores, de Sebastián Barrientos, estará en exhibición en el Museo Nacional de Arte Moderno desde el jueves 8 hasta el sábado 31 de marzo. No se la pierdan.
Texto tomado, con ediciones, del catálogo de la exposición © León Aguilera Radford, 2007.
Fotos de Mauricio Acevedo, cortesía de la Fundación G&T Continental.
Loas cálculos de la carta astrológica de Sebastián son de este sitio Web.

Friday, March 02, 2007

Ghost Rider, un experimento lamentable

Algo debe tener este personaje de Marvel, creado por los escritores Roy Thomas y Gary Friedrich, y por el artista Mike Ploog (Marvel Spotlight, volumen 1, #5, agosto de 1972), porque tanto Johnny Depp como Jon Voight quisieron el papel titular. Pero el entusiasmo de Nicolas Cage (quien hasta tiene un tatuaje de él) y su apoyo económico, lo convirtieron en el flamante esqueleto de profunda raigambre oscura.

Johnny Blaze (Cage, de viejo; Matt Long, de joven) salva a su padre (Brett Cullen) de las garras del cáncer por medio de un pacto firmado con Mefistófeles (Peter Fonda) quien, haciendo honor a su naturaleza, lo engaña. En efecto, lo sana pero lo mata de inmediato en un acto circense de acrobacias en motocicleta (el medio de vida de la familia), y Johnny queda condenado a convertirse en un cazafortunas quien, como hicieron sus colegas del Viejo Oeste con los prófugos de la Justicia, debe buscar a los fugados del Averno para devolverlos a su castigo.

Aparece Blackheart (Wes Bentley), hijo de Mefistófeles, venido a la Tierra con tres compañeros: Gressil (Laurence Breuls), Wallow (Daniel Frederiksen) y Abigor (Mathew Wilkinson). Los tres, demonios de quinta categoría disfrazados, cada uno, con un elemento clásico de la Alquimia: Aire, Tierra y Agua (el Fuego quedó reservado para su amo). Por supuesto, Mefistófeles cobra en ese momento el pacto y ordena a Blaze atrapar a los rebeldes para evitar que conquisten al mundo.

Blaze se lanza a cumplir con su misión pero se topa con un escollo, y es que reaparece su amor de adolescente, la periodista Roxanne Simpson (Eva Mendes, de adulta, y Raquel Alessi, cuando chica). La cinta se asegura de presentar a la hispana como a una criatura de belleza exuberante y salvaje, irresistible incluso para un semidemonio como Blaze. No debería mencionarlo, pero el amor es la señal esperada por el huesudo para concluir su búsqueda místico-teológica, motivada porque quiere saber si existe una segunda oportunidad para un condenado.

Como es necesario que Blaze encuentre un guía, sucede un encuentro con el Ghost Rider anterior, un vaquero creado por los mismos escritores para Marvel en los años 60: Hamilton Slade (Sam Elliott), quien en el cómic no tenía poderes sobrenaturales, pero en la cinta sí.

El director Mark Steven Johnson (Elektra, Daredevil) dejó su típica impronta, como en sus anteriores direcciones: las escenas, efectos especiales y secuencias de acción son de calidad, pero no convincentes. El argumento, debido a su pluma, es lineal, carece de fondo, los personajes son planos y predecibles y las incursiones filosófico-teológicas, elementales. Encima, algunos efectos especiales no llegan a la altura esperada en estos tiempos (por ejemplo, las centellas que acompañan a la llegada de Blackheart) y la edición, con franqueza, parece la de un novato. Incluso el diseño de la motocicleta del Rider es una risible piratería del trabajo de H.R. Giger. Aunque la moto de Johnny sea una réplica exacta de la montada por Peter Fonda en Easy Rider y la escopeta palanquera calibre 12, una Winchester original modelo 1887, la hubiese usado un vaquero como Slade, otros props no son tan convincentes. Sin embargo, no será malo verla. En el cine, a diferencia de en DVD, es menos peor tal vez porque el sonido en ocho canales ayuda a enmascarar algunos de los errores.

A propósito. Johnson, para felicitar al sonidista Don Davis por su trabajo, afirmó que la voz del Ghost Rider atronaría en las salas de proyección. Bueno, tal vez, pero a pesar de que éste utilizó la voz de Cage filtrada a través de gruñidos animales reproducidos a la inversa, más el golpeteo de las mondas mandíbulas, no me pareció en especial aterradora. Más efectiva, tal vez, podría haber sido la Mirada de Penitencia, "una de las armas más poderosas del Ghost Rider", según explica Slade. Pero no fue explotada a su máximo ni por el director ni por los especialistas de efectos especiales, quienes lograron ahogarla en un mar de fuego.

Las actuaciones son pobres, en especial la de Cage. Mendes, por su parte, sólo es ella misma pero con eso le basta para incitar las fantasías de cualquier auditorio adolescente. Peter Fonda presenta a un diablo exigente, afectado y falto de imaginación; ahora, ese es su personaje, no él.

Por el estilo, el soundtrack enfatiza con marcador iluminado. Si la música, como dice Roger Ebert, sirve en una película para destacar, disminuir, remarcar o incluso anticipar, es por lo menos poco creativo utilizar canciones viejas, trilladas y "de cajón" para esclarecer lo que ya es evidente en la pantalla.

Según James Berardinelli esta película es un bodrio mundano. Lástima, tiene razón. Pero no pierdo la esperanza, tal vez siga una segunda parte, tal vez escojan a un mejor director y tal vez le salven el honor al personaje. Ha sucedido antes, tal vez suceda otra vez.
Fotos: cortesía de Sony Pictures.

Monday, February 26, 2007

Tiësto en Guatemala

Dos horas tarde, tal vez más, arribó Tijs Verwest (Tiësto) al salón del hotel Tikal Futura a donde su gente de PR convocó a la conferencia de Prensa previa a su performance en ese mismo lugar.

Esta es la segunda vez que el Dj holandés viene al país. A juzgar por la cantidad de garabatos que hice en la hoja en blanco sobre la cual escribí el borrador de estas impresiones, la espera fue muy larga. Los organizadores, por cortesía, ofrecieron una buena cantidad de Brahvas y boquitas a la veintena de periodistas presentes, pero como todo el mundo sabe las segundas aburren y las primeras no son aconsejables para un día entre semana. De todos modos, la pasamos lo mejor posible, aunque al final el ambiente empezaba a caldear.

El hombre se presentó por fin cual fresca lechuga y concedió una menos que mediocre entrevista, aderezada por algunas preguntas de bajo IQ y de comentarios un poco menos que mamones. Por mi parte, según entiendo, la tardanza dejó a mi cerebro en relentí. Por tanto me abstuve de cuestionar.


Por cierto, una chica se acercó a mí para contarme, medio en confianza, medio para denunciar, que Tiësto a pesar de haber nacido en Argentina y hablar español sólo concede entrevistas en inglés. Por fortuna no se me ocurrió tocar semejante tema con él porque fue un chismajo surgido de tales esperas, capaces de agriar hasta al más entusiasta de los fans.

Luego, también por fin, asistimos al concierto. A quienes teníamos invitación se nos indicó devolverla. En su lugar, afirmaron que bastaría con presentar el carné de acreditación. Nos condujeron en fila india acompañados por un personero. Una vez dentro, éste nos dijo "hasta aquí llego con ustedes". Estábamos frente a un guardia en un pasadizo que llevaba a un lugar cercano al escenario.

El señor agente, de inmediato nos impidió el paso, ¿por qué? "Pregúntele a Vargas, amigo mío" hubiese respondido mi abuelo. A pesar de que uno de los meros meros, un hombre alto, pelón y armado con una laptop le indicó al individuo que nos abriera el paso, mantuvo su restricción hasta que algún otro miembro del staff negoció dejar pasar sólo a los cámaras, pero lo hicimos todos. Me sentí como pidiendo cola a pesar del inútil carné.
El lugar reventaba de gente. El entusiasmo se contagiaba y olvidé por un momento dónde estábamos. Nos arrinconaron a una esquina, al lado del escenario, cierto, pero poco adecuada para los fotógrafos porque sólo se lograrían tomas laterales. Además, nos rodeaba el público y sobre el escenario estaban: una chica (que podría haber sido edecán o animadora) y un señor de pelo blanco quien filmaba, ambos interponiéndose entre los lentes y Tiësto. A gritos (inútiles en un ambiente tan ruidoso) les exigíamos dejarnos espacio abierto.

Casi veinte o treinta minutos después, más espera, subió el Dj al escenario para empezar a pinchar. Un rugido ensordecedor hizo tronar al ambiente y Tiësto, con una maestría surgida de años de experiencia ofreció un concierto de clase mundial. Del público, en su mayoría fresitas, destacaban mujeres bellísimas, algunas con ropa provocativa y otras muy desinhibidas. Unidas a la música daban un toque fabuloso al cánido que yace en mi interior.

Llegó la hora de volver. Ximena, Luis y yo salimos complacidos, como público, pero decepcionados como Prensa. Ni la gente de Hill, ni el mismo Tiësto, explicaron la tardanza, la ineficiencia y la mala organización, con la salvedad de un par de tímidas excusas, aderezadas, claro está, con preciosas sonrisas.

El concierto tuvo lugar el miércoles 7 de febrero de 2007. La conferencia de Prensa se convocó para las 20:00 horas pero tuvo lugar después de las 22:15. Para ser decente no debería quejarme sino debería haberme ido. Fotos: cortesía de Ximena Subauste.

Sunday, February 25, 2007

Dear Adriana:


No sabés cuánta alegría siento al ver que subís un peldaño más en tu desarrollo profesional. Los beneficios serán para todos, para la nena y para el hombre también. Es una señal de que has hecho las cosas bien, de que vas por buen camino y de que las fuerzas más altas del universo te dan su aprobación. Recibí un abrazo fuerte y seguí adelante, mirá en el video, todavía faltan muchos más por seguir subiendo. Te dedico la canción y el video, de corazón, por lo que significan en términos de motivación, no por lo hombres que salen allí (son como el Mono, vos comprendés...).

¡Hasta la victoria siempre!

Video: Go West, un cover de los Pet Shop Boys (1993), de una canción original de los Village People (1979), filmado en Moscú. Una nota exhaustiva sobre él está en la Wikipedia.

Dos motivos de orgasmo


未来ロボダルタニアス (Mirai Robo Dartanias)

Oong Bati (Fantasmagórico)

A Mirai Robo Dartanias (o Dartashii, en japonés y Daltianas, como se llamó acá) la disfruté cuando la veía en la televisión local, hace ya casi dos décadas. En cambio, Fantasmagórico, una producción de principios de los sesenta, es un recuerdo que viene como un sueño de la década de los 70, cuando la transmitían acá. Cada una, en su momento y ahora también, definió mi siempre creciente gusto por el Anime. Por supuesto nunca he conseguido un copia, ni siquiera chafa, no digamos original, de ninguna de las dos. Así que este hallazgo es como haber encontrado el tesoro oculto de un pirata, en mi caso, extraído de la memoria, para regodearme otra vez. Si alguien las tiene, me haría feliz compartiéndolas conmigo. Enjoy!

Wednesday, February 21, 2007

Alatriste

Arturo Pérez-Reverte creó a este personaje según la huella dejada por otros, como Dumas, por ejemplo. Su saga, ahora en la sexta entrega, despierta interés y tiene, como la Guerra de las Galaxias, el encanto de un relato nuevo de estilo retro. Por ser una pluma maestra vale la pena leer su recreación de la España del Siglo de Oro, cuando el imperio de Felipe II era tan extenso como para estar siempre iluminado por el Sol.

Finalmente, después de varias intentonas, una de las cuales hubiese llevado al papel titular a Antonio Banderas, quien también la hubiera dirigido en ese momento, la obra llega a la pantalla bajo la dirección de Agustín Díaz Yanes. Se trata de la producción comercial más cara del cine ibérico a la fecha, con un costo estimado en USD 28 millones. El resultado ha despertado pocas reacciones por parte de la crítica, la mayoría desencantadas pero con ciertos reconocimientos positivos. Claro, no han faltado comentarios imbéciles como, "se trata de dos horas y media de castigo...", de gente incapaz de ver los diferentes planos de una cinta, sino sólo seguirla en forma unidimensional.

La historia es simple y cuenta casi de manera biográfica la vida de Diego Alatriste y Tenorio (Viggo Mortensen), autonombrado capitán de los temibles Tercios de Flandes españoles, matarife y mercenario. A lo largo del filme se desarrollan su vida, dos romances, el inicio de la decadencia del imperio, la guerra de Flandes, la corrupción de la corte liderada por el Conde-Duque de Olivares (Javier Cámara) o el ambiente de las tabernas en donde bebían y platicaban personajes del rango de un Francisco Gómez de Quevedo y Santibáñez Villegas (Juan Echanove): Quevedo, pues. También se aprecian el peso y el temor inspirados por la Santa Inquisición, así como la situación, bastante realista, de la mujer de aquella época. En
fin, sin llegar a ser un potpurrí, resulta ser un calidoscopio hilado, a veces en forma débil, por la vida del personaje, adornada con encuentros propios del género de capa y espada. Por cierto, el duelo contra Gualterio Malatesta (Enrico Lo Verso), ofrece una de las mejores coreografías marciales del cine, por su infatigable realismo.

Una producción tan cara (en Europa, porque en Hollywood la cantidad no sería extraordinaria) siempre es el resultado de la intervención de varias manos. Aquí la estrella es Paco Femenia, director de foto. No sé, no me atrevo a especular, si quiso seguir la huella de Stanley Kubrick, cuyo Barry Lyndon fue, por sobre todo, una fiesta para la vista ilustrada a través de los pintores más importantes del siglo XVIII.


Si la película es larga, el argumento demasiado conciso (parece un intento del Reader's Digest por condensar los seis libros en un solo guión), si algunas actuaciones no están a la altura requerida y si tiene otros defectos, como aburrir a burros; todas, absolutamente todas sus imperfecciones, desaparecen gracias al impacto visual de Femenia, quien se inspira, y a veces copia, a los grandes pintores españoles de entonces, sobre todo a Diego Velásquez. Texturas, paleta de colores, composición y telones de fondo parecen salidos de sus lienzos y por momentos uno imagina cómo habría sido el cine si hubiese existido en su tiempo. Sólo tengo una queja, idiota por cierto: no era necesario congelar ciertos fotogramas para subrayar su noble génesis pictórica. Además, se debe consignar su genial uso de lentes angulares y cómo logra presentar una escena tras otra sin llegar al cansancio. Es más, dejando a un cinéfilo entendido con ganas de más.

Para concluir, se trata de un filme para ver, para deleitar al intelecto y para soñar con una era tal como la idealizaron sus mejores retratistas. Me encantaron los vestuarios, de exagerado apego a la historia, la recreación de los modales, sus mujeres (Elena Anaya, Ariadna Gil) y el esfuerzo, muy disimulado de Mortensen para hablar, sin saber la lengua, al español, así como a su actuación casi genial.

No se la pierdan, aunque, debo conceder, es más para intelectuales e intelectualoides, para nerdos y críticos de arte, que para un público ávido de colisiones, persecuciones o plenas imbecilidades.
Foto: Filasiete.

Sunday, February 18, 2007

Adios, viejo amigo

Recién, Many, supe de su partida. Ya no tendremos más la oportunidad de conversar, como lo hicimos varias veces, sobre las maravillas mecánicas dejadas atrás por la tecnología electrónica, por el abaratamiento de los equipos gracias al plástico, ni del reino de los lentes desechables y de los logros, aún no superados, de algunos fabricados hace más de treinta años en Japón y en Alemania.

Ya no contaré con su mano maestra, capaz de reparar cámaras de cine, de foto, o de reducir en un santiamén el diámetro del anillo de un filtro, para calzarlo en una montura para la cual no fue diseñado. Tampoco de su amabilidad, ni de su ingenio o de su enorme acervo musical, ni de su peculiar encanto por los equipos de sonido del high-end, una pasión compartida por pocos. Pero esos breves momentos perduran en mi memoria como recuerdos valiosos y los atesoraré hasta cuando alcance ese mismo destino inevitable, que siempre quisieramos ver distante pero, nunca se sabe, podría estar ya a la vuelta de la esquina.

Y recuerde, como consideramos alguna vez, usted sólo se nos adelantó unos cuantos segundos. Hasta la vista Many, ¿quién sabe?, tal vez volvamos a vernos.

Many Muñoz (Guatemala, 1928-2006) estuvo en contacto con la fotografía desde su niñez, ya que su padre fue el fotógrafo oficial de Jorge Ubico Castañeda. Más adelante estudió en San Francisco, California, en los talleres de Kodak, para aprender los secretos de la reparación de cámaras fotográficas. Gracias a su extraordinario talento mecánico realizaba cambios y arreglos imposibles para otros. Por ejemplo, instalaba flashes electrónicos en cámaras antiguas, cambiaba las monturas de lentes Nikon de primera generación a tipo Ai y, cuando se inspiraba, fabricaba las piezas de recambio. A su vuelta a Guatemala, en 1951, abrió su taller y se dedicó al oficio hasta su partida. Era enérgico y de una honestidad incolume: cuando no sabía o de antemano evaluaba imposible la reparación, entregaba el aparato sin más. En muchas ocasiones realizó las reparaciones frente a mí, para no hacerme volver. El mundo de la técnica perdió, sin duda, a uno de sus mejores hombres, y quienes le conocimos, a un amigo insustituible. Su partida, además, señala el fin de una era, cuando las fábricas entendían como un honor a la calidad de sus productos. Hoy, es más simple, compre una cámara Leica, Nikon o Canon de un millón de megapíxeles y un par de años después llévela al taller oficial de la casa para reparación. No le extrañe si le dicen, "tírela, ¿para qué la quiere, si ya ofrecemos una de un millón uno megapíxeles?". Hombres como Many seguirán presentes, no ya en el mainstream, pero sí en el corazón de cada coleccionista y de cada amante de la historia y la tradición de la Tecnología.

Foto: Lente 50mm, f:1.4, para Nikon F, 1959, cortesía de Photography in Malaysia, de Michael Liu.

Friday, February 16, 2007

Hadas en la España franquista

Ya pasó la Guerra Civil. El franquismo se sienta a imponer con mano férrea sus políticas y planes para engrandecer a una patria que se dedicará durante las siguientes décadas a lustrar la bota militar, ensalzar a una iglesia servil y aceptar a la represión como un necesario hecho cotidiano. Sin embargo, en la España profunda quedan algunos reductos rojos soñando con la revolución. Para combatirlos, el gobierno envía al capitán Vidal (Sergi López), un retrato sobresimplificado de los horrores del fascismo, pero efectivo como el villano de la historia. Carmen (Ariadna Gil), su esposa embarazada, llega a la provincia con Ofelia (Ivana Baquero), una niña soñadora, hija de su anterior esposo, un sastre ya fallecido.

Durante el trayecto, un mantídido sigue de cerca a Ofelia y sirve como indicio de la existencia de un mundo mágico y trascendental, oscuro pero maravilloso, surgido de un cuento de hadas y entretejido con mano maestra con la dura realidad política imperante en la zona.

En ese escenario Guillermo del Toro, director y escritor, desarrolla El Laberinto del Fauno, sin duda, su mejor propuesta hasta la fecha. Tan buena, como para verla una segunda vez e incluso una tercera. La actuación de Ivana es impresionante, con destellos de alta perfección. La de López, aunque la psicología de su personaje sea elemental (como cabría esperar del estereotipo de cualquier fascista), también merece encomio, sobre todo cuando responde a sus invitados, en una cena, "yo estoy aquí porque quiero que mi hijo nazca en una España limpia y nueva. Porque esta gente [los rojos] parte de una idea equivocada: que todos somos iguales. Pero hay una gran diferencia.... la guerra se acabó. Y ganamos nosotros. Y si para que nos enteremos todos hay que matar a esos hijos de puta, pues los matamos y ya está...".

Doug Jones, como el fauno y el monstruo sin rostro, también ofrece una actuación de altos quilates. Para los curiosos anoto que, sin saber español, debió memorizar sus parlamentos y los de Ivana, para saber cuándo responderle, con la dificultad de que el ruido de los motores de movimiento de la máscara de fauno le impedían escucharla claro.


Guillermo de Toro logra conmover con cólera y tristeza, asombro y ternura y el efecto visual de su obra perdura en la conciencia por largo tiempo. A veces, sin quererlo, me dejé envolver en la magia del mundo paralelo en donde se refugiaba Ofelia, para huir de las opresiones, sutiles y salvajes, de su mundo real. Por algo, cuando finalizó la proyección en Cannes, el público, de pie, ovacionó la cinta durante 22 minutos. Un raro homenaje de cinéfilos duros pero capaces de disfrutar una verdadera cinematografía de autor.
Fotos: Wordpress.

Saturday, February 10, 2007

Vickie Lynn Marshall; 28 de noviembre, 1967 – 8 de febrero, 2007

Anna Nicole Smith fue víctima, victimaria y encarnación de los sueños machistas de muchos. La admiré porque encontré en ella a una mujer que supo maximizar, dentro del contexto de una sociedad misógina y patriarcal de raíz anglosajona, lo único capaz de llevarla a realizar el Sueño Americano: su cuerpo. Lástima que como a Marylin y a otras como ella ese mismo as finalmente la destruyó.

Desde tiempos clásicos una mujer bella ha sido deificada, convertida en objeto y blanco de burlas groseras. En Occidente, además, no se cree ni en su inteligencia, ni en su refinamiento, ni en su capacidad para desarrollar talentos. Anna Nicole representó tales estereotipos incluso con gusto, pero siempre conservó el dejo de inocencia de alguien que realmente creyó que ese era el único modo de ser para escalar a las más altas esferas de la fama y la riqueza. Comparada con un desfalcador como Kenneth Lay, ex CEO de Enron, o de cualquiera de sus similares que se hartan de plata en Guatemala, era una santa; pero bajo la lupa de un feminismo fundamentalista, no fue nadie. Tal fue su dilema, su gloria y su miseria.

Descansa en paz, si existe el Paraíso de seguro estarás allí.
Foto: Wikipedia.

Wednesday, January 31, 2007

¡Gracias Ximena!

Gracias por ese extraño pero interesante instrumento de escritura Ximena: lo he disfrutado como ninguno antes en mi vida y te cuento que siempre he sido aficionado a plumas, bolígrafos, lápices, crayones, en fin, a todo lo que sirva para escribir a mano. iEs un regalo inolvidable!

Wednesday, January 17, 2007

Khrushchev Remembers apoya a la NASA

No se por qué la NASA insiste en utilizar direcciones web como:


Es evidente que son antimnemónicas.

Sin embargo, la encontré por casualidad. Se trata de un sitio semioficial que la Agencia utiliza para refutar a los argumentos de una documental vieja, de 2001 si no estoy mal, que denunciaba la supuesta conspiración del pueblo y gobierno de Estados Unidos para encubrir uno de los fraudes más grandes de la historia: que el viaje a la Luna fue fingido para ganar a toda costa la carrera contra el programa espacial soviético.

Los argumentos de aquella documental son risibles, si uno sabe de ciencia y conoce cómo se realizó el viaje, cuál era la tecnología de entonces (dicho sea de paso, en algunos sentidos aún no superada y en otros difícil de volver a montar porque ahora su costo sería casi imposible de financiar).

En fin, el sitio, aunque de look demasiado espartano para mi gusto, por lo menos cumple su función. Aunque, dicho sea de paso también, me supongo que sólo es de interés para curiosos como yo, quienes deseamos mantener en alto la bandera de la ciencia.

En cuanto a quienes se creen las supercherías de semejantes documentalejas, me recuerdan las sabias palabras de Aleister Crowley: "I get fairly frantic when I contemplate the idiocy of these louts".

Y en cuanto al título de este post, viene de un capítulo de Nikita Remembers, las memorias del exlíder de la Unión Soviética, Nikita Kruschev, en las cuales se pregunta, "¿cómo es posible que ahora, cuando el hombre ya llegó a la Luna, los médicos chinos tengan qué leer párrafos del Libro Rojo (el libro sagrado del Partido Comunista chino, escrito por su líder, Mao Tse-Dong) antes de operar. ¿Será que de veras se creen toda esa superchería?".

Si el viaje a la Luna hubiese sido un fraude, Nikita jamás hubiese aceptado su realidad en sus memorias. A l contrario, hubiese contado cómo la KGB habría sido cómplice de la mentira, quién sabe por cuáles aviesas intenciones.

Exleunt.
Foto: NASA.

Saturday, January 06, 2007

Bienvenidos, los espero:

Cantón Exposición
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Presentan


"et facies earum sicut facies hominum"
Exposición de fotografía de León Aguilera Radford
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Props
Ronal Carrillo
Escuela de los Niños Pintores Frida Kahlo
ekahlo@todito.com
Soundtrack
María del Rosario Vásquez
rossmary_24@hotmail.com
Textos
Claudia Navas Dangel
http://claudianavas.blogspot.com
Lusi Fernando Alejos
http://tryforonce.blogspot.com

Trifolier
Lucía Fagiani
anlufagiani@gmail.com
Marcos
Paspartou
5514-3813
Agradecimientos
A las personas que hicieron posible este proyecto y en especial a
Claudia Navas Dangel, Evelyn Blank, Karla Alejandra Kardona, Grecia Aguilera Radford, Thelma Castillo, José Alejandro Donis Vásquez,
Luis Fernando Alejos Ramíre y a Fausto Rivera Enríquez.
Dedicatoria
A mi madre, María del Rosario Radford Galicia
Andrea Guadalupe y Bryan Fernando Zetino Monjes
Luis Pedro Torrebiarte Lizzendorfer, Elen Le Foll y a don Rodolfo Ramírez Estrada
In Cara Memoria
Don Carlos Gálvez
Dr. Janusz de Muszynsky
Me. Jean Devaux
Jorge Tavico
Fuentes
The Deadly Mantis
Nathan Juran, 1957
The Wasp Woman
Roger Corman, 1960
The Fly
Kurt Neumann, 1958
David Cronenberg, 1986

The Hellstrom Chronicle
Walon Green y Ed Spiegel, 1971
Galaxy of Terror
Bruce D. Clark/ Roger Corman, 1981
Microcosmos: Le peuple de l’herbe
Claude Nuridsany y Marie Pérennou, 1996
Starship Troopers
Paul Verhoeven, 1997
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En Cantón Exposición, de 4° Norte, Guatemala, del jueves 18 de enero al sábado 3 de febrero de 2007

Sunday, December 31, 2006

Apocalypto, de Mel Gibson

" El mundo va a centrar su atención por un buen rato en la civilización maya, aunque no sé si de buena manera porque tal vez piensen (todo por Apocalypto) que los mayas fueron tan brutos como los aztecas". El arqueólogo Richard Hansen, asesor de Gibson, en una entrevista concedida a Revista Taxi.

A pesar de la copia chafa, perdió el lip sync un poco antes de la mitad del largometraje, y de la baja resolución, propia de un VCD mal transferido que hace evidente el uso de cámaras digitales (la última generación de tecnología Panavision), disfruté esta cinta de acción sistuada en una Mesoamérica infestada de anacronismos y otros errores histórico-culturales. A Gibson, de plano, le hubiera caído muy bien la asesoría de alguno de los tantos expertos en el tema, abundantes también en estas regiones o en algunas universidades de Estados Unidos, o seguir los consejos de su asesor, el arqueólogo Richard Hansen, quien dice, en un momento dado, le sugirió filmar otra película, no ésta.

Sin embargo, las actuaciones de Rudy Youngblood y de varios secundarios mexicanos, la riqueza visual, el diseño de producción, los vestuarios y el maquillaje, así como la belleza étnica de los protagonistas y la paleta de colores seleccionada, junto con una de las mejores persecusiones a pie que he visto en la pantalla, de tanto alto octanaje como para no deberle nada a cualquiera otra; además de estar hablada por competo en un idioma nativo, hacen que valga la pena verla. Me encantaron en especial dos escenas: cuando un jaguar negro ataca a uno de los perseguidores del protagonista, hasta darle muerte, y el narrador del final (Espiridión Acosta Cache), quien relata, como en tiempos antiguos se hizo en todas las culturas del mundo, una de las gestas de su gente.

Esta es según varios críticos de la Red la mejor dirección de Gibson. Estoy de acuerdo con ellos. Pero debe anotarse que sus anacronismos, por ejemplo, se construyen templos mayas cuando están por arribar las hordas españolas para someter en nombre de su rey y de la infamia del cristianismo; así como que los nativos hablen un idioma que los mayas nunca conocieron, etc., son imperdonables.

Por tanto, si usted espera una documental tipo del Discovery Channel o del NatGeo, absténgase de verla. Si usted es un ONGero fundamentalista, también absténgase. Ahora, si le gusta el cine de Gibson o es fan, de oficio tiene que verla; y si se inclina por el cine de acción, de fuerte violencia gráfica, es probable que disfrute esta película ambientada en una Mesoamérica precolombina por completo imaginaria.

Como me dijo el escritor Carlos H. Morales Cotí, autor del libro, El Heredero de Tres Mil Tunes, "es una producción de entretenimiento y como tal me gustó"· Por otra parte, aunque con debilidad, Gibson le recuerda a los gringos que la caída de los imperios empieza por dentro, citando, al principio, aquella frase famosa de Will Durant: "civilizations fail when they begin to rot from the inside (las civilizaciones caen cuando se pudren por dentro)" y porque es inevitable encontrar ciertos paralelismos con el grotesco afán de conquista de la administración Bush, actual teniente de la sempiterna política exterior de Estados Unidos, basada en el sometimiento, la muerte, el saqueo y la destrucción, como hace ahora mismo en Irak y como hicieron los españoles cuando arribaron acá.

Foto: Worst Previews.

Friday, December 15, 2006

Edipos para minutos... Pars Prima

"¡La dueña es una mujer culona, gorda, vulgar! Se llama Fulanita Menganita, sin más apellidos, y me supongo que su madre fue otra Fulanita Menganita, sin más apellidos. Y que su abuela, bisabuela y tatarabuela fueron fulanitas menganitas sin más apellidos. ¡Mire!, es una puta, como puta debe haber sido su madre, como puta debe haber sido su abuela, como puta debe haber sido su bisabuela. Y tiene una hija, ¡que no tardará mucho en ser puta también!, como putas serán, a su vez, su nieta, bisnieta y tataranieta. Como en el caso de Abraham su descendencia [será tan numerosa] como las estrellas: de esa pútrida pusa saldrán miriadas de putas que vendrán al mundo para chingar a la gente.

Un librero describe así a su vecina de local comercial, dueña de un bar metalero en donde la música se escucha a toda estridencia, para deleite de los clientes y destrucción de la paz y los oídos de mi entrevistado, quien ha soportado tal ruido durante más de un año, todos los días.
Grabado: El Gran Macho Cabrío Negro de Mendés, según Eliphas Levi, en su Dogma y Ritual de la Alta Magia (1855).

Sunday, November 26, 2006

Valentina y la Asención de María

La Generala-Mayora, retirada con honores de la Fuerza Aérea Soviética, Valentina Tereshkova (1937), vive tranquila, alejada de los medios y del aplauso público, dedicada a su trabajo como científica Senior del Comité Ejecutivo del Centro de Entrenamiento Yuri A. Gagarin, de su natal Rusia. Para muchos su nombre es desconocido, a pesar de que para 2007 habrán transcurrido 44 años desde que el 16 de junio de 1963 partiera, en la nave Vostok 6, a un vuelo orbital de 2 días 22 horas y 50 minutos que la convirtió en la primera cosmonauta, sí, cosmonauta, porque formó parte del Programa Espacial Soviético. Si bien nunca volvió al espacio, su proeza la hizo un arquetipo, un modelo a seguir, para otras mujeres de las sociedades posindustriales quienes la quisieron ver como una prueba de la capacidad femenina para formar parte del entonces llamado progreso de la ciencia.

"...por las autoridades de nuestro Señor Jesús Cristo, de los benditos apóstoles Pedro y Pablo, y por la nuestra propia, pronunciamos, declaramos y definimos como un dogma de revelación divina: que la Inmaculada Madre de Dios, la siempre Virgen María, habiendo completado el ciclo de su vida terrenal fue ascendida en cuerpo y en alma a la gloria celestial...".

Con este artículo (No. 44) de la encíclica Munificentissimus Deus, de 1950, Pío Papa XII, por cierto de infame recordación, pontificó, valga la redundancia, como dogma de fe, revelado por Dios, a la ascención de la Virgen María a los cielos, y en el siguiente advirtió, "Por tanto si alguno, Dios lo prohiba, se atreve por voluntad propia a negar o a poner en duda lo que hemos definido, sépase separado por completo de la divinidad y de la Fe Católica". Declaración interpretada por ciertos autores como una invocación de un dogma oscurantista, la Infalibilidad Papal (*).

Entonces, el psicólogo suizo Carl Gustav Jung (1875-1961), complacido, consideró que por fin la Iglesia Católica le confería a la mujer un lugar protagónico en la creación.

* Pastor Æternus, Pío Papa IX, Concilio Vaticano I, 1870. Foto: Wikipedia.

Tuesday, November 14, 2006

Claudia, te recibiste...


¡Mil, millones de felicidades!

¡Qúe alivio!, no lo vas a negar, dejar atrás esa burocracia universitaria siempre pronta a retardar tu progreso en los semestres posteriores al cierre de pensum. Las idas a la U, cuando ya no se reciben clases (y el pago de las abominables colegiaturas), las potenciales negativas de profesores pendejos, toda la vida listos a querer verte corriendo en una carrera de obstáculos, con ellos como árbitros.

Todo eso, se acabó. Diste el último paso de esta etapa en la U y el primero en la vida ha sido tuyo desde hace tanto..., como son tuyos tantos méritos. Sos la única persona que conozco a quien, cuando le contabilicen los talentos, le van a encontrar los libros cien por ciento en azul.

¡Qué alegría! Este es mi abrazo, muy virtual, pero muy real, del corazón, de toda mi alma, para tí. Como hoy, así será siempre.

Y ahora ¡A seguir volando!


Imágenes: Dos, pirateadas de National Geographic, y la otra, de Encarta.

Reflexiones en Invierno

He visto miles de películas desde mi más tierna infancia. Hoy forman parte de mi horizonte inmediato y debo agradecerle a mi madre, porque con ella fui al cine por vez primera y a su lado disfruté series de televisión como Alfred Hitchcock Presenta, Vértigo, Ajedrez Fatal, Cita con la Muerte, El Investigador Submarino, La Legión del Zorro, los shows de Boris Karloff y de Loretta Young, y no digamos, Un Paso al Más Allá, Ben Casey, Médico, Perry Mason, o la inolvidable, La Dimensión Desconocida.

Con ella ví El Monstruo de la Laguna Negra, Ben-Hur, El Día más Largo, Los Diez Mandamientos y El Rey de Reyes. Un día me regaló una cámara Canonet 8mm, la cual aún guardo en el closet de mi dormitorio.

Veo todo tipo de cine, desde el encumbrado por ceñudos (y a veces estrechos) críticos, hasta el que denosta el mismo hombre de la calle. Pero sólo disfruto el que me gusta y es curioso, en realidad, son pocas las obras que han dejado impacto en mi vida. Y lo confieso, algunas cambiaron mi rumbo para siempre. Por ejemplo, por dos clásicos de ficción dejé atrás a las Ciencias Sociales para favorecer a la Tecnología, un enamoramiento que a la fecha dura más de 25 años.

El Séptimo Arte, me dijo una vez Augusto Monterroso, forma parte de la Narrativa y, por tanto, de la Literatura. Una prueba del valor de verdad de su afirmación la encontré en Kagemusha, del gran Kurosawa Akira. Cuando gocé la cinta por primera vez, en japonés subtitulada en español, en el Cine Fox, me reveló un mundo nuevo y redescubrí partes ignotas de mí mismo, como la pasión por las Artes Marciales. Recuerdo, en la sala nos contaban como único público a mi novia, yo, y a una familia japonesa (papá, mamá y dos niños).

El diálogo a continuación fue, para los niños pequeños motivo de carcajadas acompañadas por un incesante palmoteo. Así encontré a los chistes japoneses. Chistosos para ellos, no cabe duda.

El Señor Shingen discute con sus consejeros si Kagemusha, un campesino pobre y delincuente, es adecuado para convertirse en su doble, una estrategia común en el Japón medieval para proteger a los poderosos, confundiendo al enemigo.

Shingen Takeda: Aún con el parecido, Nobukado, es tan malvado como para sentenciarlo a morir crucificado. ¿Cómo podría este ratero ser mi doble?
Kagemusha: Solo robé unas cuantas monedas. Soy un descarado. Pero tú has matado a cientos y has robado territorios enteros. ¿Quién es el malvado, tú o yo?
Shingen Takeda: Soy maligno, como crees. Soy un sinvergüenza. Exilié a mi padre y maté a mi propio hijo. Haré lo que sea para gobernar esta nación. La guerra está en todas partes. A menos que alguien la unifique y reine sobre nosotros, veremos más ríos de sangre y más montañas de muertos.
Masakage Yamagata: ¿Qué edad tiene, mi señor?, 53, según recuerdo...
Shingen Takeda: ¿Por qué?
Masakage Yamagata: ...y todavía actúa como un niño de cinco años. La gente se reúne, se dispersa, va de izquierda a derecha siguiendo sus intereses. No me sorprende. Pero a usted lo veo igual [a ellos]. Con una mente tan estrecha, no debería soñar con el liderazgo. Vuelva a sus dominios. Usted es un mono de montaña, debería estar recogiendo maníes en las montañas de Kai.
Nobukado Takeda: Sé que es difícil. Fui el doble del Señor por mucho tiempo. Era una tortura. No es fácil suprimirse para convertirse en otro. A menudo quería ser yo mismo y libre. Pero ahora creo que eso era egoísta de mi parte. La sombra de un hombre nunca podrá abandonarlo. También fui la sombra de mi hermano y ahora que lo he perdido, es como si yo no fuera nada.
Primer Consejero: Y, ¿qué pasará si no sabe montar?, todo el mundo se dará cuenta.
Segundo Consejero: Su Señoría ha estado enfermo y debe evitar la montura.
Primer Consejero: Y ¿su amante?
Segundo Consejero: Su Señoría ha estado enfermo y debe evitar la montura.
Fuente e imagen: IMDB.

Saturday, November 11, 2006

Encuentro un 31 de octubre

"Alone, a handful of primitive men...", recordaba las palabras de Madame Blavatsky mientras acariciaba el lomo, dentro del bolsillo de mi chumpa, de una edición pirata de su Doctrina Secreta. A la vez, la calzada del cementerio me parecía más ancha, lóbrega y difícil de recorrer. Volvía del entierro de un pobre ochentón solitario, quien se fue de este mundo sin deudos ni lujos. Tuvo lugar a la orillas de un barranco acompañado por una macabra sinfonía que aunaba al golpeteo de la tierra, cuando caía sobre el ataúd, el reclamo de aves carroñeras, el siseo insistente del viento, los gemidos de dos viejas desconocidas y el ruido de gruesas gotas de una llovizna de breve duración, pero intensa cuando chocaba contra orinadas láminas puestas al lado de una pared a medio levantar.

“Este tuvo suerte”, me dijo el enterrador cuando terminó, “porque hoy mismito en la noche se vuelve a levantar”.

Quise caminar para leer algunas lápidas, a pesar del cielo encapotado, el frío y la falta de gente. Tomé una vereda cualquiera y lo hice hasta que un hombre de mirada torva me distrajo. "Don, cierran la puerta a las y media y ya son las cinco". "Gracias". Apresuré el paso para volver pero una mujer vestida de negro, a la moda de los años 40, con cofia y un velo fino sobre el rostro, me detuvo. "¿Cómo estás?", me dijo. La voz estremeció hasta mis huesos, mientras fingía compostura. "¿Y tu?", respondí con cautela.

Sabía de sobra que había sido enterrada hacía más de una década, pero su olor y el calor que despedía despertaron de nuevo el apetito que sentí alguna vez por ella. Pronto olvidé el miedo ancestral que inspiran los muertos. Empecé a recorrer aquél cuerpo de palpitante lujuria. "No regresé a coger y además nunca lo hice contigo", me dijo con firmeza. "Me llaman de vuelta tu indiferencia, tu desapego y tu desgraciado olvido".

"¿A dónde se puede visitar a los muertos?", le pregunté. "En sus tumbas, en tu memoria, en muchas otras partes o, acaso, ¿me encontraste sustituta?". Esas palabras trajeron recuerdos, encerrados bajo siete sellos después de su partida. De otra manera, la locura y el caos hubieran sido los inevitables escalones para llegar a un destino seguro: la muerte.

Nos veíamos a menudo, siempre de noche para exigir lo mejor de la buena mesa, de la lectura, la música, el cine y la poesía. Compartíamos nuestras intimidades y éramos, así lo decía todo el mundo, los mejores amigos. Pero nunca me permitió tocarla y esa prohibición, que nos llevó a considerar al sexo un tabú, inflamó mis apetitos. Recuerdo aquellas tardes, imaginando su cuerpo. Mis fantasías no conocían límites, ardían como una llama encendida para iluminar sentimientos, deseos y retorcidas pulsiones. Se convirtió en única, en más que diosa y en menos que puta: me excitaban las puntas de su cabello, sus axilas, el movimiento de sus rodillas y hasta la forma como bajaba los párpados. Disfrutaba sus pies desnudos o pensaba en besar sus arcos cuando calzaba tacones escotados.

En ocasiones debía correr al baño, en el trabajo, en el cine o en mi apartamento, para desahogar aquella pasión sin esperanza. Así terminaba esos tristes ciclos de celo, seguidos por un breve, brevísimo, periodo de tumescencia psicológica y de frustración que desembocaban en ira. Ira porque todo estaba en mi cabeza y aunque tuviera erecciones de caballo, sabía que era impotente, inútil, una basura indigna de recibir siquiera una caricia que ella reservaba para muchos otros.

"¿Por qué nunca me dijiste nada, por qué fuiste tan hipócrita y tan complaciente conmigo?" Su pregunta interrumpió mis recuerdos y al ansia que venía en camino. De golpe sentí otra vez cómo la vida jugaba conmigo. Ahora, mostrándola tan deseable como siempre, tal vez incluso por fin dispuesta, pero cuando ya estaba muerta. "Sí", me dije, "esa es la intención, abofetearme la imposibilidad sin ningún miramiento". "¡Maldita vida, hija de puta!", exclamé. Me vio sin mover un músculo, se puso el índice en los labios, dio la vuelta y se fue. "¡Ojala sea para siempre!", me dije en voz alta, con intención de ofenderla y provocarla, pero ya se había ido.

Sentí más fuerte el frío y recordé, "a las y media". Apresuré la salida. La puerta principal ya estaba cerrada pero una de las pequeñas laterales no. Salí. Estuve de pie al lado de un puesto de flores, sin saber a dónde ir. Cuando mi cerebro empezaba a desconectarse y una sensación de abandono se apoderaba de mí, alguien, en el puesto o en otro lado, subió el volumen de un equipo para escuchar a máxima estridencia The Justice of Roma. La voz del cantante de Rosae Crucis entró a mi conciencia como un escalofrío del más allá. Volví, como lo hizo ella, sin saber si yo también estaba muerto, si morí con ella, o si sólo soy un zombi, un cadáver viviente que se alimenta de sus propias fantasías.

Ya había oscurecido. Empecé a caminar para mitigar el frío.

Foto: Vereda en Mixco Viejo, detalle, 2004.

Saturday, November 04, 2006

Las luces y sombras de la Bestia 666

“...Your lifestyle to me seemed so tragic,
With the thrill of it all.
You fooled all the people with magic;
(Yeah) You waited on Satan's call.
I wanna know what you meant...”.

Ozzy Osbourne, Mr. Crowley, Blizzard of Ozz, 1979.

Ángel para unos, demonio para otros, Edward AlexanderAleisterCrowley (1875-1947) surgió de las entrañas de la pudibunda Inglaterra Victoriana. Su vida y su obra lo han identificado con las más profundas oscuridades pero, ni fue satanista (como sugiere Ozzy en su tema), ni fue criminal; en cambio, fue un revolucionario del sexo, pionero de la exploración de los cambios de conciencia, infatigable crítico de la cultura, excelente poeta, dramaturgo y escritor; mujeriego irredento y sobre todo, un consumado mago de la Tradición Occidental.

El hilo conductor de la vasta obra crowleyana es el combate frontal a la hipocresía, la falsedad social y la corrosión de la conformidad legadas al siglo XX por los cien años precedentes. No por nada su obra cristalizó en movimientos como el Hippie, de los años 60, cuyos gurús encontraron en ella a su más inspirada maestra.

Llamado por la Prensa sensacionalista de su tiempo, “el hombre más malo del mundo”, Edward Alexander Crowley fue pintor, tarotista, experto cabalista, escritor y poeta prolífico, escalador de alta montaña, ajedrecista y descendiente de la rica tradición occidental que transmitieron maestros de la talla del Conde de Saint Germain, Papus y Eliphas Levy. De éste último, se creía su siguiente encarnación.

Se decía Masón (en esa Orden aún se debate la legitimidad de sus grados), fue Rosacruz, miembro de la Ordo Templi Orientis (OTO) y de muchas otras organizaciones secretas además de fundador de la Argenteum Astrum (A...A...) y de ThELEMA, su legado a la posteridad. La de más acendro para él fue sin duda la Secret Order of The Golden Dawn, liderada por Samuel Liddell MacGregor Mathers, a quien más tarde traicionaría en busca de una iluminación propia. Luego, la Bestia 666, como se autonombró, porque así lo apodaba su madre cuando pequeño, entró en contacto con la OTO de Theodor Reuss, cuya versión del Tantrismo Occidental cambió para introducir un grado iniciático homosexual.

Su liberal uso de drogas, que iba desde el ajenjo hasta la heroína (su favorita), la cocaína, el hashish y el láudano (que calmaba sus ataques de asma) lo ayudó en su búsqueda de un estado de conciencia superior. Se dice, aunque no esté confirmado, que él dirigió el encuentro de Aldous Huxley con la mescalina, que derivaría en la publicación de Las puertas de la percepción. También se rumora que le aconsejó a Churchill hacer la V, de la victoria, con los dedos, porque es un poderoso mudra.

Su sexualidad era insaciable y por lo menos uno de sus biógrafos, John Symmonds, está convencido de que el gran mago era homosexual. Practicaba una variante de la magia sexual que enseña la irrestricta disolución de toda atadura, inhibición, temor o tabú, derivada de su lema, “Do What Thou Wilt Shall Be the Whole of the Law: Love Is the Law, Love Under Will”. También decía que el orgasmo debe aprovecharse para invocar y hacer deseos realidad, porque entonces se entra en contacto con la mente de Dios (The Godhead).

A su sistema le denominó Magick. Está basado en principios liberales, la preeminencia de la voluntad y en el Libro de la Ley, texto que la potencia extracorporea Aiwass le dictó en el Cairo a Rose, entonces su esposa. Según él, la historia se divide en tres períodos: los eones de Isis (madre), de Osiris (padre) y el de Horus (hijo), iniciado cuando publicó su libro, o la era de la juventud y el fin de las ataduras que impiden a la humanidad su total iluminación.

Fue expulsado de Francia y de la Italia fascista y volvió, luego de muchos años de autoexilio, a Inglaterra, de donde había salido señalado como traidor por apoyar a los alemanes durante la Primera Guerra Mundial. A pesar de sus denostados logros literarios (parece que las academias no lo entenderán nunca), en la memoria popular su lado oscuro ha permanecido vivo y ha inspirado al cine (Kenneth Anger), la literatura (Stephen King, Clive Barker) y a músicos como Ozzy Osbourne (quien tampoco logró entenderlo). Ni siquiera pudo uno de sus astrólogos, quien, al estudiar su horóscopo, exclamó, “díganme cuál es el misterio de este hombre”.

No es de extrañar que causara escándalo: intentó devolver a la vida a un esqueleto, defecaba en las alfombras de sus amigos y pretendía convencerlos de que sus deposiciones eran sagradas. En Cefalú, Sicilia, indujo a un macho cabrío a copular con una de sus sacerdotisas, para decapitarlo cuando calculó que alcanzaba el orgasmo. Se presentaba disfrazado como derviche, empapado en ron y fumando hashish; como el dios chino de la prosperidad, Fo Hi; como un respetable maestro masón o como Osiris cuando resucitó. Se dice que sus últimas palabras fueron, “estoy perplejo”. Dejó este mundo en la quiebra, adicto irrecuperable de la heroína, con el cuerpo consumido por los excesos pero con la mente lúcida y convencido de que había alcanzado el grado iniciático más alto: convertirse en Dios.

Hoy, sus seguidores se multiplican. Thelema posee cada vez más adeptos y sus libros, aún los más raros, encuentran nuevos editores. Su influjo se siente en la pintura, la literatura y el ocultismo. Incluso, en los hijos bastardos de la Tradición Occidental, como la New Age, la Magia del Caos y la Dianética.
Este texto fue encontrado ofensivo para su publicación en un medio de comunicación masiva.
Fotos: Lashtal. Ilustración: Crowley, según el maestro suizo H.R. Giger.