Friday, February 17, 2012

La violinista viajera


Foto: Paul Devaux, 2012.
Rosario Vásquez tiene dos cosas en común con el Flautista de Hamelyn: viaja y con su música deleita a cualquiera que la escuche pero, a diferencia del mítico personaje, toca violín, uno antiguo de sonido hermoso y robusto, y no lo hace para llevarse niños o roedores, sino para aprender y encantar multitudes.
 
Rosario, integrante de la Orquesta Sinfónica Nacional -OSN- y del Cuarteto Asturias, es joven pero su técnica ya refinada le permite interpretar un amplio repertorio que va desde clásico a moderno y popular, como temas de películas por ejemplo (le gusta el tema de Piratas del Caribe).  Eso denota que está lejos del estereotipo de una instrumentista académica.  Sí lo es, pero conjugada con una chica chapina, de gustos modernos y amplio espectro de intereses.  Por eso su charla resulta interesante y versátil que como su estilo interpretativo tiene toques intuitivos y desenvueltos.

¿Estuviste en Brasil?
Del 20 de enero al 5 de febrero del año pasado (2011) estuve en Brasil.  Audicioné y fui seleccionada para integrar una orquesta de músicos jóvenes.  Como parte de la actividad, realizamos una gira regional en América del Sur.

¿Tuviste algún escollo?
No, pero sí un tropiezo porque una exportadora que me patrocinaría me quedó terriblemente mal a última hora.  Dos días antes me notificaron que ya no seguirían con el patrocinio.  Así que moví cielo y tierra hasta conseguir los casi USD $2,000 para cubrir el costo del pasaje.  ¡Mucho dinero!

¿Y cómo fue la experiencia allá?
Fue extraordinaria: los maestros era de nivel muy superior.  Por ejemplo, entre ellos estaba el concertino de la Filarmónica de Berlín, Simone Bernardini, que es muy bueno: nos dio clases y participamos con él en conciertos.  Es una forma de trabajar muy diferente a la que estamos acostumbrados, ya que estábamos en un grupo muy grande en donde todos dependíamos de todos.

¿En cuáles grupos estuviste?
Había diferentes niveles.  Me tocó con el de profesionales dos veces, lo cual me permitió tocar con los maestros que nos daban clases. Fue una experiencia absolutamente increíble porque estaba rodeada de personas famosas.

¿Cuántos llegaron en total?
Fuimos 350 músicos de toda América Latina y como 30 profesores.  La audición a nivel hemisférico fue como de 600 aplicaciones.  Aquí en Guatemala audicionamos cinco.  De Centroamérica llegamos Guatemala, Honduras y Costa Rica.  Además se debe tomar en cuenta que los gastos son fuertes, porque uno paga transporte interno, pasajes de avión y alimentación.

¿Qué te dejó la experiencia?
Para mí fue muy importante, te diré por qué como música el simple hecho de estar con maestros de la talla de Simone Bernardini es algo que, normalmente, consideraría imposible.  Sin estos festivales tendría que costearme un viaje a Italia o a otros países, solo para escucharlo.  En cambio, de este modo, tuve la oportunidad de compartir como miembro de una orquesta y a nivel personal, porque también se impartieron clases individuales.  Aparte de que te apoyan, te consiguen becas y te vuelven a invitar a más festivales.

Ví una foto tuya con Claudio Abbado
Sí, pero eso fue en otro viaje, a Venezuela, a donde fui con el clarinetista Bershue Reyes.  Tocamos la Quinta Sinfonía de Malher y una obra de Debussy.  También fuimos 350 músicos en esa ocasión.

¿Ese fue tu segundo viaje fuera de Guatemala?
No,  Es como el doceavo, por ahí, ¡en realidad he viajado bastante!

¿A dónde has ido?
A toda Centroamérica, siempre tocando, a Puerto Rico, Venezuela, Uruguay, México y a Brasil.

¿Cuál fue el detonante que te llevó a la música?
Creo que mi papá y mi hermano.  Mi padre es músico, canta y toca piano, y mi hermano, corno francés, ya llevaba cierto tiempo estudiando música.

¿Cuáles han sido tus estudios?
Cerré una licenciatura en música con especialización en violín en la Galileo y tengo un posgrado en música de cámara en la misma Universidad.  Ya llevo más del 50 por ciento en otra licenciatura en música en la Del Valle.

A futuro, ¿cuáles planes tienes?
Espero continuar mis estudios en otros países.  Estoy aplicando en Argentina para completar ya sea un profesorado o un posgrado.

¿Te gusta el clásico?
Sí, pero he experimentado con todos.  Hay muchos intérpretes que son sólo clásicos, pero yo prefiero se más versátil.  En el clásico el periodo romántico es el que más me gusta.

Por ahí me chismeaba un tu viejo profesor que también te gusta el Metal
¿El rock y todo eso?  Sí, me fascina (ríe con ganas): ¡tengo que admitirlo!  Incluso he trabajado mucho con Alux [Naual], con Viernes Verde, con Carlos Ribera, estuve de gira con él, he grabado para Napoleón Reboleto.  He tocado de todo, incluso mariachi, que es bien difícil he de decir.  Estuve con los Toby y una vez con el Buky.

¿Aparte de violín, tocas algún otro instrumento?
Piano y marimba, pero me falta aprender mucho.

¿Desde cuándo estás con la OSN?
Este es mi octavo año con la Orquesta.  Seis años estuve por contrato y desde el pasado tengo plaza permanente.  Además estuve el Consejo Consultivo y fui la Coordinadora de Relaciones Públicas.

Foto por Paul devaux, 2012.
¿Qué consejo le darías a una niña si quisiera dedicarse a la música?
Que si le gusta, que no abandone su sueño.  La música es como la medicina: necesitas muchos años para llegar a hacer algo que valga la pena y ser bueno.

Wednesday, February 01, 2012

Héctor Gaytán Alfaro 1939 - 2012

Foto: Palabreando en Bicicleta.
Héctor Gaytán representa para mi a un pilar fundamental para la supervivencia de la cultura popular, y por ende de la identidad de un conglomerado social: al narrador. Lo que hacía era contar las historias tradicionales de Guatemala, sin agregarles comentarios. Así rezaba su estribillo: "Como me lo contaron te lo cuento...".

Aparte, su poderosa voz y su magistral manejo de las pausas hacía casi imposible dejar de escucharlo. Se va el hombre pero nos queda su legado, más de 23 libros, aparte de filmaciones, grabaciones de sus programas de radio y columnas. Tras él siempre estará ese riquísimo bagaje cultural que lo inspiró. Muchas de sus historias las escuché cuando niño de fuentes tan diversas como mis abuelos, las empledas de casa, las viejitas del barrio, mis tíos o de gente mayor. Entonces todavía mantenía cierta vigencia el pensamiento mágico en la cultura chapina. Conforme se urbanizó y se adentró en el siglo XX perdió fuerza y se fue convirtiendo en un mosaico lejano, cada vez más descolorido. Pero, gracias a don Héctor, ese color ha ido volviendo y por sus libros, para quedarse.

Un momento, según entiendo ese pensamiento mágico sigue presente porque tengo testimonios de quienes dicen haber escuchado a la Llorona en alguna calle de Los Ángeles, California; o de haber visto al Sombrerón en Florida. No faltará quien se ria, ni quien se sienta hasta ofendido por tales testimonios. Realmente, carece de importancia si son o no comprobables. Lo comprobable aca es que todos somos vectores de nuestra cultura. Para bien o para mal, a donde vamos la llevamos conciente o inconcientemente. El gran mérito de don Héctor fue haberlo hecho con entusiasmo, como si de un deber se hubiese tratado, y como un gran valor agregado lo hacía con donaire y con la habilidad de hacernos sentir una de las más primordiales fuentes que motivan al arte y a la ciencia: el asombro.

Hasta pronto gran narrador, espero que esté ahora entreteniendo a las altas esferas con sus historias.

Monday, January 16, 2012

Un ajedrez a la chapina

Imagen: Ilustración de Tenniel para Through The Looking Glass, en Victorian Web.
Recién repasaba una vieja edición de la venerable y obsoleta Encyclopaedia Britannica. Me complacieron de nuevo las imágenes del artículo Chess. En una, se ve a peones de un juego soviético, representados como obreros con cadenas rotas, portando la hoz y el martillo, listos para avanzar contra un rey capitalista, vestido como La Muerte.

Me pregunto cómo sería su émulo chapín del siglo XX y se me ocurre que las blancas tendrían como rey y dama a la pareja Arbenz-Villanova, por alfil a Monseñor Gerardi y como el caballo es un Pegaso sin alas, lo sustituiría por un poeta, Otto René Castillo, digamos. El papel de roque, guarda de extremos, le tocaría a un Juan José Arévalo, digamos también. Se trata solo de propuestas, porque Atanasio Tzul no debería quedar fuera. Ya veré después cómo lo amartillo en el esquema.


Las negras son más fáciles. Cara-de-Hacha sería el obvio rey, aunque estereotipado he de reconocer. Su dama podría ser doña María Julia Quiñónez Ydígoras, más conocida como La Maciste, y su alfil, sin más rodeos, tendría el honor de representar a don cuento Rosell y Arellano. El caballo negro, tan asociado a la hechicería, cabría en un Carlos Manuel Pellecer, o en un Pellecer Faena, porque se cambiaron de bando. Para torre negra vendría bien Mario Sandoval Alarcón.

Como peones blancos tendría al Big Doll (El Muñecón), al personaje que está sobre el dintel de la UP o al hombre del mecapal que adorna también a la misma institución. Y para los negros, para más estereotipo, a soldados uniformados a la usanza de los años 50 o a policías de los tiempos del BROE.

¿Y el tablero? Simple: escaques blanco y azul.

Como cabe suponer que habrá quienes deseen poner a otros personajes, pues habría que entregar los juegos con varios de ellos para las mismas piezas y que cada jugador los configure como más le parezca.

Los jugadores representarían a los metapoderes. Los que de verdad manejan todo, pero no se ven. A los Foster Dulles, a las ocho familias y a las ideologías que motivan horizontes difíciles de alcanzar, pero que siempre nos vienen desde allende la mar.

Wednesday, October 05, 2011

Recuerdos de Monteforte

Tres jóvenes lacandones -apodados San Juan, San Pedro y San Marcos- en la pista Lacandón, Petén, junto con el capitán Carlos Enrique -El Gato- Samayoa. Foto de la colección de Rafael Vettorazzi vía Mundo&Motor.
"En tiempo de Ubico, jóvenes, trajeron unos lacandones de El Petén. Los tuvieron en jaulas en La Aurora. Eran salvajes. No hablaban, comían carne cruda y antes de partirla con los dientes se afilaban las uñas en una piedra. Yo los ví y no lo he olvidado".

Así enseñaba el viejo profesor, quien había vuelto a las aulas del Liceo Guatemala, en donde décadas antes había conocido mejores tiempos. Pero lo hacía ya  anciano, con paradigmas trasnochados y falta de autoridad ante un grupo de estudiantes que estaban muy lejos de los militarizados que encontró cuando tal general dictaba los destinos del país.

Muchos no le escuchaban. Yo sí. A pesar de cursar el primero de secundaria me pareció que mentía, no creía cierto que alguien actuara como animal. Más, pensé, se trataba de recuerdos tamizados por prejuicios, clasismo y racismo. De inmediato sentí desprecio por él y le perdí el poco, poquísimo respeto que me habría inspirado. Comprobaría más tarde, al estudiar antropología, que en Guatemala tenemos una fuerte tendencia a creernos semejantes fábulas, a transmitirlas y afirmarlas con el más absoluto descaro ("no coman tortillas porque embrutecen", por ejemplo). Y a pesar de que tal elemental incursión académica duró solo dos años, fue suficiente para darme una visión más amplia y egalitaria.

Terrible como parezca, este artículo de Stephanie Pappas cita a un estudio que culpa a la cultura misma como al vector que inocula tales prejuicios en las personas. Bien decía Pier Paolo Pasolini que la cultura es mierda y que eso le damos de comer a los jóvenes. Menos grosera pero igual de aguda fue la observación que hizo un antropólogo social (no identificado): "La cultura es un mal necesario". Si no cambiamos nuestro currículum educativo y dejamos atrás toda esa bola de mentiras nunca seremos viables como país, como dicen algunos oenejeros, encubriendo conceptos más cortantes. Aquellos lacandones fueron vejados por iniciativa de un Monteforte joven, en bruto digamos. Habrá quien piense que él, como Miguel Ángel Asturias, pasó por un proceso evolutivo. Tal vez sí, tal vez no. O tal vez fue un vector más de los horrores de esta temible cultura.

Sunday, September 04, 2011

Tuesday, July 26, 2011

Transformers: Dark of the Moon

Michael Bay resulta ser un gran narrador visual, lo demuestra una vez más en esta tercera entrega de la eterna lucha de Autobots contra Decepticons. Pero, el filme verbal no es y eso que Ehren Kruger logró un guión de aceptable coherencia, pero insuficiente para alcanzar a la riqueza imaginativa que posee. Por otra parte, le falta desarrollo a los personajes, en especial al de la hasta ahora maniquí Rosie Huntington-Whiteley, quien además de tomar un papel protagónico lo hereda de Megan Fox, situación que a muchos fans no nos gustó (menos aún cuando se supo que la decisión fue de Steven Spielberg, ¡ve qué viejo más autoritario!).

Los comentarios a posteriori giraron en parte a su longitud y a la falta de absoluta coherencia entre secuencias. A mi me parece que, en efecto, podría haber sido una propuesta estilo MTv, conectada por la música, pero por su acción tan brutal y vertiginosa (hay escenas que me recordaron al primordial Godzilla y otras a Mazinger Z sobre todo cuando los Decepticons literalmente disuelven a seres humanos) no lo sentí largo.

El principio, su mejor parte narrativa, recurre a hechos históricos adaptados al cine de ficción, incluso por medio de tomas de archivo, y me gustó sobremanera su dedicada retrospectiva hacia el Star Trek de los años 60, incluso una de sus canciones proviene de esa serie. Ya antes de su estreno la revista Gizmag susurraba ladridos porque para ella se reescribió la historia del Apollo 11. Y así es, pero con un leve toque clarkiano, ya que la idea de que en la Luna se encuentra oculta tecnología extraterrestre es la base de 2001: A Space Odyssey (cabe mencionar que algunas batallas están inspiradas en el relato de David contra Goliath).

Si el uso desaforado de efectos visuales, la exhuberancia tecnológica, los autos y las mujeres bonitas que bordean entre rubias tontas y heroínas de cómic no les gustan, ni se tomen la molestia, no la vayan a ver. Pero sin son geeks de pura cepa, capaces de importar a su cabeza este tipo de ocio escapista, ni lo duden un momento, la van a disfrutar hasta en su ropa interior. Finalmente, por si hubiese una cuarta entrega de la saga, sería prudente irse buscando un renovado equipo para ella. El actual, con Bay a la cabeza, está agotado para la franquicia.

Monday, July 11, 2011

Reflexiones de Invierno (borrador)

Foto: R. Compton / Anybody... there?
Creo que venía pensando en la muerte de Cabral, en cómo el destino teje los últimos momentos de una persona y la lleva hasta las cuerdas. "Si hubiese tomado el shuttle del hotel al aeropuerto, tal vez no hubiese muerto". Caminaba por la 18 Calle, concatenando ideas. Una de ellas me hizó agitar con fuerza la cabeza. Un hombre de tal vez 22 años, muy flaco, pelón, con una bolsita de flex en la mano, de paso seguro y rápido y rostro plácido se acercó y me tendió la mano. "Te vi", me dijo, "vas por acá pero estás bien lejos, más allá". "¿Por dónde creés, por la Luna o por Marte?, repliqué". "No, qué va, ¡si estás por Jupiter o más allá!". "Bueno, cuidate, andále con paso seguro", me aconsejó.

Este encuentro me recordó a la anécdota del cuervo de Loren Eiseley, como la relatan Pauwels y Bergier en El retorno de los brujos. El hombre me reconoció como a un igual, como a quien busca mundos alternativos y paraísos artificiales. Quién de los dos volaba bajo en ese momento, ¿él o yo? ¿Quién sería el cuervo y quién el transgresor del espacio sagrado, de las estratósferas reservadas sólo para quien sabe cómo abrir las alas para elevarse hasta ellas?

Sí, con paso seguro sí voy, pero con la duda corrosiva siempre a cuestas. ¿Por qué, después de la infección de pulmón que tuve, aún estoy vivo? En 2002, cuando una crisis similar, sobreviví y el sentimiento resultante fue de paz, de saber que había superado una prueba difícil pero con sentido. Hoy no, dudo que haya quedado vivo por algo bueno. Me pregunto si fue gracias a un dios o a un demonio haberla superado. Solo cuado veo a Padme y Amidala entiendo que tal vez fue únicamente porque era necesario y por el estadio en que se encuentra la tecnología médica.

La muerte de Facundo Cabral

Foto: Radio Netherlands.
"Aló", respondí. "¿Está doña Mona?", dijo una voz vigorosa con cierta urgencia (era obvio que se trataba de larga distancia). "No", le dije, "pero la encuentra mañana tal vez hacia las tres de la tarde". "Muchas gracias, dígale que la llamó Facundo Cabral". Así supe de este hombre, la Trova en realidad no es lo mío aunque sí lo es de muchas personas que estimo. No conocía su obra o trayectoria pero por medio de comentarios, lecturas en la prensa y ahora en la Red me formé un cuadro suyo. Lo último que sabía fue sobre su conversión al cristianismo.

Habría de pasar bastante tiempo antes de volver a saber de él, cuando dio un concierto aquí en 2009. Y hoy, porque lo mataron en Guatemala. La noticia me cayó como hielo cuando uno tiene 40 grados de temperatura. Luego, fue cobrando visos muy complejos y las teorías de conspiración no se hicieron esperar. A estas alturas, como dijo Borges, "es el espanto". Sus implicaciones para el país podrían ser terribles, sucede en un periodo electoral convulso, deplorable, lleno de sangre. Aterra ver la reacción de algunos candidatos y entristece pronosticar que la investigación oficial, harto necesario de que sea transparente y lo más rápido posible, vaya tomando ya la cadencia de muchas otras.

Algo así no tiene nada de positivo, sin embargo, allá a lo lejos, creo ver un destello, un impulso que conmociona a la gente. Tal vez muchos, como yo, se han preguntado qué pasa en este país empobrecido, brutalizado y siempre al borde de un caos. ¿Nos hace falta una muerte célebre para despertar?

Ya teníamos en nuestro haber a un embajador alemán, el conde Karl von Spreti, y a uno gringo, John Gordon Mein. Ambos asesinatos se dieron en el contexto de la Guerra Interna (Ryszard Kapuściński explica la del primero en un libro, mientras la del segundo se atribuyó a las FAR). Ahora podemos contar con que en el país se apagó la voz de un hombre de larga trayectoria musical, cuyo mensaje era de concordia, paz y encuentro con la Verdad. Ya no es de sentirlo sino de empezar a tomar las riendas del destino en nuestras manos.

Wednesday, June 01, 2011

Lo que me gustó de Juannio 2011

Con una masiva participación de artistas de todas las plásticas, Juannio arriba a sus 47 años. Como siempre esta altruista colectiva, los fondos se destinan al Instituto Neurológico de Guiatemala, presentó obras invitadas y de quienes participaron en su concurso. La noche de inauguración estuvo más que nutrida de gente, siempre dentro de un ambiente más bien señorial. La curación, al igual que en Rozas-Botrán 2011 se sintió mucho mejor, la obra colgada se veía bien distribuida y seleccionada.

Si desean verla vayan al Museo Nacional de Arte de Moderno, allí estará este mes. La obra plástica debe apreciarse en vivo, hay que acercarse a ella para sentirla. Las reproducciones en catálogos son solo meras aproximaciones.

Aleister Crowley decía que la primera impresión que deja una obra es la que cuenta. Estas son algunas de las que me impresionaron con fuerza. Y sí, en este caso disiento con los jurados. Dos obras sin tìtulo (técnica mixta sobre papel) de Rolando Ixquiac Xicará y Golfista (bronce), de Max Leiva, no están en el catálogo y no tengo imágenes, por eso no aparecen abajo (fotos: Catálogo de Juannio 2011).

Natalia Arias: How to use your automatic washer 2, 1990.Foto. 51 x 76.5 cm.

Jennifer Alburez: De la serie Refleja: Tres Reflejos (tríptico), 2010
Fotografía digital, pieza única
39 cm x 44 cm, cada panel.



Carlos Danziger: Jerusalem, 2009. Técnica mixta. Óleo sobre tela.
40 cm x 60 cm.
Daniel Hernàndez-Salazar: Fotografía. Impresión
digital con tintas pigmentadas sobre papel de algodón acid free de 290 Grs.
Ed. 1/10.

Thomas Kellner: Genova, Palazzo Reale, 2005.
C-Print, Edición de 12
41.4 cm x 51.8 cm.

Alejandra Mastro: De la serie Historias de historias: Sala de espera, 2011.
Caja de luz. Tinta solvente impresa en backlight. Pieza única.
12 cm x 158 cm x 10.5 cm.

Yolanda Mesa: Amores interrumpidos, 2010
Óleo sobre lienzo
140 cm x 200 cm.
Micajah Truitt: Accidental Freedom
Archival Ink Jet Photograph
84 cm x 102 cm.
Adán Vallecillo: Geodesia I, 2011
Neumáticos y válvulas
183 cm x 122 cm.

Saturday, May 28, 2011

Bilocación, de Mónica Serra

Paraje de despedida, 137 * 235 cm; 2011. Foto: Cortesía de Galería El Túnel.
Mónica Serra presenta su más reciente producción en esta muestra que estará hasta el viernes 24 de junio en la Galería El Attico,  4a. Avenida 15-45, Zona 14, y en la Galería El Tùnel, 16 Calle 1-01, Zona 10, Plaza Obelisco: de ahí su nombre.  "Esta colección se caracteriza por imágenes de naturaleza creadas a luz difusa, de subjetividad densa y profunda, cuya demorada factura clásica las hace atemporales", estima el crítico Juan B. Juárez.  Mientras, para Lucrecia Méndez de Penedo: "Detrás de un equilibrio y frialdad aparentes se esconde la extenuante búsqueda de sentido del ser humano. Su impulso apunta hacia las dimensiones de lo sublime, es decir el infinito, lo eterno, sin saber si se encontrará el Todo o la Nada. Por eso su obra remueve las dimensiones más hondas del espectador: las oníricas e irracionales, reino eterno del mito, como bien sabían los surrealistas".  De esta colección de 22 acrílicos sobre lienzo, de grande y mediano formatos, nos dice la artista: "Mi tematica es el paisaje abstracto.  Tenía tiempo de no exponer, las galerías pedían obra mía y por fin me decidi por seguir pintando, en lugar de cambiar de rumbo".
Según publicado en Weekend del 27/05/2011.

Thursday, May 26, 2011

El acto de crear con la palabra

Imagen: klavaza, 2011.
Amor y no amor, poemario, compila 77 poemas de Mildred Bolaños Kemplin, quien ya nos ha deleitado antes con su narrativa en su novela Secretos de convento. La obra tiene 82 páginas. Eso significa que la mayoría de sus cantos son breves. Breves, sí, pero significativos, auténticos, porque surgen de una cosmovisión que ella expresa con plena honestidad, a la luz del día.

Su incursión en la poesía, ese arte que no requiere más que de sonidos vocales para expresar la estética de su creador, gira alrededor de un sentimiento universal, o al menos universalizable: el amor.

Así nos lo explica la autora en la presentación de este poemario, su ópera prima poética: “El contenido de este libro está dirigido al más sublime de los sentimientos: el amor y pretende llenar esa necesidad personal de identificarse con las propias emociones y con las ansias amorosas inherentes al ser humano, reflejadas en cada uno de los poemas”. Termino de citar.

La técnica de la obra es el haikú, una forma de rima japonesa de 17 sílabas, presente en toda la obra con ciertas excepciones. Sin embargo, cabe recordar que la técnica es solo el instrumento, la herramienta que permite al creador plasmar sus ideas. Más importante es comentar qué nos deja, qué nos inspira, cómo nos sentimos cuando la leemos, y más significativos aun son sus efectos a largo plazo, es decir, si nos ha dejado algo para más adelante, cuando el libro ya no esté en nuestras manos y dependamos de nuestra memoria para evocar su contenido. En este sentido, identifico dos efectos cuando leo poesía: o recuerdo el verso tal cual o a una aproximación de él; o me queda el sentimiento que inspiró en mi cuando lo leí por primera vez.

Los poemas de Mildred son variados, en ellos convergen los muchos matices del amor. Quiero adivinar, por ejemplo, que canta al amor primigenio, a ese que sentimos cuando adolescentes y lo estamos descubriendo: “Sabes amor cuando me amas / siento en mi ser vibrar / mi piel cual sutil lira / que tú bien sabes pulsar”. Pero también nos trae al amor maduro, pensado, el que no galopa desembocado: “Se prudente no te fies del corazón / ...muchas veces miente”. También está ese amor instantáneo, inmediato, el que se extingue ya: “Flor que has durado un día / abriste tus pétalos mañaneros / y hoy por la noche marchita / te cierras a los luceros”.

Ya no citaré más porque prefiero, por supuesto, dejarles a ustedes estimadas lectoras y lectores, el inmenso placer que provoca leer esta propuesta poética libre, espontánea, surgida de una autora que decide explorar un tema que parece trillado, pero que es capaz de aportar nuevas luces, distintas sombras, de ver desde ángulos insólitos o a través de mirillas extrañas. En fin, de atreverse a ir allí en donde muchos no han podido entrar y salir airosos.

Pero Mildred se adentra en más que el sentimiento puro del amor. También explora a sus adláteres, algunos luminosos, como las evocaciones de sentimientos, las reverberaciones que nos provocan objetos o incluso terceras personas y que nos llevan a retroceder el tiempo hacia aquel ser amado desaparecido, olvidado hasta ese momento o al cual creíamos con toda seguridad extinto de nuestro universo personal. Y sin ambages explora a las erinas, los tormentos y las sombras que vienen cuando no encontramos correspondencia, ni siquiera cariño por parte del objeto del deseo. Luego, como quien no quiere, no duda en ir a a la desesperación, la duda corrosiva y a ese torturador experto, infame y cruel, los celos, a quien canta con la misma frescura que al sentimiento idealizado.

Si el amor fuese un objeto físico y lo pudiésemos tallar siguiendo esta propuesta, obtendríamos un interesante poliedro de cortantes aristas, pero a su vez de bien bruñidas superficies que reflejarían con intensidad la luz que lo iluminaría. Y sin embargo, hablo de un objeto descrito sin rebuscadas palabras, adjetivos ampulosos o filosofazos sobresimplificados.

Al final, después de leerlo, y aca solo expreso mi muy personal experiencia, tal vez no me queden las letras o las palabras, al fin de cuentas no se trata de un ejercicio mnemónico. Pero sí me ha quedado un retrato de la riqueza afectiva de esta exploradora, cuyo cúmulo de búsquedas me deja un rítmico mapa de sus más profundas motivaciones estéticas.

Muchas gracias por acompañarnos esta noche, les recomiendo la obra. La poesía, al igual que la música, llega de manera muy personal a quien la disfruta. La de Mildred, estoy seguro, será un hermoso regalo para la conciencia.
Texto leído en la presentación de Amor y no amor, poemario, de Mildred Bolaños Kemplin. Cantón Exposición, 25/05/2011.

Monday, May 23, 2011

Visitar las salas del Centro

Foto: Guateantaño.
Empieza a resurgir el Centro, ahora adjetivado con gran aparato Histórico. Y sí, histórico vaya si no es. Es de lo mejor que tiene la capital, muy en contra de la buena voluntad de muchos, y a pesar de la otros. Aunque se trate de un fénix artificial, que al final de cuentas pueda desembocar en basilisco o en un mutante genético, tan mal hecho como los de la película Doom, su abolengo tal vez lo salve y se preserve el aire señorial que otrora tuviera en su totalidad, pero sobre todo su Sexta Avenida, que de ser la main street de un cierto pueblón llamado la capital, ahora se convierte en una arteria que podría, o debería, marcar la tendencia a seguir en cuanto a conservación monumental se refiere.

Por recomendación de mi amiga Yeni fui a las salas Lux. Ví Red Riding Hood. Cierto, a pesar de que las butacas están muy juntas y de que los apoyabrazos no son movibles, de que la sala no estaba limpia al ciento por ciento y de que entrar a los baños, el de hombres en mi caso, es temible, disfruté la película por Q20. No me quejo. Se trata de una sala en extinción, quieren los rumores, porque el monumento que las alberga será restaurado (¡bravo!) para convertirlo en la sede de la Orquesta Sinfónica Municipal de Guatemala. El sonido era efectivo, pero estéreo.

Luego, por cortesía de Cinelandia fuimos, Ingrid, Yeni, Yolanda y yo, invitados a ver Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides. Toda una magnífica experiencia 3D, con buen sonido, a la par de salas de otras zonas desde el punto de vista técnico. Desde la mira ergonómica y de servicio, pues bueno, eramos invitados y por tanto nos atendieron como reyes. El Centro Capitol, donde se encuentra esta sala, pide a gritos de la Llorona una remodelación absoluta, pero, si lograron darle otro aspecto al feo y laberíntico Próceres, todo es posible. Ojala la remodelación y cambios en la citada main street conlleve los suyos en Capitol, cuyo costo, por supuesto, no sería de Q0.20 len.

Si necesitan ver una película y no quieren vaciar su billetera, es decir, cuando llega el fina de quincena o treintena, el Centro ofrece una alternativa viable y barata para verla. Yo, por mi parte, espero que pronto gocemos de salas de primera en la Sexta Avenida: se lo merecen la zona, su público y potencial de mercado.
Foto: klavaza, 2011.

Saturday, May 21, 2011

Pirates of the Caribbean 4

Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides fue dirigida por Rob Marshall a quien le debemos Memoirs of a Geisha y Chicago (ganadora de un premio de la Academia). Su elección fue acertada, dado que los productores deseaban un reboot para esta historia, en la cual Penélope Cruz sustituye a Keira Knightley. Se nota que ya no es Gore Verbinski el timonel de esta cuarta entrega, a diferencia de las tres precedentes.

No solo el argumento es más aéreo y la fantasía más realista (si cabe tal oxímoron), sino al menos yo me emocioné más. Por otra parte, el diseño de producción es más coherente, con locaciones espectaculares filmadas en California, Hawaii, Londres y Puerto Rico, dignas de una descripción de Emilio Salgari. La exuberancia, riqueza visual y magníficos CGI sirven de marco a una producción plagada de anacronismos, carentes por supuesto de toda relevancia.

Jack Sparrow me suena como a una especie de Jack of All Trades (un siete oficios) cuya versatilidad y amaneramientos sólo Johnny Depp es capaz de representar. De juez a prisionero, de fugitivo a romántico. Penélope Cruz, en cambio, no logra alcanzar la alta resolución histriónica de Depp, sin embargo, se deja dirigir y su presencia, al final de cuentas, se hace sentir en el filme (su hermana la sustituyó en algunas escenas porque ella estaba embarazada y ya se le empezaba a notar).Los guionistas hacen converger hechos históricos anacrónicos entre sí: el rey inglés George (extraordinaria actuación de Richard Griffiths), el privateer (corsario) Barbossa (Geoffrey Rush), el temible Barba Negra (Ian McShane,cuyo nombre corresponde al verdadero del pirata, Edward Teach), quien además de cruel y despiadado es maestro hechicero capaz de levitar objetos y convertir hombres en zombis.

También, se cuenta con la búsqueda de la fuente de la eterna juventud, la misma que emprendiera Juan Ponce de León, con sirenas, las más bellas que sin duda hayan agraciado los Siete Mares en cualquier filme hasta la fecha, Una de ellas, actuación de Astrid Berges-Frisbey, tiene papel protagónico, así como una presencia muy sexy en la pantalla. El resultado de esta amalgama es una travesía por un mundo imaginario de extraordinaria dimensión, superentretenida acción con un toque romántico bastante bien manejado. Sería injusto olvidar a su pista musical, un tanto rebuscada pero efectiva, una de las mejores de la serie. Veánla en Imax y si entienden inglés, en ese idioma, para disfrutar de sus muchos puns (doble sentidos) y burlona evocación del inglés amandarinado de las clases altas del siglo XVIII (se supone que la acción transcurre hacia 1750), así como del más vulgar de aquel entonces. Ya compraré el DVD o mejor el Blu-ray para volver a este cuento de hadas oscuro, poblado por personajes bien dibujados, con estereotipos rudos, pero chistosos.

Friday, May 13, 2011

Arte en Mayo 2011

Inauguración. Foto, klavaza 2011.
Aproximadamente 600 artistas entregaron sus porpuestas para la colectiva Arte en Mayo 2011, patrocinada por la Fundación Rozas Botrán. De ellas fueron seleccionadas 200, la terecera parte, que está en exhibición en el Museo Nacional de Arte Moderno hasta finales de mes. Los curadores fueron Guillermo Monsanto y el cubano-americano Miguel Bello. El conjunto, ahora, tiene más consistencia curatorial, los espacios se sienten menos atiborrados. En general, la sensación es de encontrarse dentro de una muestra de arte y no en una bodega de almacenamiento masivo.

Francia Monzón: Sin título, óleo sobre madera y lámina de oro 70*60 cm. 2011
Josué Romero: Personaje, resina, 40*50*25 cm. 2011.

Por otra parte, la selección incidió en más alta calidad. Por su tamaño, es mejor recorrerla por lo menos un par de veces para apreciar cada obra con detenimiento. El día de la inauguración el Grupo Financiero de Occidente ofreceía una tarjeta. La idea me parece, dado que muchos coleccionistas, sobre todo jóvenes, encuentran más cómodo pagar a plazos y dado que las galerías no siempre puden financiarlos, pues que lo haga una entidad dedicada al crédito.
Sebastián Barrientos: La Nota Perfecta, metal, macilla plástica y acero inoxidable,
25*25*210 cm. 2010.
Frank Santos: Eva, márrmol, 11*9*49 cm. 2010.

La convocatoria al público estuvo bastante nutrida la noche de inicio y me complació ver no solo a creadores jóvenes, sino a público de menor edad, algo que considero un indicador de esperanza para un país que hace gala de analfabetismo, rudeza y poco interés por la creación plástica.

Como cosa rara, rarísima, coincidí con el jurado en su selección de los premios de escultura y pintura. La obra de Arturo Ruano, Paz, que por cierto me recuerda a las figuraciones de Javier Marín, me gustó mucho, no sólo por su buen manejo de técnica, tamaño adecuado para espacios reducidos y acabados realizados con esmero, sino también porque me hace retroceder a los siglos de oro de la escultura greco-romana, pero con un toque cuyo vocabulario es muy moderno.

Mientras, Ana Lorena Núñez expuso dos cuadros, uno de los cuales fue el ganador. Su propuesta, Tiempo al tiempo (acrílico y transfer fotográfico sobre tela, 127 * 101 cm) combina el retrato de su hija con un fondo abstracto.


La colectiva rindió homenaje en su inauguración a la trayectoria plástica de Efraín Recinos, creador del Teatro Nacional Miguel Ángel Asturias. El hombre es todo un personaje, más que se merecía este reconocimiento.

BTW, una de mis fotos, a la izquierda, fue seleccionada (Obelisco de Anubis III, impresión fotográfica sobre papel, 57*73 cm, 2008, parte de la serie Terrores Nocturnos). Espero que les guste.

Saturday, May 07, 2011

Extractos del Limbo: el retorno de Pau

Imagen: Extractos del Limbo
"Bienvenid@ a la caja donde guardo mis tesoros, encontrados en este gran limbo llamado internet. Aquí comparto todos los hallazgos que como mujer, chiquilla, madre, y diseñadora me han llamado la atención y me ha distraído un poco de la vida caótica y estresante que a todo chapín citadino nos toca vivir".
Así describe Pau esta su nueva incursión en la Blogósfera, Extractos del Limbo. Como siempre Pau, has vuelto con una excelente propuesta, un deleite para los sentidos y el intelecto que, en efecto, nos saca del mundanal rüido y nos lleva a esa dimensión de belleza que sólo tú podías haber encontrado. ¡Gracias por compartirnos tu cosmovisión! Les recomiendo este blog que extrae la quintaescencia del diseño, interiorismo y gráfica de la Red.